Bienvenido(a) a Crisis Energética viernes, 07 octubre 2022 @ 04:06 CEST

Lo que debes saber sobre la crisis energética

  • domingo, 25 septiembre 2022 @ 12:55 CEST
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Artículos

Por Richard Heinberg.

21 de septiembre de 2022

En mayo escribí sobre la crisis energética y alimentaria emergente que azota al mundo debido en gran parte al conflicto entre Rusia y Ucrania. La crisis continúa desarrollándose. Sin embargo, la mayoría de la gente es consciente de ello solo a través de los altos precios de la gasolina, la electricidad, el gas natural y los alimentos, y a través de la charla generalizada entre los economistas sobre la inflación y lo que se debe hacer para controlarla. Lamentablemente, los precios por sí solos no son útiles para comprender por qué ha surgido la crisis y cómo es probable que se desarrolle en los próximos meses. Los resúmenes periódicos de la situación que enfatizan las conexiones causales sistémicas y las retroalimentaciones pueden servir mejor para ese propósito, así que considere este el segundo de una serie de tales resúmenes. Ordenaré la información y el análisis por región.

Europa y el Reino Unido: ¿hambre y congelación en la oscuridad?

Especialmente en Europa, la palabra "crisis" está plenamente justificada. La disponibilidad drásticamente restringida de gas natural de Rusia no se compensará por completo con los envíos de GNL de EE. UU. u otros países exportadores de gas. Por lo tanto, los líderes de Europa ahora están discutiendo cómo racionar los suministros existentes y se están preparando para el peor de los casos en el que el clima invernal es particularmente severo. Las facturas de energía para los hogares europeos pueden aumentar en 2 billones de euros (2 billones de dólares) a principios del próximo año, según Goldman Sachs (divididas en partes iguales, serían casi 2700 dólares por cada adulto y niño).

Washington y Beijing juegan con fuego en Taiwan

  • viernes, 16 septiembre 2022 @ 13:44 CEST
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Artículos Michael T. Klare

11/09/2022

El progresivo alejamiento, por parte de sectores cada vez más influyentes del gobierno de Estados Unidos, de la doctrina de "Una sola China", ocurre en momentos en que Xi Jinping busca un tercer mandato. Mientras Washington y Beijing tensan fuerzas, se hace necesario tomar medidas pragmáticas de distensión para espantar el riesgo de un conflicto armado.

Mucho antes de que el avión de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, tocara suelo taiwanés, el 2 de agosto, las relaciones chino-estadounidenses ya se encontraban en una espiral negativa. Desde Washington, el mandatario Joseph Biden y su gobierno se dedicaron a tejer una red de alianzas hostiles para acorralar a China; por su parte, Pekín multiplicó las maniobras militares agresivas en los mares de China Oriental y Meridional. Sin embargo, sus vínculos bilaterales no se habían deteriorado al punto de tornar imposible todo diálogo de alto nivel sobre el cambio climático o sobre otras cuestiones vitales. Como prueba de ello, los presidentes Biden y Xi Jinping discutieron esos temas durante su videoconferencia del 28 de julio.

En realidad, la visita de Pelosi creó una nueva fisura en la relación entre las dos potencias, acabando con toda perspectiva de cooperación. Sólo queda una rivalidad militar exacerbada.

La persistente tiranía del petróleo

  • martes, 06 septiembre 2022 @ 13:06 CEST
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Artículos Michael T. Klare

"Lejos de haber alcanzado el muy pronosticado peak oil, para los próximos años se estima que se extraerán cantidades récord de combustibles fósiles, cuyo carbono terminará pronto en la atmósfera, con consecuencias críticas. La guerra en Europa y el lobby petrolero han empeorado la situación, que hoy se manifiesta, además, en una brutal espiral inflacionaria. En la estrategia de las potencias y en las cuentas del almacén, el petróleo ocupa un rol cada vez mayor".

Puede parecer difícil de creer, pero, hace solo 15 años, se hablaba mucho del peak oil o «pico del petróleo», ese momento de máxima producción mundial petrolera después del cual, con la disminución de las reservas mundiales, el uso del oro negro comenzaría una disminución irreversible. Luego vino la fracturación hidráulica, o fracking, y la noción misma de peak oil prácticamente desapareció. En su lugar, algunos analistas comenzaron a hablar de la «demanda máxima de petróleo», un momento –no muy lejano, se decía– en el que la propiedad de vehículos eléctricos estaría tan extendida que la necesidad de petróleo casi se extinguiría, incluso si todavía hubiera abundante crudo para extraer. Sin embargo, de acuerdo a la Administración de Información Energética (AIE) de Estados Unidos, en 2020 los vehículos eléctricos representaron menos del 1 por ciento de la flota mundial de vehículos livianos y se espera que solo alcancen el 20 por ciento del total para 2040. Así que la demanda máxima de petróleo sigue siendo un espejismo distante, lo que nos deja profundamente atados a la tiranía del petróleo, con todas sus peligrosas consecuencias.

Cuando existe una valoración diferente sobre lo mismo

  • sábado, 13 agosto 2022 @ 14:35 CEST
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Artículos

En estos dias de calor abrasador en toda europa ligado al cambio climático (ver Ola de calor en Europa en julio de 2022), hemos podido leer la noticia del pánico que provocan los enfrentamientos cerca de la central nuclear de Zaporiyia (ver La tensión dentro de la central nuclear ucraniana de Zaporiyia: "Los rusos nos tienen a punta de pistola") ante la posibilidad de un desastre nuclear.

Es curioso ver como los mass media occidentales, esto es firmes defensores del discurso de la OTAN, venden la noticia. Las fuerzas rusas, las malas de la película cuyo guión ha redactado y dirigido Estados Unidos (ver Lo que nos van explicando sobre la guerra) con la participación inestimable de la OTAN y de los lideres ucranianos (ver “En esta guerra no hay parte inocente, aunque puede discutirse el nivel de responsabilidad de cada cual”), utiliza la central nuclear de Zaporiya como base militar con todo el riesgo que ello conlleva (posibilidad real de que algún misil o bomba provoque un accidente nuclear). Táctica a la cual tampoco son ajenas las fuerzas ucranianas al utilizar a civiles como escudo (Declaración sobre la publicación del comunicado de prensa acerca de las tácticas de combate ucranianas). Desgraciadamente lo habitual en una guerra (Crímenes de guerra (I): La chica de la blusa negra y Doce crímenes de guerra: de Nanking a Bucha (II)).

Optimismo mortal, pesimismo útil

  • sábado, 30 julio 2022 @ 15:01 CEST
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Artículos Post Carbon Institute Richard Heinberg

26 de julio de 2022

La humanidad se precipita hacia una era de descomposición del ecosistema y colapso social. Es comprensible que la mayoría de la gente responda con horror, tristeza y hostilidad. Pero estas reacciones solo empeorarán las cosas. Lo que realmente se necesita es un sentido realista de lo que es posible y una determinación obstinada para curar la división, proteger la naturaleza y la cultura, y construir alternativas sostenibles a nuestros actuales sistemas de apoyo industrial centralizados basados ​​en combustibles fósiles. Los psicólogos tienen un nombre para esta actitud: pesimismo defensivo, que exploraremos a continuación. Lo que no necesitamos es optimismo acrítico, que contribuyó a nuestro desorden actual.

La era del optimismo mortal

Los cerebros de la mayoría de las personas se han empapado durante décadas en un adobo de expectativas optimistas. Desde la década de 1950, las previsiones sobre el futuro humano podrían resumirse con los adjetivos más, más grande y más rápido. Nuestros líderes políticos e íconos culturales nos alentaron a pensar que cada año que pasa se resolverán más problemas humanos (incluidas las enfermedades y la pobreza); que desentrañaremos los misterios de la biología, la astronomía y otros campos científicos; que accederemos a nuevas fuentes de energía ilimitadas; y que la comodidad, la conveniencia y la conectividad derivadas de la tecnología aumentarán y estarán disponibles para más personas.

¿Colapsará la civilización porque se está quedando sin petróleo?

  • viernes, 29 julio 2022 @ 13:26 CEST
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Artículos

Por Richard Heinberg, publicado originalmente por Resilience.org.

25 de julio de 2022

¿Colapsará la civilización porque se está quedando sin petróleo? Esa pregunta fue debatida acaloradamente hace casi 20 años; hoy, no tanto. A juzgar por las búsquedas en Google, el interés por el "pico del petróleo" aumentó alrededor de 2003 (el año en que se publicó mi libro The Party's Over), alcanzó su punto máximo alrededor de 2005 y disminuyó hasta alrededor de 2010 antes de caer drásticamente.

Bueno, la civilización no ha implosionado por falta de combustible, al menos no todavía. En cambio, el petróleo se ha vuelto más caro y el crecimiento económico se ha desacelerado. "El petróleo no convencional" producido en los EE.UU con tecnología de fracking vino al rescate, más o menos. Por un ratito. Este petróleo era más costoso de extraer que el petróleo convencional, y la producción de los pozos individuales disminuyó rápidamente, lo que implicó una gran cantidad de perforaciones. Durante la última década, los frackers se endeudaron profundamente mientras perforaban decenas de miles de agujeros en Texas, Dakota del Norte y algunos otros estados, lo que hizo que la producción de petróleo de EE. UU. se disparara. Los bancos centrales ayudaron manteniendo las tasas de interés muy bajas e inyectando billones de dólares en la economía. La producción nacional de petróleo aumentó más y más rápido que nunca antes en la historia de la industria petrolera.

¿Otra vez la década de 1970?

  • sábado, 25 junio 2022 @ 12:46 CEST
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Artículos

Para los Estados Unidos y gran parte del resto del mundo, la década de 1970 fue una época de altos precios del petróleo, aumento de la inflación, caída del mercado de valores, agitación política y tensión geopolítica. Agregue también la pandemia y el cambio climático a la lista, y sonará como una descripción justa del mundo de hoy, medio siglo después.

El psicoanalista Theodor Reik escribió una vez: "Se ha dicho que la historia se repite. Esto quizás no sea del todo correcto; simplemente rima". Entonces, ¿cuánto riman las décadas de 1970 y 2020?

Conclusiones rápidas: algunas similitudes, grandes diferencias.

¡¡Ni vertebración ni cohesión social!!

  • jueves, 09 junio 2022 @ 11:01 CEST
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Comunicados

Ni vertebración ni cohesión social: la infraestructura de recarga para vehículos eléctricos en España es ínfima

Madrid, a 7 de junio de 2022.

"La Fundación Ecología y Desarrollo -ECODES- y el Observatorio de Sostenibilidad han presentado hoy el informe “Puntos de recarga para la movilidad eléctrica en España. Diagnóstico de situación y propuestas para una movilidad sostenible que garantice la vertebración territorial y la cohesión social”.

Se trata de un estudio que analiza la capacidad y despliegue de la actual red de recarga de vehículos eléctricos en la red de carreteras de España, con el objetivo de valorar si permite el despegue del vehículo eléctrico como alternativa al motor de combustión y proponer recomendaciones para que las infraestructuras de recarga vertebren la España vacía. Una de sus principales conclusiones: tan solo un 36% de los puntos de carga se encuentran en el territorio rural o en carreteras principales, y únicamente 2% de los conectores disponibles cuentan con una potencia superior o igual a 150 kW. Por ello, es necesario dar un toque de atención para la potenciación de la movilidad eléctrica en la España vaciada en este momento clave.

La descarbonización del transporte por carretera es fundamental para reducir las emisiones del país ya que son las que más han aumentado y las que más deben disminuir. Ello pasa por la electrificación de este sector. Europa, epicentro de las negociaciones sobre la nueva regulación de emisiones de CO 2 para coches y furgonetas, presenta dos velocidades, y España está en la lenta. En efecto, el país apuesta por convertirse en hub europeo de la electromovilidad; sin embargo, está a la cola respecto al despliegue de puntos de recarga a pesar de presentar un incremento continuado en el ritmo de ventas de vehículos eléctricos (aunque esto incluya a híbridos e híbridos enchufables). Lo que sí es novedoso es la constatación en el informe de las desigualdades territoriales y la escasa disponibilidad de estos conectores que, junto con el precio, lastran la electrificación del parque y da señales equívocas al consumidor y a la industria.

Este estudio pone sobre la mesa la situación que existe fuera de los núcleos urbanos. Por ello se centra en la red de carreteras nacionales (generales, autovías y autopistas), con la vista puesta a cumplir con el estándar europeo del objetivo de disponer, al menos, de un punto de carga cada 60 Km. Se detecta que, actualmente, menos del 5% de la red principal cumple este objetivo. Además, el análisis toma en consideración las diferentes potencias, un factor determinante puesto que fija el tiempo que un vehículo debe permanecer estacionado mientras se carga la batería. En este sentido, destaca el hecho de que sólo el 2% de los conectores actuales en funcionamiento tienen una potencia superior o igual a 150 kW, estando el 5% en la red principal y tan solo un 0,7% en las áreas rurales.

“El despliegue masivo de la red de puntos de recarga es vital para la implantación de la movilidad eléctrica de manera rápida, eficaz y eficiente. Y esta se debe extender por igual en la España urbana y en la rural. El Gobierno tiene la obligación de garantizar que la financiación pública sea destinada a que este despliegue llegue a todos los rincones del país, especialmente los marginados por las leyes del mercado. Cualquier persona ha de tener un punto de recarga accesible"

Puede descargarse el documento completo en formato pdf AQUÍ.

El precio de las baterías ha bajado un 97% en las últimas tres décadas

  • lunes, 06 junio 2022 @ 12:39 CEST
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Artículos

Para hacer la transición hacia sistemas de energía bajos en carbono, necesitamos almacenamiento de energía de bajo costo. Los costos de la batería han estado cayendo rápidamente.

Por Hannah Ritchie

04 de junio de 2021

Resumen

Para reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero, debemos cambiar hacia un sistema energético bajo en carbono. Las grandes reducciones en el costo de las tecnologías renovables, como la solar y la eólica, las han hecho competitivas en costos con los combustibles fósiles. Pero para equilibrar estas fuentes intermitentes y electrificar nuestros sistemas de transporte, también necesitamos almacenamiento de energía de bajo costo. Las baterías de iones de litio son las más utilizadas.

En este artículo muestro que las celdas de batería de iones de litio también han visto una reducción de precio impresionante. Desde 1991, los precios han caído alrededor de un 97%. Los precios caen en promedio un 19% por cada duplicación de la capacidad. Aún más prometedor es que esta tasa de reducción aún no parece estar disminuyendo.

Para reducir las emisiones, el mundo necesita hacer una transición rápida hacia un sistema energético bajo en carbono. Alrededor de las tres cuartas partes de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero provienen de la energía y la industria.

Una de las barreras para esta transición energética ha sido el costo relativo de las diferentes fuentes de energía. Los combustibles fósiles eran más baratos que las energías renovables y, por lo tanto, se convirtieron en las fuentes de energía dominantes.

Carta abierta de apoyo internacional. Colombia Sin Fósiles

  • sábado, 28 mayo 2022 @ 09:54 CEST
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Artículos

"Hacia una propuesta desde el sur global para abandonar las energías fósiles"

Por más de un siglo, Colombia ha promovido activamente la extracción de energías fósiles. Es el quinto exportador mundial de carbón y ha llegado a explotar hasta un millón de barriles de petróleo al día. Debido a la reducción del volumen de reservas, actualmente busca abrir otras fronteras de explotación mediante fracking, y en aguas profundas del mar Caribe.

La extracción de combustibles fósiles en Colombia ha sido fuente de contaminación (afectando valiosos ecosistemas en el segundo país más biodiverso del mundo), corrupción, erosión cultural y conflictos socioambientales, derivando en violencia, amedrentamientos y asesinatos de defensoras y defensores del ambiente. La necesidad de superar esta condición, resultado de décadas de inversión en una economía extractiva, implica también atender el llamado del momento histórico, decisivo tanto en materia ambiental como climática, mediante el replanteamiento de nuestra relación con la energía mediante una transición energética que deje atrás los hidrocarburos.

Por eso, llama la atención positivamente la propuesta de transición de Gustavo Petro y Francia Márquez en el contexto electoral colombiano. Como se explicita en el programa de gobierno, la propuesta contempla:

  1. "Un desescalamiento gradual de la dependencia económica del petróleo y del carbón."
  2. "Se prohibirá la exploración y explotación de yacimientos no convencionales, se detendrán los proyectos piloto de fracking y el desarrollo de yacimientos costa afuera. No se otorgarán nuevas licencias para la exploración de hidrocarburos."
  3. Se destinará "la extracción de las reservas actuales de combustibles fósiles (…) al consumo interno bajo criterios técnicos y socioeconómicos que permitan una mayor eficiencia en su uso y una mayor tasa de retorno energético".

Se propone una transición gradual, justa y con suficientes salvaguardas a los sectores económicos y laborales que dependen hoy en día de la extracción de combustibles fósiles. La propuesta implicaría no solo cambios en la matriz energética, sino la oportunidad para impulsar la diversificación y descentralización económica de Colombia.

Se trata de una apuesta por otras fuentes de ingresos, muchos de ellos basados en la rica biodiversidad del país, que facilitaría la generación de condiciones de vida digna para muchas personas, especialmente pueblos indígenas, afrocolombianos, campesinos y víctimas del conflicto armado y de los megaproyectos energéticos. Este camino ubicaría al país a la vanguardia de la lucha climática efectiva y brindaría las condiciones necesarias para proteger sus valiosos ecosistemas, fundamentales para la preservación de la vida en el país y el planeta.

Saludamos esta propuesta, e invitamos a apoyar el diseño e implementación de una política pública de transición socioecológica justa, viable y sólida, que, a partir de la disminución planeada de la dependencia de los combustibles fósiles, se convierta en un ejemplo para la región y el mundo que impulse la construcción de un nuevo paradigma, dejando por fin los combustibles fósiles en el subsuelo".

La dirección de la Plataforma con la posibilidad de adherir personalmente con vuestra firma, se encuentra aquí.

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