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Más voces se suman a la advertencia de un pico del petróleo cercano

  • jueves, 08 noviembre 2007 @ 13:00 CET
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Artículos El mundo del petróleo vive instalado en una extraña realidad dual. Por un lado, los titulares de la prensa económica reaccionan con la misma letanía de siempre frente a las recientes alzas del precio: una tormenta allí, un conflicto geopolítico allá y la evidente acción de los especuladores son los culpables de una situación que se presenta siempre como pasajera.

Por otro lado, y de ninguna manera oculto para el que sepa buscar, el discurso más técnicamente orientado empieza a mostrar inequívocos atisbos de que la situación actual, más que producto de una contingencia pasajera, es resultado de una tendencia que viene de lejos: la dificultad de convertir los abundantes recursos petroleros en flujos de producción capaces de compensar el declive de los yacimientos actuales, o sea, los efectos del inevitable cenit petrolero de extracción.

A las voces ya conocidas de Matt Simmons y T. Boone Pickens se han empezado a sumar otras muy significativas. Desde la publicación del Medium-Term Oil Market Report en julio de este año, el tono alarmado de la Agencia Internacional de la Energía en su informe y las declaraciones de sus principales funcionarios (véanse las entrevistas al economista en jefe de la AIE Fatih Birol y a Claude Mandil, director de la AIE, al respecto) vienen convergiendo hacia un único mensaje: la oferta de petróleo va camino de no poder satisfacer la demanda esperada.

Recientemente, el periodista y autor David Strahan entrevistó a Birol durante la conferencia Oil & Money, y este dio nuevas pistas acerca del inquietante cambio de postura de la agencia acerca del futuro a medio plazo del petróleo. Birol ha pedido revisar tanto las estimaciones del declive de los yacimientos como las asunciones sobre las reservas restantes. Según Birol, conocer la tasa de declive es muy importante para poder estimar las inversiones necesarias: por cada 4$ invertidos en el sector de exploración y producción, solo 1$ es necesario para satisfacer el crecimiento de la demanda, mientras que los 3$ restantes deben ser dedicados a compensar los declives naturales. Hablando de las estimaciones de las reservas de petróleo, parece que en su World Energy Outlook 2008, la AIE va a revisar su fuente tradicional, el estudio del USGS del año 2000 (que ha recibido críticas ya comentadas aquí tres años atrás). Siete años después de su publicación, el estudio ya se ha mostrado como demasiado optimista: el USGS esperaba que se descubriesen 22.000 millones de barriles de petróleo anualmente entre el periodo 1995 – 2025, pero la realidad es que en los doce años transcurridos solo se ha descubierto 9.000 millones de barriles anuales. Las expectativas de áreas con gran potencialidad, como el este de Groenlandia, han sido rebajadas por el propio USGS, que ahora no espera encontrar 47.000 millones de barriles de petróleo, sino solo 9.000 millones.

En su presentación, “Long-Term Oil Supply Outlook: Constraints on Increasing Production Capacity” (fichero PDF, 819KB), Husseini afirmó que el petróleo mundial ha alcanzado el máximo de una “meseta de producción sostenible” y que la producción empezará a caer dentro de los próximos quince años. Este techo estructural en la producción, según Husseini, tiene un origen geológico y no geopolítico, y causará que los mínimos técnicos del precio del petróleo (inferiores al precio de mercado) suban anualmente 12$ durante los próximos cuatro o cinco años por cada millón de barriles de capacidad de producción diaria de diferencial con la demanda, a medida que se exploten yacimientos cada vez más caros.

Husseini también duda de las cifras oficiales de reservas, y estima que estas están infladas en más de 300.000 millones de barriles, en línea con las estimaciones del Energy Watch Group alemán, cuyos cálculos arrojan un déficit de 400.000 millones de barriles respecto a los datos que maneja la industria (1,255 billones de barriles, según IHS Energy).

Para profundizar más en el mensaje de Hussein, ofrecemos la traducción de Pedro Prieto del artículo de Dave Cohen de ASPO USA "The Perfect Storm", donde se analizan las consecuencias del escenario presentado por Hussein.