Bienvenido(a) a Crisis Energética sábado, 07 diciembre 2019 @ 16:24 CET

El polvo de polen que hace temblar los cimientos de las finanzas mundiales

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Artículos De los pocos artículos sobre economía o sociología aplicada, muy pocos relacionan estos con los descubrimientos matemáticos y científicos que se dieron en este siglo. Pero este artículo publicado hoy en El País en la página de sociedad, para posiblemente no herir sensibilidades de financieros y economistas, es digno de leer.

Dado que da las explicaciones de como la economía a llegado a la situación que tanto se ha comentado en la web en distintos foros de opinión, y del debate de la imposibilidad de una economía global sostenible, como tratan de pregonar las clásicas publicaciones y tantísimas veces repetidas y debatidas en esta página. Está escrito por Ricardo Pérez Marco, catedrático de la Universidad de California en Los Ángeles y director de Investigación del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS, París, Francia).

Lo inicia con esta explicación:

En 1827, el botánico Robert Brown descubrió, a través de su microscopio, el movimiento errático de partículas de polen en suspensión en el agua. Las trayectorias eran aleatorias e impredecibles, con bruscos cambios de dirección. Este movimiento, bautizado browniano, atrajo rápidamente la atención de físicos y matemáticos. Albert Einstein publicó en 1905 uno de los primeros artículos seminales sobre el movimiento browniano. Su explicación del fenómeno, por colisiones aleatorias con las moléculas de agua, aportaba un argumento de peso a la teoría atómica de la materia. Algunos años más tarde permitió el cálculo del número de Avogadro.
Sigue con cosas como esta:
El modelo browniano que se utiliza en finanza matemática no es realmente correcto en aquellos periodos de turbulencias y grandes variaciones. Pocos de los usuarios de la finanza matemática son realmente conscientes de esta limitación, y aún menos de cuáles son sus implicaciones prácticas. Tampoco es fácil construir matemáticamente el movimiento browniano, y el cálculo estocástico es muy distinto del bien conocido cálculo infinitesimal. Sin embargo, no por ello deja de ser útil. Todo lo contrario.
Lo aplica perfectamente a esto:
Los derivados financieros en sí únicamente pueden aportar una bonanza económica cuando se aplican a empresas con una productividad que sobrepasa con creces el premium por los márgenes de riesgo. Las inversiones en pura especulación improductiva o en industrias no intrínsecamente productivas, como la construcción, no deberían ser el destino de estos capitales traídos del futuro. Sin embargo, así se ha hecho, y llegará el momento en que tengamos que pagar el precio mediante un crash económico global.
Y cierra el artículo así:
Como diría Einstein: "La ingeniería financiera nos ha hecho dioses millonarios antes de que merezcamos ser hombres solventes".
Por su clarividencia y sencillez creo es digno de leer para mejor comprensión de la realidad que estamos viviendo en nuestros días.