Bienvenido(a) a Crisis Energética viernes, 13 diciembre 2019 @ 16:27 CET

Venezuela cambió de política petrolera.

Artículos El gobierno de Hugo Chávez cambió su estrategia empresarial en el área petrolera, presionando a las transnacionales para obtener mayores recursos. Según The Wall Street Journal, el gobierno bolivariano cambió los \"contratos de operación\", por los que las petroleras extraían crudo y recibían el pago de una tarifa. A partir del mes entrante, las petroleras deberán asociarse a PDVSA para compartir el riesgo. La empresa venezolana controlará el 51% del paquete accionario. Asimismo, las regalías sobre el impuesto a la renta aumentó del 34% al 50%. Las transnacionales temen que de esta manera, el gobierno de Chávez controle e imponga los planes operativos. Este proceso se enmarca dentro de las nuevas opciones tomadas por varios productores, consistente en aprovechar la escalada de los precios -que saben será duradera- en beneficio propio. El gobierno bolivariano reintegra a sus arcas gran parte de las ganancias que fugan al extranjero, seguramente con el objetivo de financiar las transformaciones revolucionarias. Transcribimos el artículo a continuación:

Por David Luhnow y Chip Cummins
The Wall Street Journal

El presidente de Venezuela Hugo Chávez ha estrechado el control estatal sobre sus campos petrolíferos y subido los impuestos cobrados a las operadoras extranjeras en las últimas semanas, lo que ha golpeado por partida doble a las petroleras internacionales que ya enfrentan problemas en varios lugares, desde Nigeria a Rusia.

El rápido enfriamiento del clima de inversión en Venezuela es el último ejemplo de la manera en que los altos precios del petróleo están cambiando la relación entre las petroleras internacionales y los gobiernos anfitriones. Sobre todo en los países más pobres, los gobiernos que daban a las firmas petroleras mejores términos para atraer la inversión cuando los precios eran bajos ahora están revisando esos acuerdos a medida que suben los precios.

En Nigeria, los legisladores están discutiendo términos menos ventajosos para las petroleras extranjeras que desean explorar sus aguas costeras, ricas en petróleo. En Rusia, el gobierno ha reafirmado el control sobre gran parte del sector energético y considera nuevas leyes que limitarían a las compañías extranjeras a poseer participaciones minoritarias en algunos campos.

\"Esto es lo que llamamos los \'problemas con las ganancias caídas del cielo\'\" dice Matthew Shaw, analista para América Latina de Wood Mackenzie, asesores de energía en Edinburgo, Escocia. \"Las compañías petroleras están ganando tanto dinero en este momento que muchos gobiernos están intentando conseguir una participación mayor. Eso está poniendo nerviosas a las compañías\".

Chávez, quien fue elegido presidente por primera vez en 1999, ha vuelto a redactar las normas de la industria petrolera en el país repetidas veces en una apuesta por financiar el enorme gasto en programas sociales.

Durante las dos últimas semanas, su gobierno ha cambiado los términos de alrededor de 32 contratos en operación firmados por las petroleras durante los 90, cuando el país comenzó a abrir sus pozos de petróleo a las firmas privadas. Los cambios están diseñados para que los acuerdos se ajusten a una ley de hidrocarburos más estricta de 2001. Pero la naturaleza unilateral de la acción podría molestar a algunas empresas.

Los poseedores de dichos contratos (como ChevronTexaco, BP PLC, Petrobras, Royal Dutch Shell y China National Petroleum Corp.), reciben el pago de una tarifa a cambio de perforar campos más antiguos o marginales en nombre de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), la cual retiene la producción.

Bajo las nuevas normas, las compañías están obligadas a renunciar a este modelo dentro de seis meses y formar una empresa conjunta con PDVSA en la que el Estado tendrá una participación del 51%. En términos generales, los acuerdos pasan de ser contratos de servicio a acuerdos de participación en la producción, en los que ambas partes comparten el riesgo y la recompensa por los cambios en los precios del petróleo, dicen los analistas.

\"Lo que realmente ha sucedido es que el gobierno ha decidido abolir los contratos de servicios previos firmados en los 90 para transferirlos al nuevo modelo\", dijo Ramón Espinasa, quien fue economista jefe de PDVSA de 1992 a 1999 y ahora es asesor de energía en Washington.

Además, la tasa del impuesto sobre la renta sobre los proyectos aumentó al 50% desde el actual 34%, lo que entró en vigor la semana pasada. El alza en la tasa impositiva costará a las firmas extranjeras unos US$850 millones en ganancias, según un estimado de Wood Mackenzie. Pero ese no es el único problema. Al formar una empresa conjunta con sólo una participación minoritaria, las firmas están cediendo efectivamente el control de sus operaciones al gobierno de Venezuela.


\"No es sólo el golpe financiero. Si el gobierno tiene una participación del 51%, considera a la compañía una empresa estatal, lo que significa que sus planes operativos tienen que ser aprobados por el Congreso de Venezuela\", dice Luis Giusti, ex presidente ejecutivo de PDVSA.

No queda claro si las empresas extranjeras con contratos operativos, que equivalen a cerca de 500.000 de los 2,6 millones de barriles diarios producidos en Venezuela, se irán del país andino.

Una compañía pequeña de Japón, Teikoku Oil Co., dijo que los nuevos cambios harán que no sea rentable trabajar con Venezuela a no ser que el gobierno le dé nuevos incentivos a la compañía. El gobierno de Chávez dijo que está considerando dichos incentivos.

Los cambios, que no incluyen a los proyectos de extracción de crudo pesado, tomaron a las compañías por sorpresa. Una portavoz de Royal Dutch/Shell Group, el gigante anglo-holandés del petróleo que tiene un contrato en un yacimiento venezolano que produce cerca de 50.000 barriles de crudo por día, se negó a comentar sobre los cambios propuestos, excepto para decir que la compañía, \"está en medio de discusiones con el gobierno\" sobre cómo reformar el contrato.

BP tiene intereses en tres acuerdos operativos, pero la compañía no tiene detalles suficientes sobre el plan o sobre el aumento propuesto de los impuestos como para hacer comentarios, dijo un vocero el viernes en Londres.

Los últimos pasos siguen la línea de cambios anteriores que ya habían ofuscado a algunas petroleras. El año pasado, Venezuela elevó las regalías de 1% a 16,6% para proyectos dirigidos a extraer crudo pesado de la región del Orinoco.