Bienvenido(a) a Crisis Energética lunes, 22 julio 2019 @ 06:04 CEST

El fin de la era del petróleo

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Artículos Nuevamente la prensa local española se hace eco del cenit del petróleo y sus consecuencias. El físico Miquel Torres, escribe en el diario Levante el artículo titulado "El fin de la era del petróleo, que por su interés reproducimos a continuación: El fin de la era del petróleo

Aunque las recientes subidas en el precio del petróleo despiertan alguna alarma, parece que nos quedamos con la idea de que puede volver a bajar. El miedo al agotamiento de los recursos petrolíferos es rápidamente aliviado por los que sostienen que las reservas aun durarán muchos años. Y es verdad.

Pero los problemas para la economía mundial no empezarán cuando se acabe el petróleo, sino cuando ya no se pueda aumentar más la producción, y ésta empiece a declinar. Es el llamado Pico del petróleo. ¿Por qué es éste el momento importante? Porque el modelo económico actual se basa en un crecimiento sostenido por una disponibilidad de energía muy barata y es totalmente dependiente del petróleo para todo: como combustible para el transporte, pero también para la climatización, la industria, e incluso para la producción agrícola. Las consecuencias de una disminución continua e irreversible de la extracción de petróleo están claras: un colapso económico y alimenticio sin precedentes.

El geofísico M. King Hubbert, fue muy criticado porque en el año 1956 predijo que la producción de petróleo de los Estados Unidos (el mayor productor mundial) alcanzaría un máximo a finales de los años 60 o principios de los 70. Los hechos, sin embargo, le dieron la razón. Efectivamente, el año 1971 fue el año en el que los EUA produjeron más petróleo, y desde entonces han producido cada vez menos. La llamada, desde entonces, curva de Hubbert se basa en el simple hecho de que para extraer petróleo (o muchos otros recursos naturales), primero hay que descubrirlo, de manera que la curva de la producción es un reflejo de la de descubrimientos, pero con 40 años de retraso, cuando ya se ha extraído la mitad de lo que hay en el yacimiento. Dicha curva se ha aplicado a todos los yacimientos petroleros del mundo, y concuerda muy bien en casi todos los casos. El petróleo europeo del Mar del Norte llegó en el año 2000 al pico de la curva, esta vez con un retraso de menos de 30 años respecto al máximo de los descubrimientos. Nueva tecnología ayuda en la extracción, sí. Pero sólo a extraer aún más rápido lo que hay.

¿Qué pasa si se aplica la curva de Hubbert a la producción mundial? Resulta que el descubrimiento de nuevos yacimientos fue máximo en el año 1964, hace exactamente 40 años. Es decir, ya deberíamos haber llegado al máximo de la producción. El embargo de petróleo decidido por los países de la OPEC que provocó las crisis energéticas y recesiones de los años 70 es, paradójicamente, lo que nos da unos años más. Las últimas previsiones sitúan el pico en el 2008. Es importante tener en cuenta que ningún nuevo descubrimientoni tecnología puede alterar significativamente este dato.

Mientras tanto, la demanda de petróleo no hace más que aumentar, tanto en las sociedades ya industrializadas, como en los países de mayor crecimiento poblacional y económico, como China o la India, que desgraciadamente procuran copiar nuestros modelos de vida, producción y transporte, con menor conciencia aún que nosotros respecto a sus impactos. EEUU, por su parte, desestabiliza países y se embarca en guerras para asegurar su control de este recurso cada vez más escaso.

En las próximas décadas la estructura de nuestra sociedad y economía sufrirá, como consecuencia de todas estas tendencias, unos cambios sin precedentes. ¿Por qué no estamos preparándonos para ellos? Los medios de comunicación suelen decirnos que la subida de precios es debida a una extraña combinación de altos impuestos, especulación de los mercados, crisis de Oriente Medio y juegos de la OPEC. Aumentando algo la producción volverán a bajar. Pero la preocupación por alcanzar precios por barril de 40$ es ridícula. Lo que hay que hacer es prever como funcionará la economía cuando los precios lleguen a 100$ por barril. Sobre todo, se debería abrir un debate que incluya a toda la sociedad y plantee cómo queremos hacer frente al cambio. ¿Estamos preparados para renunciar a tener 2 ó 3 coches por familia? ¿A diseñar las ciudades y la economía con el ahorro energético como principio, evitando la necesidad de usar el coche para ir a cualquier lado?

Soluciones para intentar evitar la inminente catástrofe las hay, pero mirar a otra parte y seguir desperdiciando tiempo en el que se podría empezar a actuar no va a ayudar mucho. Las soluciones que suponen un cambio cultural y de la organización productiva no son fáciles, y por ello hay que actuar ya. La eficiencia y ahorro energético, un modelo de movilidad basado en el transporte público y la bicicleta, junto con el uso masivo de las energías renovables, ese es el camino que deberíamos emprender. Hoy mejor que mañana.