Bienvenido(a) a Crisis Energética martes, 18 junio 2019 @ 19:19 CEST

Preguntas Más Frecuentes



¿Crisis? Qué crisis?
Aproximadamente un 80% de la energía primaria consumida en el mundo tiene su origen en los combustibles fósiles y un 6,5 % en los combustibles nucleares. Estas reservas de energía almacenada bajo tierra son finitas y por lo tanto su agotamiento producirá una gran crisis energética. Apenas un 6% es energía hidroeléctrica y el resto sería el consumo de madera y biomasa, que generalmente no contabilizan las empresas del sector energético y que son de difícil estimación, por consumirse muchas de ellas en países en desarrollo.


Entonces, ¿es que el petróleo se acaba?
La mayoría de las entidades más importantes del mundo en las cuestiones energéticas aseguran que queda petróleo en el planeta para 40 años, al ritmo de consumo actual y considerando las reservas probadas, que son la gran mayoría de las reservas accesibles por el hombre, dado lo mucho que se conocen todos los campos mundiales. Pero el problema no es el agotamiento total del petróleo, porque pasarán muchas décadas hasta extraer la última gota de crudo (aunque seguramente no tendría mucho sentido hacerlo). El problema es que una vez que se han utilizado la mitad de las reservas de una materia finita y no renovable como el petróleo, el gas natural o el carbón, la cantidad extraída tiende a disminuir inexorablemente. Y una producción inexorablemente decreciente choca frontalmente con un mundo que pretende seguir creciendo a toda costa. La crisis se producirá cuando la producción no pueda cubrir la demanda.


Si cada vez habrá menos cantidad de combustibles fósiles, ¿qué problema habrá en cambiar a otras fuentes de energía que sean renovables?
Las energías renovables, como la energía eólica, solar, de las mareas, biomasa, etc poseen menor intensidad energética que los combustibles fósiles, y por lo tanto son más caras energéticamente (se ha de gastar más energía en obtener la misma energía contenida, por ejemplo, en un barril de petróleo). La transición hacia las energías auténticamente renovables debería de ser acompañada de un descenso radical del consumo energético.


Si las renovables no responden a nuestras necesidades energéticas, ¿por qué no otras, como la nuclear?
La transición hacia las energías renovables se debería producir lo antes posible, independientemente del hecho de que las reservas de combustibles fósiles disminuirán inexorablemente: las emisiones de CO2 a la atmósfera deben ser reducidas, pues son causantes del efecto invernadero y aceleran el cambio climático. En cuanto a la energía nuclear de fisión, su coste medioambiental es muy alto, ya que sus residuos tienen una vida media radioactiva de varios miles de años, y también está basada en el uso de un combustible finito, el uranio, elemento muy escaso en la corteza terrestre.

¿Puede ser una alternativa la energía de fusión?
Los expertos en la materia admiten que la energía de fusión, hoy con carácter experimental muy primitivo, está a décadas de poder disponer de un reactor comercial y el mundo no dispone de décadas, antes de que el agotamiento del petróleo, que representa el 40% del consumo primario mundial de energía nos afecte a todos. En los sistemas de fusión, que imitan los procesos que se siguen en el sol, existen dos variantes: la fusión de átomos de deuterio con átomos de tritio y la de dos átomos de deuterio. El deuterio es efectivamente muy abundante en la naturaleza, pero el tritio es un elemento muy escaso. Esta fusión exige temperaturas del orden de 100 millones de grados y no hay forma de que los muy costosos materiales sufran un enorme desgaste con sólo una primera explosión. La fusión de deuterio y tritio tendría también la escasez de la materia prima, del tritio, pues se obtiene, gastando mucha energía, del litio, más escaso en la corteza terrestre que el uranio. La otra variante, la de la fusión de dos átomos de deuterio, daría con una materia prima muy abundante, pero su fusión exige temperaturas del orden de mil millones de grados y para este modelo solo existen los fundamentos teóricos, ni siquiera existen prototipos.


¿Es el hidrógeno una fuente de energía?
El hidrógeno no existe libre en la naturaleza y según las leyes físicas más elementales, se sabe que separar un átomo de hidrógeno de cualquier molécula que lo contenga, por ejemplo, de agua, exige SIEMPRE más energía que la que proporciona el hidrógeno de esta forma liberado. Los expertos lo denominan vector energético, esto es, un elemento que toma la energía de una forma y entrega, algo menos, en forma de hidrógeno, que puede ser quemado. Su utilidad es que a veces esa forma de energía es conveniente, pero no hay que olvidar que su existencia y disponibilidad para la combustión o la combinación en las células de combustible, tiene un origen en una verdadera fuente de energía diferente. La denominación más adecuada es la de sumidero de entropía, en vez de fuente de energía, porque SIEMPRE hay que gastar más energía de otra fuente que la que se obtiene con el hidrógeno ya disponible.

Última Edición: viernes, 31 octubre 2003 @ 13:03 CET| Hits: 44.580 Ver la versión para imprimir