Bienvenido(a) a Crisis Energética jueves, 14 diciembre 2017 @ 14:19 CET

A vueltas con el litio

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El diario español El confidencial publica un artículo de Alberto G. Luna, titulado El precio del litio sube un 235% y dispara el estatus de Bolivia, con el antetítulo “posee los yacimientos más importantes del mundo”,que por su interés público reproducimos en nuestras páginas con los consiguientes comentarios en cursiva y entre líneas, pues creemos los merece, por su desorientado enfoque economicista.

Implicaciones políticas radicales de la ausencia de crecimiento

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Artículos Me gustaría presentar un artículo de Ted Trainer, titulado "¿Entienden bien sus defensores las implicaciones políticas radicales de una economía de crecimiento cero?" (fichero PDF, 414KB), publicado en Sin Permiso.

La argumentación de este artículo se cifra en que no se han entendido bien en absoluto las implicaciones de una economía de estado estacionario, especialmente por parte de quienes la defienden. La mayoría actúa como si pudiéramos o debiéramos eliminar el elemento del crecimiento, mientras dejamos el resto más o menos tal cual. Habrá que argumentar en primer lugar que esto no es posible, porque no es ésta una economía que tenga crecimiento; es una economía de crecimiento, un sistema en el que la mayoría de las estructuras y procesos centrales entrañan crecimiento. Si se elimina el crecimiento, entonces habrá que encontrar modos radicalmente diferentes de llevar a cabo muchos procesos. En segundo lugar, los críticos del crecimiento actúan de forma característica como si fuera la única cosa, la cosa primordial o suficiente que hay que resolver, pero se argumentará que los problemas de primer orden que hemos de encarar no pueden resolverse a menos que se rehagan de modo radical varios sistemas y estructuras fundamentales en el seno de la sociedad capitalista de consumo. Lo que hace falta es un cambio social mucho mayor que el que ha atravesado la sociedad occidental en varios cientos de años.

Ted Trainer es profesor en la School of Social Work, de la Universidad de New South Wales, en Sydney, Australia. Su interés se ha centrado en problemas globales, temas sobre sostenibilidad, la crítica radical de la economía (neoliberal), formas sociales alternativas y la transición hacia éstas. Ha escrito numerosos libros y artículos sobre estos asuntos, entre los cuales están The Conserver Society: Alternatives for Sustainability, Saving the Environment: What It Will Take, and What Should We Do?. También está desarrollando Pigface Point, una finca educativa de vida alternativa basada en la Permacultura, cerca de Sydney.

Otros artículos suyos: "La energía renovable no puede sostener a una sociedad intensiva en energia" (fichero PDF, 385KB), "The Spanish Anarchist Collectives; Look what we can do!", "The Simpler Way".

I need a hero

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Artículos I NEED A HERO

Nos encontramos ante una de las mayores encrucijadas como civilización que en el mundo han sido, atenazados entre la imposibilidad de seguir creciendo y el pánico cerval a la acción. Pero ¿Por qué no actuamos?

Nuestro poso cultural y por ende nuestra actitud vital dependen en gran medida de los memes adquiridos (unidades mínimas de información transmitidas) y de los filosofemas que exudan los medios de entretenimiento cuyos mensajes son más falsos que el flequillo del Dioni. Esta cultura popular hecha a medida de las élites proporciona consuelo a cambio de resignación e inactividad política remachando una y otra vez cual martillo de herejes sobre los mitos más extendidos. Por poner un ejemplo tratemos el mito de El Príncipe Azul, esta idea anida en la cabeza de la mayoría de las mujeres desde muy temprana edad y consiste básicamente en que cualquiera de ellas por muy humilde, vulgar, simple y aburrida que sea puede encontrar un hombre excelso en todos los campos a quien subyugar y monopolizar en exclusiva. Sus versiones y secuelas no por estar más vistas que los dientes de Ana Botella dejan de llenar las arcas de los productores de sueños. Imaginad Pretty Woman : una prostituta que conoce a un guapo millonario (pero no en un servicio como parecería más probable) le enamora haciéndole perder un montón de dinero aunque luego lo recupere y a pesar de que ella jamás tendrá que pegar golpe queda como la redentora del amor, y él como un afortunado hombre al que han salvado de la soledad y las garras del desamor.

O El Diario de Bridget Jones: Una talludita insegura con sobrepeso y medio neurasténica que tiene a dos hombres de primer orden peleándose por ella. O la saga Eclipse en la que una adolescente apollardada con menos luces que una patera cruzando el Estrecho tiene en continua lucha por su amor a dos hombres inmortales con superpoderes. La lista sería interminable pero el mensaje es siempre el mismo: Tú no hagas nada que en cualquier momento aparecerá el hombre de tus sueños. Y, en efecto, se mueven menos que los ojos de Espinete como podrá comprobar cualquier varón que se siente en un bar esperando que le aborden.

La tuetanización ( si se me permite la licencia poética)de este filosofema lleva a muchas mujeres a estar con cuarenta años rodeadas de gatos y de botes de Tranquimazin.

Otro resorte de los medios cultivado con amor es el mito del Superhombre de Masas que se remonta desde el folletín dieciochesco con el Conde de Montecristo a la cabeza hasta Mad Max pasando por Arsenio Lupin, el Zorro , Supermán, Rambo, Tarzán y el Equipo A siguiendo unas reglas muy semejantes. La cultura preparada para las masas nos muestra que por muchas contradicciones sociales que existan también existen a su vez unas fuerzas capaces de contrarrestarlas. Pero ojo, esas fuerzas no pueden ser del populacho pues el poder no es de la chusma ya que si lo alcanza surge la revolución y su fruto inevitable: la crisis. Esas contradicciones deben ser resueltas por un miembro de la clase dominante. El inconveniente que plantea el hecho de que al ser de la clase dominante no tendría el menor interés por subvertir la situación lo solventamos encuadrándole en una estirpe de justicieros insobornables que imaginan una justicia más amplia donde los desgraciados lo sean un poco menos y los de su clase sigan en la cúspide. Fuerza moral, resolución y carisma. Así nace el superhombre de masas.

¿Qué puede hacerse por los pobres sin modificar lo más mínimo las condiciones actuales de la sociedad por medio de una caritativa colaboración entre las clases? Pues ponemos a cuatro señoronas de alta alcurnia en la puerta de la iglesia con sus respectivas huchas y sus respectivos astracanes para recolectar unas migajas que restauren la paz social. Los pobres como entretenimiento de los ricos. Trocamos justicia por beneficencia. Y si se trata de cómic, cine o literatura ponemos un vengador que resuelva las afrentas en el que poder proyectarnos haciendo un poco más dulce la ficción de alienarnos en un personaje inexistente.
Cuando yo era pequeño salía de ver las películas de chinos con ganas de hostiarme con todo el mundo pero antes de los doce comprendí que un ninja no podía subirse herido de metralla a una secuoya de un salto. Hoy me pregunto que pasa por la cabeza de los adultos a los que les gustan las películas de Bruce Willis.

Así la sociedad en su conjunto vive una experiencia onírica como consumidor de cultura popular víctima de su fascinación pidiendo consuelo en forma de imágenes de justicia impartida por otros que le alejen de la perniciosa idea de que esa justicia, en realidad, le ha sido arrebatada.
Tiene un aire familiar ¿no es cierto?

El poder del petróleo

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Nuevo artículo de Mariano Marzo en una columna de la sección "Economía" del diario "La Vanguardia" (suscripción) del 29/02/2012 titulado "EL PODER DEL PETRÓLEO". Son de agradecer estos rayos de luz tan instructivos entre tantos articulos dirigidos a tanto oscuro "sabio" homo economicus al uso Que tomen nota.

"(...) la civilización moderna basa su esplendor en una herencia solar única (los combustibles fósiles) que no puede ser renovada a la escala temporal de una civilización y que, además, estamos dilapidando a gran velocidad."

Artículo:

En el contexto de los cinco mil años del registro histórico, la era del petróleo, inaugurada oficialmente en 1859 con el pozo perforado por el coronel Drake en Pensilvania, resultará muy corta, aun en el supuesto de que la pudiéramos prolongar durante otros cien años. Pero, desde Drake a nuestros días, su hoja de servicios resulta extraordinaria. No en vano, nuestra civilización, tal como la conocemos en los países desarrollados, no sería posible sin el petróleo.

El poder del petróleo radica en la enorme cantidad de energía atesorada en las moléculas de este hidrocarburo. Una cuestión que podemos visualizar mediante un simple experimento (letthesunwork.com/energy/barrelofenergy.htm) que tan solo requiere de una bicicleta estática, como por ejemplo la empleada hace años para iluminar algunos árboles de navidad desplegados en Barcelona. Veamos. Resulta que un barril de crudo contiene aproximadamente 159 litros, que equivalen (de media) a unos 1.667 kilovatios-hora de energía. Y un litro de gasolina, uno de los productos derivados del crudo, a unos 8,7 kilovatios-hora. Esta última cantidad corresponde a la que obtendría una persona pedaleando en la bicicleta comentada durante cerca de 87 horas, asumiendo que fuera capaz de mantener una media de 100 vatios-hora. Si pedaleara 40 horas por semana, le llevaría cerca de 15 días igualar la energía de un litro de gasolina y cerca de 8 años la contenida en un barril de crudo.

Pero lo más importante para entender el desarrollo alcanzado por nuestra civilización es que toda la energía almacenada en un barril de petróleo o en un litro de gasolina nos sale, en realidad, a precio de ganga. Otra afirmación que no es obvia y que el experimento de la bicicleta nos ayuda a comprender mejor.

Tan solo necesitamos asignar a cada hora de pedaleo el coste del salario mínimo interprofesional, que en España es de 21,38 euros por día o 2,67 euros por hora (asumiendo una jornada laboral de ocho horas por día). De este modo, el coste de pedalear 87 horas (periodo en el que obtendríamos la energía equivalente a un litro de gasolina) sería de 232,3 euros, mientras que el de pedalear 16.667 horas (la energía de un barril de petróleo) rondaría los 44.501 euros. Hoy el coste de un litro de gasolina en España promedia los 1,4 euros y el del barril de petróleo Brent los 93 euros. Las sociedades preindustriales dependían para su desarrollo de unos ingresos energéticos solares, instantáneos o algo retardados, que se reponían de forma constante. En cambio, la civilización moderna basa su esplendor en una herencia solar única (los combustibles fósiles) que no puede ser renovada a la escala temporal de una civilización y que, además, estamos dilapidando a gran velocidad. Quizás porque, como dijo el poeta, somos tan necios como para confundir valor y precio.

Ideas peligrosas

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Desde que se aceleraron las extracciones de los petróleos y gases no convencionales, especialmente el gas y el petróleo de pizarra en los EE. UU. asistimos a una ceremonia de la confusión, en la que los que siempre habían negado el cenit del petróleo, han encontrado falso pie en el ahogamiento claro que estaban sufriendo. Como ejemplo, ya publicamos algunas declaraciones altisonantes y rimbombantes en nuestro artículo Sobre cómo negar la existencia de lo que no existe. Y este pequeño balón de oxígeno energético, ha permitido a estos apologistas de la cornucopia a tomar rápidamente la desesperación por la euforia y a clamar venganza contra los “peakoileros” y a acusarles de pesimistas y faltos de razón.

Chris Martenson es un científico estadounidense de formación y analista económico de carrera profesional.

Martenson se ha hecho famoso desarrollando y vendiendo un sistema educativo sobre economía en video titulado The Crash Course publicado originalmente en Octubre de 2008 que investiga las formas en que la economía, el medio ambiente y la energía están relacionados e interactúan. Algo novedoso para un economista. Gracias a los traductores Manuel Talens y Atenea Acevedo el video se puede ver en español. Martenson es muy consciente del fenómeno del cenit del petróleo y ha salido con este artículo titulado “Ideas peligrosas” a contestar las crecientes voces de la arrogancia y la prepotencia, incapaces de esperar a ver si se verifican sus nuevos postulados. Por su interés público ofrecemos a nuestros lectores este artículo, publicado originalmente en Peak Oil, aquí traducido al castellano para mayor comodidad de nuestros lectores.

Esta web no se corresponsabiliza con las propuestas o conclusiones del autor, en tanto que Marteson vive de dar clases y consejos. Sólo comparte algunos postulados sobre las visiones que tienen algunos sobre el cenit del petróleo.

El auge del gas se desvanece

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Como ya anunciamos en el anterior artículo traducido titulado Después de la fiebre del oro: una perspectiva del futuro de la oferta de gas natural y de su precio en los EE. UU. traducimos ahora y traemos a colación, por su interés público el otro artículo relacionado y titulado “El auge del gas se desvanece” (fichero PDF, 1,1MB), escrito por Jonathan Callahan para The Oil Drum . 

Son, en general, materiales bien documentados aunque en este caso ofrecen una visión bastante financiera, basada en precios, no muy distinta de la que suele inundar los medios de difusión occidentales, aunque en este caso es crítica con la producción de este nuevo El Dorado que supone los comienzos de la explotación masiva del gas de pizarra en varios lugares del mundo, algo que ya no suele ser tan habitual en los medios. No obstante, el traductor cree que no está bien documentado lo que puede suceder si los precios del gas vuelven a subir. 

En cualquier caso, obvia agradecer y reconocer de nuevo al autor, Jonathan Callahan y a la web que ha publicado su artículo, por su trabajo. 

El traductor, en este caso, se permite realizar algunos comentarios y el resto lo deja al análisis de los lectores y que sean ellos los que decidan y comparen con lo que ofrecen los demás medios. Dichos comentarios se hacen al principio del documento y en cursiva para separarlos del mismo.

Hay varios aspectos que este artículo no ha tratado y que preocupan al traductor, como es el impacto que supone el abandono temporal de ciertas instalaciones por causa de los precios (filtraciones, falta de mantenibilidad a largo plazo a la que se deberían obligar para evitar contaminar acuíferos) y añadidas dificultades para volver sobre los yacimientos, que pierden la porosidad y fluidez original cuando se abandonan, una vez que los altos precios pueden volver a hacer supuestamente rentable volver sobre ellos. Aquí hay un vacío jurídico importantísimo que nadie, salvo los grupos contra el fracking, parecen querer abordar: Si las empresas que se meten en estos negocios son capaces de hacerse ricos en muy corto plazo y arruinarse en otro plazo todavía más corto: ¿Quién está asegurando el mantenimiento y correcto sellado de los miles de pozos que van dejando abandonados los de este circo ambulante de maquinaria que va arrasando terrenos por arriba y contaminando terrenos por abajo? ¿Qué avales, qué garantías jurídicas, que fondos de garantía les son exigibles para asegurar el cierre y sellado definitivo a pozos que se agotan a los 40 o 50 o como mucho 70 meses de haber sido perforados?

Tampoco se mencionan los fortísimos impactos que pueden tener estas explotaciones de fulgurante explotación inicial y decaimientos no menos fulgurantes, sobre el disloque de economías cuando sus impactos son tan considerables (en pocos años, los EE. UU. han llegado a cerca del 30% de su producción con este tipo de yacimientos, que por su distinta configuración geológica se llaman en inglés “plays” en vez de “deposits”, como los yacimientos tradicionales. Son subidas y bajadas muy del tipo montaña rusa, para una maltrecha economía que lo menos que necesita son variaciones tan bruscas de la oferta y la demanda en todos los sentidos.

Sobre cómo negar la existencia de lo que no existe

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En los años prevíos a la crisis financiera y económica se trataba poco menos que de estúpidos a quienes ponían en duda los sofisticados modelos matemáticos que señalaban los credit default swaps y otros derivados financieros como productos financieros sólidos y provistos de niveles de riesgo totalmente aceptables. Al fin y al cabo, las mejores mentes de un Wall Street siempre triunfante no podían equivocarse, pues en ello les iba, en teoría... el dinero. Finalmente resultó que incluso Greenspan tuvo que admitir en 2008 frente al congreso que "había encontrado un fallo en el modelo", ya que "los datos introducidos en los modelos de gestión de riesgo cubrían generalmente solo las dos décadas pasadas, un periodo de euforia". Afortunadamente para Wall Street y para los responsables intelectuales de esta crisis, ahora todos los esfuerzos se están dirigiendo a proteger el statu quo de los que permitieron llegar a esta situación y a mirar hacia otro lado cuando el sufrimiento causado por la crisis se extiende entre el 99% restante.

Esta introducción viene a cuento del artículo que presentamos, "Sobré cómo negar la existencia de lo que no existe" (pdf, MB), escrito por el coeditor de esta página Pedro Prieto. En su artículo, Pedro Prieto nos destapa otro truco contable, otra manipulación de los modelos, esta vez a cuenta de las estadísticas que presentan la producción de petróleo crudo mezclada con una serie de sustancias que acaban convirtiéndose en petróleo o sus derivados, pero que no son exactamente lo mismo que el petróleo convencional. Según Prieto, esta nueva manera de denominar el petróleo, "todos los líquidos", esconde algunos hechos claves para entender qué es lo que ha pasado en el mercado petrolero en los últimos años:

Un barril de petróleo contiene alrededor de 5,8 millones de BTUs, mientras que un barril de líquidos de gas natural contiene 4,2 M BTUs. Esto supone un potencial energético de un 25% menos que el petróleo “regular convencional”. La conversión a BTUs muestra que la energía realmente disponible en enero de 2010, a nivel mundial, con estas equivalencias, era un 3,3% inferior a lo que indican las estadísticas contabilizadas en barriles de “todos los líquidos combustibles”.

Gracias a estas nuevas metodología contable, el mundo parece seguir pudiendo saciar la demanda de petróleo, pese a que en términos energéticos reales, todo lo que no sea petróleo crudo convencional, está aportando menos energía por barril. Gracias a artificios como este la realidad energética se esconde una vez más, de manera que realizar un diagnóstico certero de la situación se hace más difícil, porque los indicadores dicen, una vez más, que no hay problema alguno.

En estos días se habla de déficit, de austeridad, de volver al crecimiento mediante una reforma laboral brutal que causará más paro y que no arregla el problema de fondo, que es la falta de demanda. Sin embargo, y pese a que son públicas y fácilmente consultables, muy pocos señalan a que tenemos un sangrante déficit comercial con el exterior, de más de 35.000 millones de euros, más del 4,5% del PIB, y que se llama factura petrolera. Si los datos internacionales sobre la coyuntura del petróleo son ofuscados por la terminología, si nadie es capaz de ver porqué la factura petrolera solo puede crecer, ¿cómo demonios vamos a realizar una interpretación de la realidad que nos permita, al menos, saber dónde estamos y cuál es el mal que nos aqueja?

De estas y otras importantes cosas respecto al comercio mundial del petróleo habla el artículo de Pedro Prieto, de la caída de las exportaciones por el aumento del consumo de los países productores, del pobre retorno energético de los biocombustibles (y cuya aportación neta a la categoría de "todos los líquidos" tampoco se explicita), de la inelasticidad del suministro frente a los vaivenes de los precios, o del eterno recurso a Arabia Saudí como la solución a cualquier imprevisto petrolero. De nuevo nos encontramos con lo mismo, de camino a otra nueva crisis, más bien un nuevo episodio de la misma crisis sistémica, y con los ojos vendados.

Petróleo inelástico

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Artículos Redacción CE: añadimos una adaptación de los gráficos que aparecen en el artículo de Murray y King en el número 481 de Nature.

Nuevo artículo a toda página de Mariano Marzo para el suplemento "Dinero" del diario "La Vanguardia" (suscripción) del 12/02/2012 titulado "PETRÓLEO INELÁSTICO". Clara advertencia a los economistas BAU que leen el diario. Se puede decir más alto pero no más claro.

"La producción global de crudo ha entrado en un prolongado periodo de estancamiento Independientemente de las reservas, la energía necesaria para producir un barril está aumentando" "(...) se consigue transmitir el mensaje de que todo va bien: el suministro de líquidos, expresado en millones de barriles diarios, aumenta, adaptándose aparentemente a una demanda creciente. Sin embargo, se omite una información esencial: el contenido energético de un barril de crudo no es el mismo que el de otros líquidos" "El segundo ejemplo de contabilidad creativa es la de referirse a las reservas de petróleo en número de barriles, sin especificar el contenido energético neto de los mismos. Dicho contenido resulta de la diferencia entre la energía bruta suministrada por un barril y la consumida en el proceso de extracción. "

Artículo (suscripción):

¿Cuánto petróleo hace falta para extraer un barril de petróleo?

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El blog de elpais.com Ecolaboratorio publica hoy un artículo dedicado a la Tasa de Retorno Energético (TRE), con las opiniones de Charles A.S. Hall, Pedro Prieto y Carlos de Castro.

En 1900, con la energía equivalente de un barril de petróleo se podían extraer en EEUU más de 100 barriles de petróleo. Sin embargo, según estimaciones de Tasa de Retorno Energético, hoy en día con la misma cantidad de energía se obtienen menos de diez barriles en los pozos de este país. ¿Qué ocurre en el caso de los biocarburantes o la energía solar?
(...)
El primer punto de controversia de este concepto de Tasa de Retorno Energética es la gran variabilidad de los resultados en función de cómo se calcule (y los gastos de energía considerados en cada estudio). El segundo es qué implicaciones tiene todo esto.

Después de la fiebre del oro: una perspectiva del futuro de la oferta de gas natural y de su precio en los EE. UU.

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Por su interés público traducimos y traemos a las páginas de Crisis Energética el interesante artículo publicado en la página estadounidense The Oil Drum el 8 de febrero de 2012, con el título de portada original "After The Gold Rush: A Perspective on Future U.S. Natural Gas Supply and Price" y cuyo autor es un colaborador habitual de esa página web, Aeberman, a quien reconocemos su trabajo: "Después de la fiebre del oro: una perspectiva sobre el futuro suministro de gas natural y su precio en los EE.UU." (fichero PDF, 5,3MB)

El artículo viene poco después de otro no menos interesante sobre el mismo tema, que procuraremos traducir y publicar también de Jonathan Callahan, titulado "Gas Boom Goes Bust", que se podría titular en castellano “El auge del gas se desvanece”.

Ambos tratan del aparente milagro de la multiplicación de la extracción (producción en términos comerciales) de gas no convencional en los EE. UU. que parece renacer de sus cenizas con el advenimiento de técnicas (tecnologías) que se apuntan como novedosas, aunque se conocen desde hace décadas y el efecto real de la subida espectacular en los últimos 5 ó 10 años. Detrás de esta fiebre del gas no convencional, tras el que desfilan victoriosos los cornucopistas tocando los clarines del nuevo advenimiento que garantizará la independencia energética, también se encuentran los buscadores del oro negro o petróleo no convencional. Lo que estos artículos vienen a mostrar es una seria duda sobre que esto vaya a representar tal milagro de los panes y los peces energéticos y que posiblemente se trate de otro nuevo movimiento especulativo más de los grandes corredores de fincas energéticas, aunque dada la velocidad a la que hoy cambian las cosas, parece que se les está descubriendo antes de que ultimen sus grandes estafas habituales de tipo pasapisero (terminología de David Ripoll en su libro El Caleidoscopio), pero en energía o la especulación y suelta de activos tóxicos de Lehman Brothers en lo financiero. Queda a los lectores la apreciación y las páginas abiertas de esta web para sus comentarios.