Tema: Consumar en vez de consumir.

Enviado en: 06/09/2005 23:59
Por: reevelso

Consumar en lugar de consumir.

Ya estoy mareado y saturado de darme cuenta de la cruda realidad. Ya no puedo más que vomitar la angustia que me sobreviene cada vez que veo con mayor intensidad la gran mentira de los gobiernos y las empresas que forman el cono del poder. Lo peor es que me he dejado engañar a mí mismo por no llevarle la contraria a la mayoría dócil. Y no es cómo hemos vivido hasta ahora, sino cómo hemos tratado de convencernos de lo admirable y justo que es el sistema que favorece a los que ya están favorecidos. Bien, no pasa nada, pero debo reconsiderar las cosas.

Y allí viene la primera ondadeverdad que alcanza mi mente, la desnuda y la despoja de cualquier resto de ingenuidad acerca de la posibilidad del reparto equitativo de los bienes sobre la Tierra: si hubo alguna vez un periodo reciente en el que todos los pobres y hambrientos pudiesen haber alcanzado niveles de prosperidad aceptables (comida todos los días, una casita, una bici...educación, sanidad), éste ha pasado y ahora ya no hay remedio para esos 3 mil millones de seres humanos que subsisten en la miseria sobre mi planeta. De eso se ha encargado la insaciable voracidad de los mil millones que honran el crecimiento anual moderado, es decir una inflación interanual del 2% y un incremento del PIB del 3,5%. Con esos datos estamos abriendo cada día la brecha entre ricos y pobres y los extremos se separarán cada año más conforme el petróleo se convierta en el bien más disputado sobre la Tierra. No habrá clemencia para los que dudan y los que no tienen un as en la manga. Por ambos lados de ese gran cañón existencial caerán cada día miles de almas a la fosa de la desesperación sin remedio. no podrá ser de otro modo. Es materialmente imposible porque los que viven hoy en la opulencia no van a renunciar a su nivel de vida y las sociedades se dividirán entre objetores del consumismo y milicianos del bienestar. Aunque se pusieran carteles por todo el mundo advirtiendo del peligro de nuestro estilo de vida consumista que coge mucho más de lo que la naturaleza es capaz de reponer, muy pocos harían caso. Ocurrirá como con los que fuman y a los que ninguna campaña de sanidad ha llevado en masa a dejar sus malos hábitos. Estoy seguro de ello. Nuestras sociedades van a estar tan en entredicho que no sabremos para donde tirar. Será un proceso de reorganización doloroso. De momento no sé qué sentido habrá tenido consumir, devorar todos los recursos naturales significativos en apenas trescientos años de era industrial, la mayor parte en los últimos cincuenta años. Bien pensado, la era del petróleo feliz ha durado dos generaciones. Mis hijos ya no dejarán de pensar en que todo irá a menos, que será cada vez más costoso vivir.

Y es ahora cuando me llega la segunda ola que ruidosamente se estrella contra mis pensamientos gritándome cómo hemos tenido la osadía de llamar nuestro estilo de vida consumista el standard de vida occidental, entendiendo por tal un modelo a imitar, venerar y envidiar. En fin, supongo que no hubiera sido divertido conducir cochazos de doce cilindros con un complejo de culpa bajo el capó.

Antes de que venga la tercera ola de mi esclarecimiento, quiero dejar constancia de una visión basada en algo tan simple pero esperanzador como los datos de la producción de energía eléctrica del creciente y estupendo conjunto de parques de aerogeneradores que ya tenemos en este país. Mientras escribo esto, los 9153 Mw de energía eólica instalados en territorio español inyectan en la oscuridad de la noche ibérica 1830 millones de vatios de electricidad a la red. Esos parques están teniendo un protagonismo cada vez mayor en la demanda nacional de energía, habiendo llegado recientemente a generar el 22% de dicha demanda. Hace falta más. No para seguir como estamos, sino para evitar que muera media Europa de hambre dentro de cincuenta años. Y lo que veo es un mundo en el que se puede tener una luz de bajo consumo encendida por la noche para leer un libro o trabajar en un portátil energéticamente eficiente. Percibo un mundo menos ruidoso, menos densamente poblado, tal vez, pero un mundo que ha regresado a la sensatez después de un sufrimiento inducido por los excesos, por la dependencia a nuestro STATUS en todos los ámbitos de la vida que rezuman arrogancia y corrupción.

La tercera ola tiene un rostro conocido y me asalta como una pesadilla que levanta los demonios de la culpa en mitad de la noche. Bañado en sudor reconozco que aún me siento vacío y no sé quien soy. Diablos, de joven me hablé una vez a mí mismo de la diferencia entre consumar y consumir y que lo segundo no es más que un sucedáneo que crea adicción, porque engullendo no logro unión, la que ansiaba mi joven corazón con el ser amado, con el viento entre los árboles y las estrellas de la noche que parecían atractores extraños para levitar. Sigo en el suelo, más abrumado que nunca sobre cómo es posible que hayamos errado tanto el tiro.

Re:Consumar en vez de consumir.

Enviado en: 29/09/2005 22:07
Por: kalevala

POr el titulo habia pensado que habias vuelto al pensamiento hippie de los 70: "Haz el amor y no la guerra"

Aunque la version mas adecuada a estos tiempos sera "a follar, a follar que el mundo se va a acabar"
Al menos el mundo como lo conocemos (icono de risa sarcastica)

Un saludo

Re:Consumar en vez de consumir.

Enviado en: 29/09/2005 23:06
Por: enol

La verdad es que es muy bueno el post, deberiamos de poner una seccion de reflexiones, me ha gustado mucho

Crisis Energética - Foro
https://www.crisisenergetica.org/forum/viewtopic.php?showtopic=14398