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José A. Tapia. Cuentos de hadas sobre el cambio climático

  • lunes, 02 marzo 2020 @ 22:25 CET
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"La insistencia de muchos intelectuales, políticos y economistas en predicar las virtudes del crecimiento económico es una de las nociones que deberían incluirse en la lista de ideas que han dañado a la humanidad, propuesta por Bertrand Russell en 1946".

"Por acción, como Gail Cohen, u omisión, como muchos economistas que nunca han considerado la cuestión, los profesionales de la “ciencia económica” son culpables de ocultar a los investigadores de otros campos, incluidos climatólogos y especialistas en ciencias de la Tierra, el hecho obvio de que el cambio climático está directamente relacionado con el crecimiento económico y que la catástrofe climática no puede evitarse ni limitarse sin cambios importantes en nuestra forma siempre expansiva de consumir y producir".

"La consecuencia es que autores como James Hansen, que tienen una comprensión clara de los problemas científicos implicados en el desastre climático y están situados al frente de la lucha para aplicar políticas que prevengan la catástrofe climática, creen que las políticas que proponen no son contradictorias con el crecimiento económico".

"Gracias a la insistencia de los entusiastas del crecimiento económico, el octavo Objetivo de Desarrollo Sostenible acordado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015 es conseguir una tasa de crecimiento económico anual mínima del 7%. Dado que en los últimos 20 años, con una tasa de crecimiento de entre 2% y 3%, la economía mundial ha producido emisiones de CO2 que crecen a un promedio de 1,8% anual, no se necesitan muchas matemáticas para intuir cómo evolucionarían las emisiones con un crecimiento económico de al menos un 7%. Llamar a ese objetivo “crecimiento sostenible” es como decir que beber dos botellas de whisky diarias es “beber de forma sostenible”.

"El crecimiento económico es el pedal acelerador del tren que nos adentra en el territorio del cambio climático, donde al final espera un precipicio. Gail Cohen y los economistas coautores de su investigación nos dicen que, en efecto, el crecimiento económico está acelerando el tren, pero, basándose en datos de muy escaso valor probatorio, argumentan que, a la larga, ese acelerador será cada vez más ineficaz e incluso que se convertirá en un freno y que por lo tanto, no debemos preocuparnos por pisarlo".

"Si creemos lo que los científicos que saben de las causas del cambio climático nos dicen, los seres humanos estamos en una situación terrible que evolucionará hacia grandes desastres mundiales, que serán tanto peores cuanto más crecimiento económico y emisiones de CO2 tengan lugar antes de que las catástrofes climáticas y sus efectos políticos y sociales manden toda la economía mundial al garete. No hay tiempo para esperar al largo plazo. Los economistas que afirman que a la larga el crecimiento económico nos llevará al cielo están contando cuentos de hadas".

El resto del largo y provechoso trabajo de Pepe Tapia, aquí.