Bienvenido(a) a Crisis Energética martes, 27 junio 2017 @ 21:00 CEST

¿QUÉ SUCEDERÍA SI LOS PANELES FOTOVOLTAICOS FUESEN GRATUITOS?

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El pasado 25 de septiembre, Nate Hagens envía un mensaje al grupo de reflexión sobre la transición energética que dirige Ugo Bardi, llamado Energy Transition, donde existe una gran mayoría de personas que creen en una solución, al menos parcial, para el futuro de la Humanidad, con energías renovables.

Lo que ahora transcribo a continuación, traducido al castellano, para los lectores de Crisis Energética y de la revista 15/15\15, con el permiso de Nate Hagens y de Ugo Bardi es el intercambio de opiniones que se ha producido.

Espero con ello contribuir a profundizar el debate sobre nuestro futuro energético, donde sigue habiendo toda una amplia gama de posturas, desde los muy pesimistas y apocalípticos hasta los muy optimistas y creyentes en las modernas energías renovables, pasando por una variedad de posturas intermedias, que moderan ambos extremos.

El intercambio, para resumirlo en lo posible, comienza con una comunicación de Nate a Ugo en el correo de energytransition, que Ugo o el grupo responden entre líneas como sigue:

Ugo:

Mi anterior correo (y el punto de vista que lo resumía), visto en retrospectiva, no era de mucha utilidad para tu grupo.

Permíteme reformularlo de manera que intente provocar algunas ideas.

Mi punto principal es que el hecho de que la energía solar y eólica sea más barata que el carbón sea visto como el umbral decisivo para una transición a las energías renovables.

Dada la estequiometría1 de la sociedad, creo que este supuesto es erróneo.

SPS: De acuerdo. Que sean más baratos en precio ciertamente no es suficiente, pero es muy, muy bienvenido.

Ahora permíteme lanzar estas preguntas de nuevo al grupo:

NH: ¿Y si los modulos FV fuesen gratis, como cambiaría esto nuestra situación en los próximos 10-15 años?

SPS: No tienen por que ser gratis. Ya están muy cerca de ser extremadamente competitivos (2,4 céntimos de dólar por kWh en una subasta reciente en Abu Dhabi). De todas formas, las razones de por qué el despegue no está siendo tan rápido como se necesitaria, se podrían deber a la inercia institucional, a los intereses entrelazados, a la aversión al riesgo y al capital de arranque para la financiación. Que los paneles fuersen gratuitos sólo resolvería el último de los asuntos, no los otros tres. Tampoco resuelve la necesidad de planificar cuidadosamente la oferta y la infrastructura que permita su uso (redes físicas, demanda responsable, tecnologías de almacenamiento y mercados adaptados al coste marginal cero de la oferta). El almacenaje actual en baterías, cuesta 25 c/kWh, por lo que si necesitásemos almacenar sólo una cuarta parte de los kWh “gratuitos” y no contásemos con los sistemas de almacenamiento de aire comprimido en cavernas o de bombeo inverso, el coste, el coste promedio de la electricidad estaría así en torno a los 6,25 c/kWh, lo que ya es bastante competitivo, pero no llega a ser hoy gratuito, aunque los costes bajarían de manera bastante sustancial al aplicar economías de escala.

NH: ¿Se reducirían las emisiones de CO2? En una fecha en la próxima década (o tan pronto como el próximo año) en la que los combustibles líquidos, que son la hemoglobina del mundo moderno, declinen y comiencen a costar de nuevo más a los consumidores, lo que impactaría sobre todo lo demás.

SPS: en un modelo de dinámica de sistemas la relación causa-efecto entre entre las instalaciones solares y las emisiones de CO2 no sería directa. Habría que representar otras variables, como por ejemplo, la demanda de energía total, la intensiad de emisiones de los combustibles fósiles, etc. De todas formas, creo que las emisiones ya se están estabilizando debido al pico de la demanda y las renovables pueden ayudar a recorrer la curva de caída hacia una reducción acelerada.

Iré algo más lejos para predecir que los precios del petróleo no excederán nunca, en términos reales, el pico que vimos en 2008. A medida que las renovables vayan dominando el sistema eléctrico, las baterías y las catenarías dominarán el sistema de transporte terrestre. Los híbridos enchufables ya están llegando a un coste que es competitivo e incluso se pueden diseñar, construir y escalar con rapidez soluciones menores. Más hacia el futuro, los líquidos (combustibles) que se necesitan para la aviación se podrían obtener de forma sostenible mediante conversión de energía a líquidos que compensasen el coste del petróleo.

NH: ¿Podrían seguir las representaciones financieras y del crecimiento en estos supuestos? ¿1) una fecha para la proxima década que viese llegar dos o tres escándalos financieros respecto de la deuda que se puede (o no) devolver mediante tecnologías de extracción de recursos? Una fecha en la que el crecimiento de la pobreza y la desigualdad en la distribución de la riqueza pudiese crear casos de levantamientos y reacciones sociales.

SPS: Si, el sistema económico va camino de estrellarse con el final del crecimiento y con la enorme cantidad de riqueza que se trasfunde al 0,1% y que va a estallar por las costuras

Deberíamos disponer de la infraestructura física ya desplegada antes de que estallen las continuadas burbujas de los activos financieros para ayudar a la sociedad a navegar en esta tormenta sin que se rompan las cuadernas que hemos construido y evitar que causen una dislocación masiva.

NH: ¿Mejorarían la situación social y geopolítica?

SPS: Para un futuro viable necesitamos parar y dar marcha atrás a la globalización y dar prioridad a la producción local y a la autonomía y que la competencia absoluta de costes muera de muerte merecida. Las fuentes de energía disponibles localmente, como las renovables o el almacenamiento en baterías son un paso en esta dirección, pero no pueden ser la única respuesta, ya que hablamos de cambios sociales y hay mas retos que afrontar que los que provienen exclusivamente de la oferta de energía.

NH: Para una lista de correo diferente, podría añadir ¿cómo podríamos evitar la sexta gran extinción?

SPS: Esto es por lo que estamos luchando, pero no hay forma de estar seguros. Unas renovables baratas, ofrecen motivos de optimismo pero no son necesariamente la solución perfecta.

Se incluye aquí un comentario de Mary de WV

Voy a contestar desde una perspectiva diferente, a pesar de mi ignorancia en materia científica y técnica, porque creo que lo que Nate trata de decirnos es que nuestros problemas no son principalmente técnicos. Ya disponemos de un número suficiente de respuestas técnicas. Nuestro problema principal es socio-político e incluso se podría decir que espiritual (aunque no se exactamente qué significa esto) o moral.

No es necesariamente el gasto lo que nos ha hecho avanzar a toda velocidad o a hacer el tránsito de los combustibles fósiles a la envergá solar y eólica en los últimos veinte años en los que hemos conocido la crisis del clima. O de hacer otras cosas igualmente importantes, como aislar adecuadamente los edificios, reconfigurar ciudades y economías de manera que los largos desplazamientos diarios sean ocasionales o cambiar a una economía localizada con sistemas de cultivo de cosechas muy variadas. Todo lo anterior es necesario si es que queremos evitar la sexta extinción masiva (que no veo razón para no mencionarla aquí, ya que es muy importante), especialmente si deseamos mantener un cierto nivel de complejidad económica y social.

Bajo mi punto de vista los problemas reales son el férreo control de un grupo de sociópataas ricos que sólo son capaces de ver sus propios niveles de riqueza que la maquinaria de las grandes corporaciones extrae de forma ciega...y la ignorancia y la indiferencia de un público demasiado obsesionado con mundos imaginarios, con chismorreos superficiales y conflictos creados artificialmente que no tienen nada que ver con los problemas reales.

Dicho esto, ¿que resultaría, en todos los aspectos, si los paneles solares fuesen de repente gratuitos? ¿Que saldríamos corriendo y complacidos a instalarlos por doquier, que desmantelaríamos las plantas de carbón y de gas y las nucleares (incluso cuidadosa y responsablemente) y seguiríamos con todas las demás cosas que necesitamos para reducir el impacto ambiental (incluyendo la reducción de nuestra propia población)? ¿O por el contrario que los detentadores del poder, incluyendo a los altos niveles de los grandes conglomerados mediáticos, saldrían a anunciar llenos de felicidad que hemos alcanzado la independencia energética y que podemos volver a seguir haciendo crecer el PIB y a conducir coches (eléctricos) más grandes y potentes, a asaltar a las últimas comunidades indígenas que intentan proteger sus montañas o lagos sagrados de la minería tóxica, el uso de barcos eléctricos con que extraer los últimos peces del mar, etc.? Esto sólo tiene que ver en parte con la paradoja de Jevons; se trata de que con frecuencia se ignora que la electricidad es apenas el 20% (en los EE. UU.) del consumo energético, que el cambio climático es sólo las más urgente de las muchas calamidades ambientales que se abaten sobre nosotros y que es difícil realizar la transición cuando el paradigma en el que nos encontramos nos dice que una enorme parte de esos recursos terminan injertándose y enriqueciendo a los ya ricos y destinados a luchar en guerras viciadas y sin sentido. Siete mil millones de seres humanos viviendo el Modo de Vida Americano son incompatibles con la única Tierra que habitan, incluso aunque pudiésemos eliminar todo el sector de la producción eléctrica. Y por supuesto, sin un cambio más profundo, los siete mil millones terminaremos siendo diez mil.

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Nate Hagens vuelve a aclarar algunos conceptos, en una respuesta más amplia el pasado 28 de septiembre de 2016:

He recibido unas cuantas peticiones para continuar mi cuestionario sobre qué asaría si los paneles fotovoltaicos fuesen gratuitos. Abriré un nuevo hilo en una tarde lluviosa, aunque primero algo sobre le contexto:

Los seres humanos no somos ni diabólicos ni destructivos. La única estabilidad climática que comenzó hace unos 12.000 años permitió o causó que algunas tribus nómadas pudiesen hacerse sedentarias y comenzasen a producir alimentos, lo que a su vez creó excedentes almacenables. Este juego de tendencias tribales ultra-sociales e instintos de mejora de la recolección derivaron en una nueva trayectoria en la que comenzamos a suprimir los deseos y necesidades de los individuos en favor de la generación de excedentes para la tribu/aldea/ciudad/nación y eventualmente al mundo. A medida que el tamaño del superorganismo humano creció fuimos ganando en complejidad y en la capacidad de hacer herramientas, todo ello al servicio de un excedente agrícola (inicial). El excedente creo a su vez realimentaciones positivas, entre ellas la jerarquía.

Lo que tuvo lugar a comienzos del 1500 fue verdaderamente excepcional, algo que jamás había sucedido con anterioridad y nunca volverá a suceder. Finalmente se enfrentaron cara a cara dos experimentos culturales que habían progresado de forma aislada durante unos 15.000 años o más. De forma sorprendente, después de todo ese tiempo, cada uno consiguió reconocer las instituciones del otro. Cuando Cortés llegó´a México, encontró carreteras, canales, ciudades, palacios, escuelas, tribunales, mercados infraestructuras de regadío, reyes, clérigos, templos, campesinos, artesanos, ejércitos, astrónomos, mercaderes, deportes, teatro, arte, música y libros. Una elevada civilización, que difería en los detalles, pero que en lo esencial había evolucionado independientemente en ambos lados de la Tierra”. Página 41. Ronald Wrights. A Short Story of Progress.

Desde 1500 en adelante, hemos aumentado veinte veces en población y en PIB per capita también veinte veces. (El tamaño energético del superorganismo humano aumentó 400 veces nen menos de 500 años.) Como sabe la mayoría, esto fue debido, fundamentalmente, al descubrimiento de formas de acceder a la energía de la luz solar almacenada en la forma de carbón antiguo condensado y secuestrado. Esto empujó a la tribu humana a una aceleración y a la creación de redes con múltiples nodos y conexiones que ahora son globales. En la práctica, el sistema de mercado sería integrado como el “cerebro” del superorganismo y comenzamos a transitar optimizando representaciones abstractas financieras del excedente, contrarias a las representaciones físicas del mismo.

El cerebro humano se forjó y refinó en miles de generaciones de pequeños grupos en las sabanas africanas y se fue haciendo cada vez mas estúpido a medida que se agrupaba en tamaños mayores. Los grupos de más de 8-10 personas, las decisiones se timan habitualmente por el mínimo común denominador del grupo. Este denominador es el que sigue la agenda del gen, como el agua que fluye cauce abajo; casi siempre adopta decisiones que resultan en un mayor consumo de energía: no demasiado caliente (utiliza aire acondicionado) no demasiado frío (utiliza combustible para calentarte), el tiempo es dinero (toma un coche o viaja en avión), comida frente al hambre, medicina frente a la enfermedad, ganar guerras o perderlas, etc. El superorganismo (al que aquí llamaré cariñosamente la Ameba) no piensa; utilizando el excedente financiero optimizado por el mercado, avanza deslizándose, absorbiendo a los majetes que viven con baja entropía, mirando exclusivamente a corto plazo el camino que se encuentra justo enfrente y solo cambia el rumbo cuando puede recolectar más. Esta recolección, cuando se suman los 7.300 millones de “votos” termina buscando energía bruta que quemar y la transfiere a unos pocos micro-litros de neurotransmisores. La Ameba no piensa en energía neta porque está más allá de su horizonte visual (aunque últimamente reconoce con cierta dificultad que algo no está yendo bien) Y a la Ameba, desde luego no le preocupan lo más mínimo las externalidades. No puede verlas, a menos que le bloqueen el camino de accedo a la recolección de baja entropía.

La Ameba terrestre se encontró en su camino con algunos baches en los años 70. La Tasa de Retorno Energético (TRE) llegó a un máximo y comenzó a disminuir. Los problemas del sistema monetario obligaron a Nixon a salirse del estándar oro y desde ese momento en adelante no existe una moneda en la Tierra que tenga un recurso natural vinculado a ella y todo el dinero se crea de la nada; el 95% aproximadamente a través de créditos bancarios comerciales, que siguen la misma regla en todos los países. Comenzamos entonces con la globalización, para dedicar a las dendritas de la Ameba a succionar entropía de las regiones geográficas con menor coste. Aprovechamos la tecnología para construir una máquina térmica más grande. Y lo más importante (y peligroso), comenzamos a utilizar el débito y el crédito como formas de traernos los recursos futuros hacia el presente. Nada de esto se hizo de forma consciente: fue un simple reacción a los deseos y necesidades de las masas en cada tiempo, para seguir funcionando a base de ir agregando los beneficios optimizados de las mini-Amebas. Cada vez que una espita energética se va cerrando, surgen nuevas reglas o inyecciones monetarias que suavizan la trayectoria. En las primeras etapas, todavía existía una carrera armamentística entre la energía y el dinero.

En 2008 quedó claro que los bancos comerciales y los mercados del crédito privado ya no podían seguir alimentando adecuadamente a la Ameba. Por tanto, se saltaron la jerarquía y comenzaron a gestionar directamente y a la vista de todos, el acceso a la espita monetaria, que llegaron a abrir de forma considerable. En un momento en el que el coste real del capital (el petróleo) estaba aumentando, se inundó el mundo de créditos a bajo interés, convirtiendo el dinero en algo prácticamente gratuito. Pero crearon demasiado y el gran cuerpo se vio imposibilitado de crear algún tipo de crecimiento con sentido y ahora nos encontramos en un pulso deflacionario preliminar. En la actualidad, aproximadamente un 30% de los bonos de los gobiernos del mundo tienen rendimientos negativos y alrededor del 90% tienen rendimientos inferiores al 2%. Las entidades gubernamentales de los gobiernos de Japón y Europa están comprando bonos a un ritmo tal que en el plazo de diez años les darán la propiedad completa de las emisiones (los gobiernos están comprando dinero para comprar bienes que requieren energía y por tanto, también están garantizando -y comprando- lo mismos bonos en el mercado abierto).

El mayor falso supuesto sobre el que se apoya la sociedad moderna es que el dinero y la energía son intercambiables y que todos los dólares pasados, presentes y futuros (o yenes o euros, etc.) son iguales y serán los bienes que el dinero representa. Desde 197, los EE. UU. (y los demás países) tenían sus divisas completamente vinculadas a la realidad física; esto es, que no sólo la deuda del gobierno era nuestra deuda, sino TODO el dinero existente. Estamos ahora en una situación en la que la OCDE (descontando los derivados financieros, que son en su mayoría simplemente hipotéticos y no suponen reclamaciones sobre activos físicos) tiene unos 300 billones (300*1012) de dólares de lo que “la gente cree que posee” en términos de stocks, bonos, depósitos, dinero, etc. de la OCDE, frente a los 80 billones de lo que se denominan “ingresos” del PIB mundial anual. Es el mayor esquema de estafa piramidal (esquema Ponzi) que jamás se haya visto en este (u otro) planeta.

Cuando vemos ahora la infraestructura -vieja y nueva-, suponemos que es toda igual, pero se puede marcar con etiquetas invisibles de forma diferente, que se podrían colocar sobre cada bien, dependiendo de cuándo se construyó. Por ejemplo, se podrían catalogar de fuertes, medianos y débiles, dependiendo de la salud subyacente de las divisas que había en el momento en que se crearon. Así, la infraestructura física, ya vieja, construida en los años 70 podría considerarse como “fuerte”, ya que la salud de las divisas y el dinero con que se pagaron y construyeron tenían una gran cantidad de energía y recursos que respaldaban las reclamaciones monetarias. En el periodo 1990-2010, esa nueva infraestructura podría etiquetarse como “moderada”o mediana, ya que las divisas y activos financieros comenzaron a volverse más tenues, debido a que la Ameba comenzó a elegir dinero apalancado -no calórico- para acceder a las calorías reales.

Pero ahora, estamos en un mundo en el que los bancos centrales gestionan los mercados globales con garantías del tipo “demasiado grandes para caer”, con tasas de interés artificialmente bajas, con “quantiitative Easing” o expansión cuantitativa2 y pronto el denominado dinero “de helicóptero”3 y la exención de impuestos a los pobres y después a los ciudadanos de clase media, y eso significará que la nueva infraestructura podría etiquetarse como de tipo “mediano-débil” o incluso “débil” porque la capacidad para hacer frente, es decir pagar de vuelta el capital tomado para hacerla está cada vez más en riesgo. Por tanto, el dinero que financió esos bienes e infraestructuras es de una naturaleza que cada vez se parece más al juego de las sillas, aunque la gente lo ignore.

Este trasfondo se apoya en algunos falsos supuestos claves de nuestras sociedades. He aquí algunos de ellos:

  • Nuestra productividad se debe al ingenio humano y a su trabajo y capital (Falso; se debe fundamentalmente a ir añadiendo energía primaria)

  • El dinero mueve a la sociedad (Falso; es apenas un marcador de quien controla o dirige la energía)

  • La energía es simplemente otro bien más (Falso; un barril de petróleo tiene la energía potencial de 450.000 dólares de trabajo en EE. UU., y en la actualidad se vende a 42 $)

  • Un aumento de la demanda crea la propia oferta (Falso; la energía cuesta energía -y otros materiales-)

  • La (mejora de la )eficiencia puede compensar los aumentos de precio (Falso; a) por el rebote de Jevons y b) un coste triplicado deja en pañales a un 30% de aumento de la eficiencia)

  • La tecnología puede compensar el agotamiento de los recursos (Falso; en la mayoría de los casos, la tecnología es apenas un vector que lo que hace es aumentar la espita energética de la Ameba)

  • Los bancos son simples intermediarios (Falso; los bancos crean dinero de la nada)

  • La deuda es neutral para las economías (Falso; a medida que la TRE disminuye con el tiempo, sucede lo mismo con la productividad de la deuda. Ahora generamos bastante menos PIB por cada dólar de deuda que lo que solíamos. Cuando el nivel llegue a cero, estaremos transmutando riqueza en ingresos)

  • Los costes energéticos se pueden medir en dólares (Falso; los consumidores pagan hoy 45 $ por barril de petróleo, pero un simple pozo nuevo (de petróleo de esquistos o lutitas, N. del T.) en Dakota del Norte requiere 100 vagones llenos de arena y 1.200 camiones cisterna de agua dulce (datos de 2014, que quizá hayan mejorado algo desde entonces).

  • La energía y el crecimiento económico global pueden desacoplarse (Falso; la civilización tiene un metabolismo que se encuentra actualmente en torno a los 7,1 mili vatios por dólar de 2005 (Nota: traigo aquí a colación al Dr. Louis citando a Tim Garret sobre la relación fija entre creación de riqueza y energía; no es “creación” de riqueza, sino solo “riqueza”)

etc.

Por tanto ¿Qué sucedería si los paneles fotovoltaicos fuesen gratuitos?

¿Qué sucedería si los paneles fuesen gratuitos? Es un subconjunto de la pregunta “¿Qué sucedería si la energía solar fuese gratuita?”, que a su vez es un subconjunto de “¿Qué sucedería si la electricidad fuese gratuita” y éste a su vez es un subconjunto de “¿Qué sucedería si la energía fuese gratuita?” Supongo que la mayoría de los que acceden a esta lista reconocerían que si le energía fuese gratuita, los 7.300 millones consumiríamos el planeta en un santiamén. Sería como si a la Idiocracia le tocase la lotería. No hemos madurado todavía ni de lejos como especie para disponer de energía libre o gratuita. Apenas quedaría alguna ardilla o algún caribú suelto en una generación y poco más. El superorganismo explotaría (y luego implotaría)

Es fácil desentrañar el pequeño subconjunto de “¿Qué sucedería si los paneles fotovoltaicos fuesen gratuitos?”

Como dije en mi correo original, “libre” podría ser “energéticamente libre”, lo que significa que quien quiera que fuese podría darnos mágicamente tantos paneles como deseáramos. O “monetariamente libre”, que significaría que no tenemos que pagar por los paneles solares. Si sigo especulando, creo que la lógica podría aplicarse suficientemente a los escenarios siguientes:

  • Dispararía con carácter inmediato el crecimiento económico y crearía empleos que no sólo serían del sector de las instalaciones solares, sino de todas las cadenas de suministro vinculadas a ellos en ambas direcciones, tales como la minería del8 cobre, del vidrio, el silicio, la maquinaria de construcción, hoteles, restaurantes, etc.

  • Dado que la electricidad es sólo el 20% del consumo energético y los paneles solares son sólo una fracción del coste de generar electricidad de forma estable las 24 horas del día y los 365 días del año, el beneficio económico sería positivo, pero limitado. Y ni de lejos suficiente para generar el crecimiento que exige el pago de las deudas que la Ameba ha ido acumulando a lo largo de los últimos 40-50 años. Ello,, por no mencionar el coste del almacenamiento de energía que es mayor que el de los paneles fotovoltaicos en sí en este momento y que además tienen una vida útil muy limitada. ¿Creamos entonces una red inteligente internacional con enormes inversiones en energía y materiales o construimos una red gigante de baterías que deberán ser reemplazadas cada diez años? ¿Con qué elementos? Para empezar, no hay suficiente litio, y probablemente tampoco níquel, para las baterías de níquel-hierro. Aunque obviamente si se pudiese eliminar la necesidad de la carga de base, quizá esto pudiese cambiar.

  • Si fuesen gratuitos, nos orientaríamos naturalmente a desarrollar nuestro bíceps izquierdo (el solar eléctrico), mientras el resto de nuestro cuerpo (el petróleo, las cadenas globales de suministro, las tendencias del comportamiento humano) permanecería en el viejo paradigma. Desde luego, podrían darse algunos cambios en algunas de lasa actividades que actualmente se realizan con combustibles líquidos que podrían pasar a hacerse de forma eléctrica. Pero no (tan fácilmente) en otras, como los plásticos, productos farmacéuticos, lubricantes, minería pesada, transporte a larga distancia, etc. Recomiendo encarecidamente la presentación de David Fridleys

  • (del minuto 7 al 33) sobre las cadenas globales de suministro y la infraestructura no eléctrica.

  • Podría haber también un problema con la producción de alimentos. Actualmente, el 80% del nitrógeno de nuestros cuerpos y el 50% de las proteínas proviene indirectamente del gas natural mediante el proceso de Haber Bosch. Ahora bien, una alternativa, de haber paneles fotovoltaicos gratuitos, podría ser la de crear hidrógeno...quizá almacenarlo como amoniaco y transportarlo en esta forma, algo que sería difícil de elevar de escala, también porque los actuales sistemas fotovoltaicos son una pequeña parte de la inversión que habría que realizar. Pero ¿podría ser el trozo de pastel neto significativamente mayor con paneles fotovoltaicos gratuitos? Mi impresión es que alrededor de un 10% mayor.

Las emisiones de carbón aumentarían a medida que el superorganismo fuese construyendo más dendritas utilizando esa nueva energía “libre” o gratuita. Alemania, líder mundial en instalaciones solares no ha visto reducir sus emisiones desde 2009, ya que las plantas de carbón y de gas natural siguen operativas como energía de respaldo. El efecto rebote, especialmente en China, medida que su población comienza a construir viviendas y a comprar coches, tendrá una gran repercusión sobre los recursos no eléctricos.

Otras no renovables aparte del petróleo se degradarían con rapidez. Ahora mismo ya necesitamos remover unas 250 toneladas de roca (ganga) para obtener una tonelada de mena de cobre y esa relación sigue deteriorándose. Si la energía solar se multiplicase por 10 o por 50  todos esos otros inputs exigirían más energía y materiales para poder obtenerse (Ver Dideren, Monash U)

El petróleo (además de la financiación) es la variable estequiométrica de la sociedad moderna, ya que el transporte y las cadenas de suministro en modo “just-in-time”, exigen una gran cantidad de aportes. El petróleo llegó a su cenit probablemente el pasado año ( julio de 2015) y si los bancos centrales son capaces de atravesar la tormenta ente “precios de la energía demasiado altos para quebrar los consumidores” y “precios demasiado bajos para quebrar a las compañías petrolíferas”, el cenit podría retrasarse del orden de 5 a 7 años, pero a costa de un petróleo mucho más caro y dado que utilizamos miles de unidades de energía para reemplazar una unidad de la que los humanos utilizamos cuando la realizamos manualmente, unos precios más altos tendrían un impacto negativo inmediato en los salarios, los beneficios, los márgenes y finalmente en devolver las deudas contraídas. Por tanto, esto sigue siendo una cuestión de petróleo, aunque los directivos de los bancos centrales han confundido este hecho y han plantado otra mina más en el camino.

En resumen, los paneles fotovoltaicos gratuitos aumentarían el modo de vida usual (o Pusinescos As Usual) un poco más, por lo que si lo que a alguien le preocupa es el crecimiento y tener una vida agradable y pacífica unos 5 ó 10 años más, entonces los paneles fotovoltaicos gratuitos pueden servirle. Pero esto solo hará crecer aún más a la máquina térmica, retrasará el día del ajuste de cuentas y evitará tratar lo que se necesita cambiar, que es que utilizamos una energía exosomática cien veces mayor que la que nuestro cuerpo necesita y que estamos destruyendo el planeta en este proceso, y necesitamos más cadenas de suministro local o regional y mucho menos transporte dependiente de los combustibles líquidos; necesitamos grupos de personas que puedan vivir sin acceso a la electricidad en modo continuo (y necesitamos planes para localizar y mantener fábricas en los mejores emplazamientos con energías renovables)

Esas últimas etapas de la carrera de armamentos ente la energía y el dinero, en las que se combinan la energía bruta con la neta y tratan al sistema dinerario y de deuda como un sidecar estático y continúan siendo la pasarela perfecta para los activos energéticos de larga duración con subsidios estatales. Bajo el libre mercado (con tasas de interés mucho más altas, incluyendo todos los costes y desarrollando menos los combustibles fósiles no convencionales) , el intento de aumentar la potencia solar instalada quedará en agua de borrajas en todo el mundo, salvo en los lugares más insolados o áreas donde no haya otras opciones energéticas (p.e. islas). Por tanto, seguir centrándose en en los costes solares es como mirar el pie del elefante suponiendo que camina solo.

Como algo irónico, la energía solar fotovoltaica gratuita podría en realidad salvarnos de los peor del cambio climático, pero por alguna razón contra-intuitiva, lanzarse al despliegue masivo de la energía solar fotovoltaica gratuita (como antes se ha comentado) nos haría crecer desaforadamente el bícep izquierdo en un momento en que todo el cuerpo está febril. Detraer las “vitaminas y nutrientes” de otras áreas de la sociedad podría resultar (una de las situaciones posibles) precisamente el mecanismo que pinchase finalmente la burbuja financiera El riesgo de con ello una caída escaleras abajo de los nodos del comercio mundial, cartas de crédito, cadenas de suministro, etc. puede convertirse en sistémica (es sólo una especulación, pero que muchos creen posible) (el riesgo sería diferente si los paneles proviniesen de nosotros mismos o de terceros, de la generosidad gubernamental o de cambios en las reglas del juego).

Dispongo de poco tiempo, pero otro aspecto que creo merece la pena explorar es que la construcción de sistemas fotovoltaicos (a gran escala) supone un trueque inmediato de sistemas energéticos robustos por otros más intermitentes, lo que parece una buena idea sólo cuando la gente se siente suficientemente rica, lo que puede que pronto no sea así.

Por tanto, en una situación en la que unos extraterrestres pudieran traer a un punto de la tierra paneles fotovoltaicos de forma gratuita, suficientes para un siglo, tan pronto como los utilizásemos, nos encontraríamos empantanados sin energía fósil, debido a las necesidades de transporte, infraestructura y finalmente su reemplazo, usando sólo la energía de los paneles para realizar la minería de los materiales y seguir creando nuevos paneles. Si los paneles gratuitos pudiesen materializarse mañana, habría una explosión de la demanda de energía fósil para instalarlos y ponerlos a punto, que supondría bastante más energía que la que costaron los paneles en sí. (¿hay algún porcentaje global por el cual el coste dinerario y energético de los paneles fotovoltaicos se pudiese corresponder a un mundo impulsado por energía solar fotovoltaica? Esto podría colocar las cosas en perspectiva. Estimaría que del orden de <10%. Si alguien puede mostrar que el déficit es mayor que esto, que los paneles fotovoltaicos fuesen gratuitos no resolvería el problema. Y esto es antes de que incluso entremos a analizar el imperativo del “crecimiento”. Alguien en esta lista debería tener los conocimientos para abordar este asunto. Yo solo tengo los conocimientos para plantearlo. ;-)</font>

¿Qué es lo que trato de decir? Pues que los paneles solares fotovoltaicos, el aislamiento de los edificios, los nuevos desarrollos en eficiencia, los impuestos sobre el carbón, etc. son grandes ideas que tienen que ser puestas en marcha y pronto. Pero al mismo tiempo son todos “mecanismos secundarios”; que si se desarrollasen hoy, solo servirían paras engordar al superorganismo global y dejarían en el aire las cuestiones dle crecimiento y de la baja entropía. Sólo después de de que hubiese un (improbable) despertar cultural o de que nos estrellemos contra la pared y (más probablemente) reaccionemos, podrímos entonces utilizar de forma efectiva la energía solar (y otras) para reducir nuestro impacto en el planeta. Es decir que la Ameba es ya tan enorme y poderosa, que tratar de salir de ella dando sólo este paso, es una receta segura par terminar cocidos al vapor. La única posibillidad es dar dos o tres pasos adelante intentando alcanzar un camino con menos energía (proveniente de las fósiles). Los “paneles solares fotovoltaicos gratuitos” (o como es en la realidad, energía solar competitiva en lugares adecuados) es apenas un paso adelante. Tenemos que cambiar los valores, las instituciones, las aspiraciones de la gente y hacer cambios drásticos en nuestros sistemas socio-económicos. Después es cuando necesitaremos energía solar fotovoltaica barata (¡o gratuita!)

Hemos encontrado al enemigo y ha resultado ser el superorganismo. Es toda una ironía que los aspectos más relevantes de la transición a las energías renovables resulten no tener nada que ver con las energías renovables…

Enfrentarse a un superorganismo no resulta fácil y de alguna forma es contraintuitivo, pero creo que es la única forma para que se pueda salvar lo que nos queda de mundo natural. Y si se trata de charlar en las conferencias sobre el clima, ya no tenemos tiempo que gastar y no nos podemos permitir el BAU. Lamento que este texto haya resultado más largo de lo esperado, pero creo que si los extraterrestres nos regalasen los paneles fotovoltaicos (o los aerogeneradores) lo que sucedería después puede ser un ejercicio interesante para analizar hacia dónde tenemos que dirigir nuestros esfuerzos.

 Mary Wildfire. Estoy de acuerdo con prácticamente todos tus comentarios. Gracias

A Sgouris. Tus comentarios son bastante razonables, excepto el que trata del petróleo. Independientemente de los coches eléctricos, el petróleo es la heemoglobina de la civilización moderna. El transporte, las cadenas de suministro, la industria farmacéutica, los motores pequeños, el equipo médio, los embalajes, etc. Un barril de petróleo, que pagamos con dos horas de un salario promedio estadounidense, contiene la energía potencial de 11 años de salarios estadounidenses (1.700 kWh frente a los 0,6 kWh diarios del ser humano). Que la demanda de este producto mágico vaya a reducirse la próxima década o el próximo siglo, es una falacia. Lo qeu se reducirá es su disponibilidad y esto ya lo estamos viendo en esta última década. Incluso a precios mucho mayores de, digamos 5500 $/barril, la utilidad del petróleo puede obligar a muchas partes de la sociedad a seguir utilizándolo. Una posibilidad es utilizar los sistemas fotovoltaicos para hacer funcionar pozos de petróleo marginales, etc., que pudiesen establizarse con volantes de inercia, más que con baterías en yacimientos densos. ¿No utilizaríamosuna energía solar ilimitada principalmente para extraer los commbustibles fósiles?

Estoy de acuerdo contigo en la encrucijada en que se encuentra el mundo natural. En estos momentos, es lo que realmente más me preocupa.

Atentamente

Nate

A esto responde Ugo Bardi lo siguiente el pasado 28 de septiembre:

Nate, creo que tienes razón en casi todo lo que dices. Sin embargo, creo tambié que podemos ver el mismo asunto bajo una óptimca diferente y más simple:

1. La sociedad es una red gigante, auto-organizada (el “superorganismo”, no tanto la Ameba)

2. La red tiene un coste metabólico ya que cada enlace entre los nodos de la red necesita energía para su mantenimiento. Por tanto la complejidad tiene un coste; es directamente proporcional a la disponibilidad de energía neta, que es también proporcional a la TRE del sistema (Ver la teoría de Tainter sobre la complejidad).

3La complejidad es algo bueno: nos ofrece alimentos, cobijo, vestidos y una gran cantidad de juguetes. Prmociona la ciencia, el arte, la filosofía y el ocio. También reduce la violencia puesto que se pueden utilizar medios no violentos de comunicación.

4. Si la oferta de energía neta decae, la red pierde enlaces. Los nodos aislados sedescolocan y se extinguen como en el “Juego de la vida” de Conway. LA red enfrenta una fase de transición y se fragmenta en varias subredes, que generalmente entran en lucha unas contra otras. Todos son infelices y muchos mueren (ver de nuevo Tainter).

5. Si tenemos una fuente energética con una TRE razonablemente alta (y las modernas renovables la tienen), entonces podemos mantener viva una sociedad compleja y podremos disponer de una sociedad pacífica y próspera. Llegar a ese punto es ciertamente algo complicado, pero si tenemos energía (y sólo si la tenemos) podremos hacerlo.

6. En una sola línea: “Por mi parte doy la bienvenida a nuestro nuevo superorganismo supremo”

Ugo.

 

A esto responde finalmente Nate Hagens:

Hola Ugo:

Estoy de acuerdo con lo expuesto salvo en los dos últimos puntos.

5. “... Si tenemos una fuente energética con una TRE razonablemente alta (y las modernas renovables la tienen..”

La TRE es una fantástica herramienta conceptual, pero todavía adolece de un buen marco consistente en el que todo el que realizse estudios biofísicos utilizase las mismas definiciones y límites o fronteras (o que las etiquetase proporcionalmente si fuesen diferentes). El Análisis de Ciclo de Vida (ACV o LCA, por sus siglas en inglés) no es suficiente. El mundo necesita con urgencia un protocolo para la TRE.

Mas allá de esto, la TRE es apenas un concepto de la calidad energética, que como sabes es más un un haz de luz dispersa que un láser, una vez que se internaliza el concepto de que la sociedad funciona con energía y que ésta tiene un coste en recursos naturales que generalmente aumenta con el tiempo.

Hace pocos años emdí escrupulosamente mis gastos calóricos en cavar, desbrozar, abonar y segar mi cosecha de 15 fanegas de patatas. Durante dos años conseguí una TRE de 18:1 y 24:1 (hubo pocos escarabajos). Este año mi TRE hubiese quedado por debajo del 1:1 ya que todas mis plantas murieron). El 20:1 de la TRE de cultivar patatas es más elevada que la de la mayoría de nuestras fuentes energéticas, pero a) no puedo utilizar patatas para volar a Londres b) esto supone que puedo comprar mis semillas de patatas (ecológicas y de un sabor especial) del productor de Pennsylvania en primavera c) que yo (o cualquier persona, si la sociedad eligiese esta forma de energía) tendría tiempo para multiplicar esta fuente de energía. En líneas generales, así como los hombres de la tribu Yibal en Arabia Saudita no utilizaron el petróleo hace más de 150 años, pero querían caballos poderosos. La estequiometría de una sociedad tiene diferentes límites de costes en función del tiempo y éstos no se pueden cambiar demasiado rápido. (Una buena forma de visualizarlo es con los toneles de madera de la ley de Liebig.4

Los combustibles líquidos y la financiación posterior crearon unas duelas5 muy altas que aumentaron mágicamente el resto de las duelas de los toneles, actuando como “comodines”. Pero tanto si falla la duela de los combustibles líquidos como si falla la financiación y se rompe alguno de esos tablones, se escapa el agua o líquido que contenga el tonel y éste se queda en el nivel más bajo de la peor duela.

6. “En una sola línea: “Por mi pate doy la bienvenida a nuestro nuevo superorganismo supremo”

No hay ningún ser supremo en un superorganismo. Este es precisamente el punto. (Para una lectura sobre el tema, ver E. O. Wilson “The Social Conquest of Earth”. Gowdy/Krall en Ultrasociety o cualquier investigación sobre el Principio de la Máxima Potencia6 (Maximum Power Principle en inglés) en la literatura sobre ecología.

Cari saluti

Notas.

1 Nota del traductor: estequiometría es el cálculo de las relaciones cuantitativas entre los reactivos y productos en el transcurso de una reacción química

2Expresión que identifica a una herramienta no convencional de política monetaria, utilizada por algunos bancos centrales para aumentar la oferta de dinero, aumentando el exceso de reservas del sistema bancario, por lo general mediante la compra de bonos del propio Gobierno central para estabilizar o aumentar sus precios y con ello reducir las tasas de interés a largo plazo. Esta medida suele ser utilizada cuando los métodos más habituales de control de la oferta de dinero no han funcionado; como cuando la tasa de interés de descuento o la tasa de interés interbancaria están cerca de cero. N. del T.

3 Es una política monetaria donde los bancos centrales distribuyen dinero directamente a toda la población, en lo que puede llamarse un dividendo de ciudadania o una distribución del señoreaje futuro. La idea se hizo popular por el economista estadounidense Milton Friedman en 1969; comenzando en 2012, los economistas han llamado también a esta idea “expansión cuantitativa para la gente”

4La Ley del Mínimo de Liebig, a menudo llamada simplemente Ley de Liebig o Ley del Mínimo, es un principio desarrollado en la ciencia agrícola de Carl Sprengel (1828) y más tarde popularizado por Justus Von Liebig. Afirma que el crecimiento no es controlado por el monto total de los recursos disponibles, sino por el recurso más escaso. Nota del traductor

5 Las duelas son piezas de madera con la forma necesaria para dar el característico perfil del tonel, sujetas por zunchos o aros de metal. Ilustran la ley de Liebig de mínimos indicando que con una duela que se rompa o desaparezca, todo el tonel se vacía por ese punto. Nota del Traductor

6" El principio de la máxima potencia se puede definir como que durante la auto-organización, el sistema diseña, desarrolla y hace prevalecer la mayor adquisición posible de potencia, de transformación de energía y de aquellos usos que refuerzan la producción y la eficiencia. Nota del traductor