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Esquistos: el ultimo tren del petróleo y del gas: entrevista a Arthur Berman.

  • sábado, 08 marzo 2014 @ 14:11 CET
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Artículos Por su indudable interés público, traemos a colación la traducción al castellano de la entrevista que ha hecho James Stafford, de la revista Oilprice.com, que dice ser la primera fuente de noticias de petróleo y energía, el pasado miércoles 5 de marzo de 2014, a Arthur Berman, un antiguo conocido de ASPO que ya ha realizado algunas presentaciones en las conferencias internacionales de esta Asociación. Berman es un consltor en geología en Labyrinth Consulting Services, Inc, con base en Houston, Texas. Sus comentarios sobre la fracturación hidráulica para la obtención de combustibles fósiles no convencionales, tan de moda en la actualidad, no tienen desperdicio, porque van contra la corriente general de levantar expectativas de abundancia infinita, aunque su enfoque sea más bien economicista. Las opiniones del autor no necesariamente coinciden con las del editor en algunos aspectos. El artículo original se encuentrsa en inglés en http://oilprice.com/Interviews/Shale-the-Last-Oil-and-Gas-Train-Interview-with-Arthur-Berman.html

¿Cuánta dosis de fe podemos depositar en nuestra capacidad para descifrar los datos que nos dicen que los EE. UU. están a las puertas de monopolizar el mercado del petróleo? Hay otra versión de esta historia sobre el incesante auge de los esquistos estadounidenses; la que nos dice que algunos datos se malinterpretan, mientras otros son sencillamente absurdos. La verdad sobre este asunto es que este sector industrial se ve obligado a hacer este gran esfuerzo sobre los esquistos, porque es todo lo que nos queda. Tras estos cuentos de la lechera están sucediendo algunas cosas buenas, aunque es cuestión de descifrarlas desde una perspectiva más sobria o serena.>/p>

En esta segunda entrevista exclusiva con James Strafford de Oilprice.com, el experto en energía Arthur Berman trata sobre:

• Por qué el crecimiento de la oferta del gas estadounidense reside sólo en (la cuenca de) Marcellus. • Cuándo llegarán al cenit Bakken y Eagle Ford • Las predicciones asombrosas de la cuenca del periodo Pérmico • Por qué las escandalosas e indignantes previsiones deberían provocar carreras de los abogados del petróleo en busca de cobertura. • Por qué todo el mundo está haciendo del esquisto un asunto tan importante • La única forma de hacer que el auge del gas de esquisto sostenible. • Por qué algunos analistas tienen que revisar su cultura matemática. • Por qué no se trata sólo de cuánto gas podemos producir • Por qué los inversores están empezando a hacerse preguntas • Por qué serán las nuevas industrias y no las tecnologías, las que ofrecerán el siguiente auge • Por qué no nos estrellaremos nunca contra la pared del petróleo y del gas. • Por qué las compañías podrían utilizar la disciplina de oferta-demanda pequeña • Por qué el “hielo de fuego” cobra sentido en Japón • Por qué el debate sobre la exportación de crudo estadounidense carecerá de sentido.

Arthur es un consultor en geología que tiene 34 años de experiencia en exploración y producción de petróleo. En la actualidad es consultor de varias compañías de exploración y producción e inversores de capital en el sector energético. Da conferencias con frecuencia en foros sobre inversiones y le entrevistan sobre asuntos energéticos en televisión, radio, prensa nacional y páginas web, incluyendo CNBC, CNN, Platt’s Energy Week, BNN, Blomberg, Platt’s, Financial Times y The New York times. Hay más información sobre Berman en su web http://petroleumtruthreport.blogspot.com

http://Oilprice.com: Se nos están arrojando datos casi a diario sobre cómo el auge (de los combustibles) de esquistos apenas acaba de empezar. Hace poco, ha habido declaraciones en este sentido alegando que las formaciones de esquistos de Texas producirían hasta un tercio de la oferta mundial de petróleo en los próximos 10 años. ¿Hay alguna otra versión sobre estos datos?

Arthur Berman: Lo primero es diferenciar entre el gas de esquistos y los yacimientos de líquidos. En la parte del gas, todos los yacimientos, excepto el de Marcellus, están en declive o con una producción estabilizada. El crecimiento de la oferta estadounidense reside exclusivamente en Marcellus y es poco probable que su crecimiento pueda seguir al ritmo actual. Por el otro lado, la cuenca de Bakken dispone de un área considerable que se puede comercializar y que sólo está desarrollado en aproximadamente un tercio, por lo que vemos que la producción de Bakken puede continuar unos pocos años más antes de entrar en declive. El yacimiento de Eagle Ford dispone también de una superficie considerable, pero ya muestra signos de que su producción puede estar estancándose. De cualquier forma, vemos que la producción de Eagle Ford puede seguir adelante unos 5 años más antes de llegar al cenit. La Energy Information Administration (EIA) está bastante en lo cierto en sus previsiones de una ralentización del crecimiento de los yacimientos de líquidos hasta finales de esta década, para después entrar en declive.

La idea de que Texas producirá un tercio de la oferta mundial de petróleo es absurda. El Eagle Ford y Bakken comprenden el 80% de todo el crecimiento de combustibles líquidos de los EE. UU. La cuenca del Pérmico dispone todavía de considerables reservas de petróleo, pero que se encuentran en pequeñas acumulaciones y en pozos de muy baja tasa de extracción. El director ejecutivo de EOG (EOG Resources Inc anteriormente llamada Enron Oil and Gas, una de las mayors companies independientes (no integradas) de petróleo y gas en los EE. UU., n. del t.), Bill Thomas, dijo lo mismo hace unos diez años en una teleconferencia sobre resultados financieros. Ha habido algunas declaraciones realmente absurdas por parte de algunos directivos sobre la cuenca del Pérmico en los últimos meses y sospecho que deben tener a sus consejos generales buscando un desfibrilador.

Hace poco, el director de una gran compañía petrolífera dijo al Houston Chronicle que la revolución de los esquistos es apenas el arranque de un juego prometedor (primer inning de un juego de nueve innings, terminología de una gran jugada en el baseball, n. del t.). Sospecho que este hombre ha debido perder la cuenta del partido, mientras hacía cola para comprarse perritos calientes, porque el crecimiento de la producción del gas de esquistos en los EE. UU., excluyendo Marcellus se aproxima a cero; el crecimiento de Bakken y de Eagle Ford ha caído un 33% a mediados de 2011 a un 7% a finales de 2013.

Las companies petrolíferas están hacienda mucho ruido sobre los yacimientos de esquistos poprque es todo lo que les queda en este mundo. Reconozcámoslo: esos yacimientos en rocas son verdaderamente espantosos y es por ello por lo que esperamos hasta que se agotaron todas las demás oportunidades más atractivas antes de meternos a desarrollarlos. Carece de sentido esperar un comportamiento mejor de los malos yacimientos que de los buenos.

Los grandes se han mostrado incapaces de reemplazar las reservas (que se les van agotando). Hablan ahora de los retornos sobre el capital empleado (ROCE en inglés, de return on capital employed, n. del t.), en vez de hablar de reemplazo de reservas y de crecimiento de la producción, porque sobre eso no hay nada de que hablar. Los yacimientos de esquistos son parte del cuento del ROCE, porque los pozos de esquistos se pueden perforar y llevar a producción razonablemente rápido y esto enmascara o suaviza el capital no productivo que languidece en proyectos grandes en todo el mundo, como el de Kashagan y Gorgon, que están quedando de lado mientras se comen miles de millones de dólares.

Esto no tiene por qué tener connotaciones negativas. Estoy a favor de los yacimientos de esquistos, pero seamos sinceros a fin de cuentas. La producción de combustibles de esquistos no es una revolución sino una fiesta de jubilados.

OP: ¿ES sostenible el auge del combustible de esquistos?

Arthur Berman: Este auge no es sostenible, excepto a precio más altos del gas en los EE. UU. Hay mucho gas, pero no tanto que pueda ser comercial a los precios actuales. Los analistas que dicen que hay tres billones de pies cúbicos de gas a 4$ (los mil pies cúbicos) tienen que ser auditados en sus costes. Si no contabilizan los gastos generales o de estructura (overheads); gastos generales y de administración, entonces las cosas pintan bien. Si Walmart fuese valorada sólo por la diferencia entre los precios al por mayor y al detall, serían fantásticos. Pero necesitan almacenes, empleados, gas y electricidad, publicidad y distribución. Lo mismo los productores de gas. No se de dónde se sacan estos tipos sus reservas, pero esto necesita también ser auditado.

Un reciente informe decía que grandes extensiones de los esquistos de Barnett eran comerciales a 4$;/1.000 pies cúbicos y que los yacimientos estarían produciendo grandes cantidades de gas durante décadas. Algunos especulan tanto con cuánto gas se ha producido y el que podría producirse en el futuro, que parecen no entender que esto es un negocio. Un negocio tiene que ser comercialmente viable para tener éxito a largo plazo, aunque muchas compañías en los EE. UU. parecen desafiar este principio. Los inversores han tolerado durante años demasiada fanfarria sobre el gas de esquistos , pero no creo que esto dure mucho. Los inversores empiezan a preguntarse cosas como: ¿dónde están los beneficios y cómo es el flujo de caja? Las compañías explotadoras de yacimientos de esquistos están gastando mucho más de lo que están ganando y eso no ha cambiado. Apelan a todo tipo de mejoras en la eficiencia en la parte de perforación y eso ha distraído por un tiempo a los inversores que preguntaban. Estuve observando algunas presentaciones a inversores de 2007 y 2008 y las mismas compañías ya hacían los mismos alegatos a la mejora de eficiencia que hacen ahora. El problema es que esas impresionantes ganancias no aparecen nunca en los balances, por lo que me da la impresión de que no deben ser muy importantes a fin de cuentas.

La razón por la que el auge del gas de esquistos no es sostenible a los actuales precios es debido a que este gas no lo es todo. El gas convencional supone casi el 60% del gas de EE. UU. y está declinando a un 20% por año y no se están perforando más pozos en esos yacimientos. Los yacimientos de gas no convencional declinan más de un 30% por año. En conjunto, los EE. UU. necesitan reemplazar casi 19.000 millones de pies cúbicos diariamente cada año para mantener la producción estabilizada. ¡Esto supone aproximadamente que tendrían que entrar en producción completa cuatro nuevos yacimientos de esquistos como el de Barnett cada año! Esto muestra lo difícil que resulta sostener la producción de gas. Después, hay que añadir los esfuerzos para empezar a utilizar vehículos propulsados a gas, las exportaciones a México, las exportaciones de gas licuado en buques cisterna, cerrar las plantas de carbón y nucleares y todo eso hace mucho más difícil el futuro.

Este invierno, las cosas han empezado a desenmarañarse. Los inventarios comparativos de gas están cerca de los mínimos de 2003. Desde luego, el tiempo es el factor principal, pero eso siempre es así. La verdadera razón es que la oferta no ha satisfecho adecuadamente la demanda invernal este año. Punto Se dirá lo que se quiera, pero es un hecho esta inconsistencia con los cuentos de hadas que venimos oyendo sobre un gas barato y abundante para siempre.

Hace ahora un año, me senté en una mesa de expertos, muy insistentes en que los precios del gas no volverían a estar por encima de los 4$;/1.000 pies cúbicos nunca más. Los precios han estado por encima de este nivel durante casi tres meses. Puede que “nunca” tenga un sentido diferente para esa gente que excluye el término cuando están equivocados.

OP: ¿Prevé usted alguna nueva tecnología que pueda estar a punto en los próximos 10 ó 20 años que pudiese configurar otro auge, sea este en los fósiles o en las renovables?

Arthur Berman: Me preguntan continuamente sobre tecnologías que pueden hacer cosas diferentes. Soy un entusiasta tecnológico, pero grandes avances en nuevas industrias, no en los antiguos negocios extractivos como los del petróleo y el gas. La tecnología ha hecho posibles muchas cosas durante mi vida, incluyendo la producción en yacimientos de esquistos o en aguas profundas, pero no ha hecho que estas cosas hayan sido más baratas.

Este es mi punto central sobre los yacimientos de esquistos; son caros y exigen precios altos de petróleo y de gas para funcionar. Si los precios están altos estos yacimientos funcionan; si no lo están, no funcionan. Hay algunas áreas de Marcellus que funcionan a 4$/1.000 pies cúbicos y eso está bien, pero realmente para que las cosas vayan bien allí se necesitan precios de 6$/1.000 pies cúbicos.

OP: ¿Cómo ve en Europa el mayor potencial para la explotación del gas de esquistos, con Ucrania envuelta en un caso político, las compañías marchándose de Polonia y la ráfaga de actividad sobre los esquistos en el Reino Unido?

Arthur Berman: Los yacimientos de esquistos probablemente se expandirán por Europa, pero les llevará más tiempo que en Norteamérica. La razón más importante es la estructura de la propiedad de la tierra en la mayor parte de Europa, por lo que no hay incentivos para que los locales se puedan subir a ese carro. De hecho, para ellos hay sólo factores negativos de desarrollo industrial, sin emolumentos. También es mucho más caro perforar y producir gas en Europa.

Hay algunos yacimientos prometedores en el horizonte internacional: a mi me parece que los mejores son el Bazherov en Rusia, Vaca Muerta en Argentina y Duvernay en Canadá, porque contienen líquidos y están en países en los que las condiciones fiscales son aceptables y la infraestructura necesaria es factible. Al mismo tiempo, hemos aprendido que no todos los yacimientos funcionan, incluso aunque sobre el papel parezcan buenos y que las áreas comercialmente viables son bastante limitadas comparadas con los recursos totales.

Sabemos también que esos yacimientos no duran para siempre y que una vez comienza la actividad perforadora, no acaba nunca. Debido a las elevadas tasas de declive, se tienen que perforar continuamente nuevos pozos para mantener la producción. Los yacimientos de esquistos durarán años, no décadas.

Los últimos acontecimientos en Polonia demuestran algunos de los problemas típicos de los yacimientos de esquistos. Todo el mundo estuvo entusiasmado durante unos años, porque las estimaciones de recursos eran enormes. Más adelante, muchas empresas que se habían movido y perforado redujeron esas estimaciones. La mayoría de las compañías internacionales han abandonado el proyecto, incluyendo Exxon Mobil, ENI, Marathon y Talisman. Algunos protagonistas se marcharon no porque la geología no fuse la adecuada, sino por que el gobierno ha creado muchos obstáculos regulatorios que han mermado la confianza en el ámbito fiscal en Polonia.

El Reino Unido podría utilizar los esquistos de Bowland y aunque no son yacimientos enormes, son suficientes y significativos. Creo que habrá mucha oposición porque los ciudadanos en el Reino Unido son muy sensibles a los aspectos ambientales y no hay forma de ocultar el hecho de que el desarrollo de la explotación de esquistos tiene una huella ecológica grande, a pesar de hacer perforación horizontal y los esfuerzos de la industria por hacerla menos invasiva.

Permítame decir alguna cosa sobre las estimaciones de los recursos, ya que estamos sobre este asunto. El público y los políticos no entienden la diferencia que existe entre recursos y reservas. Simplemente saben que tienen en común que ambos comienzan por “re” Las reservas son una pequeña parte de los recursos que se pueden producir comercialmente. Ambas tiene incertidumbres, pero las estimaciones de recursos pueden llevar a confusiones tremendas, porque son estimaciones que no tienen anda que ver con la economía.

Alguien me envió recientemente un Nuevo informe del Center for Strategy and International Studies (CSIS ) que decía que las estimaciones de los recursos de gas de esquistos de los EE. UU. eran muy conservadoras y que resultaban ser mucho mayores de lo originalmente previsto. Le escribí contestando que creo que las estimaciones de los recursos de gas de esquistos de los EE. UU. no tienen relevancia alguna, porque ahora tenemos una base de datos muy sólida de las producciones para trabajar con ella. La mayoría de esos enormes recursos se encuentran en yacimientos, que sabemos de antemano que no serán económicos. Las estimaciones de recursos han sido parte de los trucos habituales de propaganda de los partidarios del gas de esquistos para crear un entusiasmo por los yacimientos, que claramente no funcionarán si no es con precios más altos del gas. Resulta verdaderamente desafortunado que organizaciones políticas y grupos de investigación que se suponen objetivos entren a este trapo para atraer fondos para su trabajo.

OP: La prohibición de la mayoría de las exportaciones de crudo estadounidenses que está en vigor desde el embargo árabe de 1973, ahora está siendo cuestionada por el lobby (energético), con los medios de comunicación opinando que éste podría ser el mayor debate energético del año en los EE. UU. ¿cómo ve usted este debate y la forma que puede tomar a finales de este año?

Arthur Berman: El debate sobre las exportaciones de petróleo y gas será algo absurdo No favorezco regulación alguna sobre las exportaciones de petróleo o gas desde los EE. UU.. Pero por otra parte, creo que sería bueno algún tipo de orden en las compañías de exploración y producción para que no tengan que rogar a sus ciudadanos que les saquen del charco de la sobreproducción que ellos mismos han creado a sabiendas. Cualquier negocio que sobreproduzca lo que sea, tiene que vivir con precios más bajos.

¿Por qué entonces los productores de petróleo y gas deberían estar por encima de las leyes de oferta y demanda del libre mercado?

Creo que para cuando todas las construcciones para permitir las exportaciones de gas se hayan completado, el precio interno será lo suficientemente alto que no habrá que preocuparse por ello. Me sorprende que los genios que hay tras la idea de las exportaciones de gas, asuman o supongan que las condiciones de negocio que resulten beneficiosas en ultramar, sigan estáticas hasta que acaben de construir las infraestructuras para la exportación y que la competencia sencillamente quedará en espera a que los formidables norteamericanos lleven el gas a sus mercados. Precisamente la semana pasada, Ken Medlock describía cómo algunos esquemas para enviar gas a Asia pueden encontrarse con una fuerte competencia de precios en el futuro, porque se haya descubierto una gran cantidad de gas en el futuro.

Los EE. UU. actúan como si fuesen una gran estrella en el mundo del gas, debido al gas de esquistos.

¿Alguien ha visto como encajan los EE. UU. frente a Rusia, Irán y Qatar en cuanto a reservas de gas natural?

Cualquiera de las conclusiones del debate sobre exportaciones de petróleo, terminará resultando en precios más altos para los consumidores estadounidenses. Hay expertos que aducen que los precios no subirán mucho y que los beneficios económicos excederán de los mayores costes. Puede ser, pero dudo que nadie lo sepa con seguridad. Todo el mundo está de acuerdo en que el petróleo y el gas costarían más si se permiten las exportaciones.

OP: ¿Están los EE. UU. cercanos a chocar con la “pared de crudo” , esto es, el punto en el que la producción podría frenarse debido a las restricciones regulatorias y de infraestructuras?

Arthur Berman: Haya mucha o poca regulación, el público siempre aducirá que es demasiada o demasiado poca. Tenemos una de los gobiernos más inamistosos que jamás hayamos tenido hacia el petróleo y el gas y aún así la producción ha tenido un auge. Ya he dicho que soy opuesto a la mayoría de las regulaciones; por tanto ya sabe mi posición . Pero dicho esto, una vez la burocracia arranca pocas veces se hace más pequeña o se debilita. No veo pared de ningún tipo aquí; apenas unos aumentos de precios incómodos por regulaciones innecesarias.

Utilizamos y necesitamos mucho petróleo y gas para chocarnos contra esa pared. Veo la atención sobre regulación centrada principalmente y por el momento en sanidad. Si las modificaciones de las partes más cuestionadas del Affordable Care Act (Acta de cuidados accesibles o alcanzables para la población, n. del t.) no tiene éxito, no creo que haya muchas esperanzas para que haya menos regulaciones sobre petróleo y gas. El negocio petrolífero no es exactamente santo de la devoción de la gente.

OP: ¿Cual es el futuro realista de los hidratos de metano o “hielo de fuego”, especialmente en relación con los esfuerzos japoneses para su extracción?

Arthur Berman: Japón está desesperada por la energía, especialmente desde que cortaron su programa nuclear, por lo que los hidratos pueden tener algo de sentido para ellos, al menos como proyecto científico. Su proyecto piloto está bajo miles de pies de agua a a 30 millas de la costa, por lo que de cualquier forma va a resultar muy caro, independientemente de su éxito o no.

OP: A nivel mundial ¿adónde deberíamos mirar para el siguiente auge de la explotación de esquistos, tanto desde una perspectiva comercial como de viabilidad?

Arthur Berman: No todos los esquistos son iguales o apropiados para el desarrollo del petróleo y el gas que contiene. Una vez eliminado todo el esquisto que no estaba en el cenit de producción o sobre él, la mayor parte se desprecia. Algunos yacimientos de esquistos que cumplen con este y otros criterios no funcionaron. Por tanto tenemos mucho que aprender. Pero los desarrollos de esquistos son inevitables y necesarios. Llevará más tiempo de lo que muchos creen fuera de los EE. UU.

OP: Hemos hablado antes sobre la encrucijada nuclear de Japón y ahora vemos que el asunto toma cuerpo, con el futuro nuclear del país como eje central del periodo electoral. ¿Cree usted todavía que es demasiado pronto para Japón desenchufarse completamente de la energía nuclear?

Arthur Berman: Japón y Alemania han tomado determinadas decisiones que creo son notables sobre la energía nuclear, pero obviamente no vivo allí y no pienso como ellos.

De forma más general, los ecologistas entusiastas, no ven los obstáculos de una conversión a corto plazo de una economía de combustibles fósiles a una economía basada en las renovables. No veo que haya bases racionales de diálogo en este campo. Estoy completamente a favor de la energía renovable pero no la veo pasando de unos pocos puntos porcentuales en el consumo de energía primaria hasta incluso un 20% en menos de unas pocas décadas, independientemente de lo mucho que lo deseemos.

OP: ¿Qué hemos aprendido del año pasado sobre las alternativas de Japón a la energía nuclear?

Arthur Berman: Aprendimos que se lleva mucho carbón reemplazar a la energía nuclear, cuando países como Japón y Alemania toman decisiones audaces para eliminar su capacidad nuclear. También aprendimos que la energía se encareció mucho muy rápidamente. Digo lo que hemos aprendido. Quiero decir que el pasado año confirmó lo que muchos de nosotros anticipamos.

OP: Volviendo a los EE. UU., hemos seguido de cerca el percance de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) al proponer nuevos estándares de emisiones de carbono para las plantas de generación de energía eléctrica, que harían imposible el establecimiento de nuevas plantas de carbón, a menos que dispusieran de la tecnología de captura y secuestro de carbono, la llamada tecnología del “carbón limpio”. En su opinión ¿es esta una estrategía factible?

Arthur Berman: Tampoco soy experto en tecnología del carbón limpio, pero estoy convencido de que casi todo es posible si el coste no importa. Esto es tan cierto para la captura de carbono de las plantas de carbón, como para la producción de gas de esquistos. La energía es un tema extremadamente complejo y las decisiones sobre ella las están tomando burócratas y políticos sin apenas experiencia en energía o en negocios de la energía. No veo posibilidad alguna de una salida razonable en estas circunstancias.

OP: ¿Es suficiente la captura y secuestro del carbono como base razonable para un cambio de la política nacional sobre el clima?

Arthur Berman: El activismo sobre el cambio climático es un tren que ya ha partido de la estación. Si usted lo ha perdido, malo para usted. Si está a bordo, buena suerte.

Lo bueno de este asunto es que los EE. UU. no tienen una política energética y por tanto es improbable que vayan a tener una política sobre cambio climático por las mismas razones. Temo más poner el cambio climático en manos de burócratas y políticos, que al cambio climático en sí mismo ( y ciertamente lo temo).