Bienvenido(a) a Crisis Energética martes, 17 septiembre 2019 @ 06:42 CEST

¿Es posible una transición renovable en un mundo en decrecimiento económico?

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¿Son los biocombustibles, el coche eléctrico o las renovables son suficientes para compensar el cénit del petróleo?

¿El coche eléctrico supone un importante incremento del consumo de electricidad?

¿Las renovables son inviables a gran escala por los costes energéticos y económicos que suponen?

¿Es posible seguir con el crecimiento económico actual a pesar del cénit de producción de petróleo?

Estas son algunas de las preguntas que intenta responder un nuevo estudio realizado por Margarita Mediavilla, Luis Javier de Miguel y Carlos de Castro, del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de Valladolid.

El estudio, titulado "Un modelo marco para la transición energética" (fichero PDF, 1,2MB) fue presentado en la 9th International Conference of the European Society for Ecological Economics realizada en Istambul a mediados del mes de junio.

En este artículo se estudia la transición hacia una sociedad no basada en combustibles fósiles y se ha construido un modelo basado en dinámica de sistemas para este propósito. El modelo usa datos de las estimaciones de agotamiento de recursos naturales energéticos (petróleo, gas, carbón, uranio), del crecimiento económico y de las demandas de energía. Bajo diferentes escenarios se estudia el efecto de diversas políticas de sustitución de combustibles fósiles, y se comprueba si son físicamente posibles. Los resultados muestran que el techo del petróleo va a ser la primera restricción y la más relevante, y no va a ser sencillo superarla. El vehículo eléctrico da lugar a ahorros interesantes, pero, si se quiere evitar el declive del petróleo, los ahorros obtenidos solamente con él son insuficientes. Las restricciones derivadas de sus características técnicas y de la disponibilidad de materiales para las baterías limitan su aplicación. Los biocombustibles se encuentran igualmente limitados por la cantidad de tierra fértil que requieren. Superar el declive del petróleo requiere políticas de ahorro mucho más ambiciosas que los biocombustibles y el coche eléctrico. Por otro lado, la producción de energía eléctrica no es un problema tan relevante a corto plazo comparado con el declive del petróleo. El modelo muestra que se pueden encontrar escenarios de transición relativamente optimistas si el crecimiento económico se modera y se realizan importantes ahorros de petróleo, habiendo todavía tiempo y capacidad para realizar una transición hacia un suministro de electricidad 100% renovable y compatible con la mitigación del cambio climático.

El modelo de dinámica de sistemas utilizado es según sus autores, relativamente simple, usando los datos del agotamiento de recursos energéticos, el crecimiento económico mundial y la demanda de energía. El estudio utiliza algunas asunciones relativamente pesimistas acerca del petróleo (pico del petróleo convencional y no convencional según ASPO entre 2005 y 2015 y picos para el gas natural, el carbón y el uranio según las estimaciones del Energy Watch Group alemán). En lo que respecta a las energías renovables, se ha estimado un crecimiento máximo menor que la actualidad (15% anual), llegando a un límite en algunos de los escenarios presentados a una inversión que representa el 0,5%  del PIB global. El límite físico a la implantación  de las energías renovables en cualquier caso es de 11TW en potencia real.

En el modelo presentado se exploran cuatro escenarios, un escenario con crecimientos económicos similares al de las décadas pasadas, un escenario de crecimiento con ahorro energético, un escenario de crecimiento moderado también con ahorro energético y un escenario de estancamiento-decrecimiento. En todos ellos se aplican políticas de sustitución del petróleo por electricidad, biocombustibles, incrementos de la electricidad renovable y ahorro de petróleo.

El resumen de los escenarios es el siguiente:

Escenario 1, continuación de tendencias: es imposible compensar con el vehículo eléctrico, los biocombustibles y las renovables las tendencias de crecimiento y consumo habituales. Los resultados de este escenario ponen de manifiesto que el problema energético es fundamentalmente un problema de suministro de combustibles líquidos, siendo el suministro eléctrico un problema mucho menos acuciante.

Escenario 2, crecimiento con ahorro energético: un ahorro anual del 3% (mayor que el realizado durante los años 70 y el doble del que reclaman los objetivos 20-20-20 de la UE) en el consumo de petróleo permitiría compensar el declive del cenit petrolero durante algunos años, pero este declive se hace más pronunciado a partir del 2020, siendo necesario un ahorro mayor.

Escenario 3, crecimiento moderado con ahorro energético: con un crecimiento económico menor (0,9% anual) y un ahorro de petróleo del 2% anual, este escenario muestra que la adaptación viene no de los biocombustibles o el coche eléctrico, sino de medidas globales de ahorro.

Escenario 4, decrecimiento y renovables 100%: el decrecimiento económico es del 0,1% anual al mismo tiempo que persigue una electricidad renovable al 100% para 2050. Se abandonan los biocombustibles y se aumenta la implantación del coche eléctrico, de manera que en 2050 un 60% del litio es utilizado en las baterías, reciclándose al 100% y limitando el número de coches a partir de 2040. En este escenario, las renovables son capaces de sustituir a los fósiles con un crecimiento anual de solo el 11%.