Bienvenido(a) a Crisis Energética martes, 18 junio 2019 @ 09:25 CEST

Unilateralismo y Monroe

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 A la par de la celebración de los 190 años de la batalla de Carabobo, y los 200 años de independencia de la República Bolivariana de Venezuela, hitos históricos que han desembocado en la soberanía venezolana sobre las reservas de petróleo más grandes del mundo, se celebra en Asia Central, una reunión tripartita entre Irán, Paquistán y Afganistán, países que han solicitado su incorporación -el último en calidad de observador- junto con India, a la Organización de Cooperación de Shanghai, fundada en 2001, liderada por Rusia y China.

 Las sanciones en contra del pueblo venezolano, dado que Pdvsa es una empresa pública, auspiciadas de manera ilegal por el Comité de Política exterior del Congreso de los Estados Unidos, y su resonancia en el Departamento de Estado, buscan afectar a las empresas chinas, rusas e indias, que hacen vida en Venezuela. Son contra la OCS.

 Son contra la OPEP, el Alba, Unasur, los pueblos de América Latina y el Caribe, y la cumbre del CELAC. También van dirigidas a las empresas españolas, británicas, francesas, noruegas, portuguesas, italianas, alemanas, toda Europa, dentro del marco de la doctrina Monroe (1823). Las africanas: Suráfrica y Argelia. Las de Japón, Vietnam, Malasia, y el mundo, al que Venezuela asegura suministro seguro y confiable, sin interferencia de terceros.

 Van dirigidas al pueblo de los Estados Unidos, contra el subsidio al combustible de calefacción, y los lazos de hermandad, expresados en un suministro responsable, oportuno, permanente y seguro de petróleo y derivados, que la ultraderecha estadounidense, por más que lo intente, no logrará variar. Es intrínseco a nuestra política.

 El mundo, sus pueblos y gobiernos, deben pronunciarse contra el unilateralismo imperial estadounidense, dentro del cual se suscriben las sanciones y amenazas a Venezuela y Pdvsa, que busca supeditar a sus intereses geopolíticos, el suministro de petróleo mundial a terceros países.