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Un nuevo terremoto produce un vertido de agua en la central de Onawaga

  • miércoles, 06 abril 2011 @ 10:38 CEST
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Actualización 8/04/11, 9:20h: Un nuevo terremoto de 7,1 en la escala de Richter en la costa noroeste del Japón sacudió ayer la zona. Como consecuencia de este, una instalación de combustible nuclear gastado en Rokkasho, en la prefectura de Aomori, sufrió una pérdida de electricidad exterior, que fue sustituida con generadores de emergencia hasta que volvió la corriente horas más tarde.

En la misma prefectura, en la central nuclear de Higashidori, parada por mantenimiento, también tuvo que utilizar los generadores de emergencia hasta que se recuperó la red. En la central nuclear de Onagawa, en la prefectura de Miyagi, en parada fría desde el terremoto del 11 de marzo, la situación fue un poco más difícil, ya que se perdieron dos de sus tres conexiones eléctricas exteriores, lo que hizo que el sistema de refrigeración de las piscinas de combustible gastado estuviese parado durante algún tiempo. Según la cadena de noticias NHK, el terremoto causó que parte del agua de las piscinas de almacenamiento del combustible gastado de los tres reactores rebosase y se vertiese en el suelo, aunque en pequeñas cantidades (casi 4 litros). Se encontró también agua en cinco lugares de la planta, incluyendo el interior de los edificios que albergan los reactores. No se han reportado cambios en las centrales de Fukushima Daiichi y Fukushima Daini, ni alteraciones en los niveles de radiación en ninguna de las centrales nucleares afectadas.

Según Kyodo News, Toshiba ha propuesto el desmantelamiento de los cuatro reactores dañados en Fukushima Daiichi, proceso que llevaría 10 años, frente a los 14 que costó la decomisión del reactor de Three Mile Island. TEPCO estudiará la propuesta de Toshiba, a la espera de que Hitachi presente su oferta.

Actualización 7/03/11, 10:45h: TEPCO ha iniciado la inyección de nitrógeno en el reactor nº1, para desplazar el oxígeno en la vasija de contención primaria y evitar así una acumulación de hidrógeno que podría causar una explosión. Por otra parte, el gobierno japonés podría reevaluar su estrategia de evacuación, dado que esta está pensada para "grandes cantidades de radiación emitida en un corto periodo de tiempo" y por tanto no son relevantes si se considera el impacto de la radiación a largo plazo.

El documento al que hacíamos referencia ayer y al cual el NYT había tenido acceso ha sido publicado en Internet. Se puede leer con más detalle lo que ayer se hizo público:

Las barras de combustible dañadas pueden haber caído al fondo del núcleo, donde podrían estar recubiertas por una costra de sal que restringe el fluido del agua de refrigeración (unidades 1, 2 y 3).

La piscina de combustible del reactor 3 se está calentando aunque está refrigerándose adecuadamente (?), y el combustible puede haber sido lanzado fuera de la piscina, basándose en la información de TEPCO que afirma haber encontrado fuentes neutrónicas a 1,6 km de la central, y materiales altamente radioactivos que han tenido que ser retirados con excavadoras entre los edificios de las unidades 3 y 4 (es posible que estos materiales provengan de la unidad 4).

Entrada original:TEPCO ha anunciado que han logrado detener la fuga de agua radioactiva causada por una grieta en una de las paredes laterales de un foso del edificio del reactor nº2, al mismo tiempo que el nivel de agua no ha estado subiendo en el edificio de turbinas de la misma unidad. La pregunta que puede surgir ahora es ¿dónde va a parar este agua ahora?

La cadena de noticias japonesa NHK recoge las declaraciones de un operario encargado de medir los niveles de radiación que afirma que "nadie puede entrar en los edificios de los reactores nº1, nº2 y nº3 porque los niveles de radiación son altos que los dispositivos de medición son incapaces de medirlos". Este empleado también afirmó que incluso en el exterior de los edificios, los niveles exceden los 100 milisieverts en algunos lugares.

Por otra parte, The New York Times publica una información exclusiva a partir de un documento preparado por la Nuclear Regulatory Commission estadounidense el pasado 26 de marzo en el que se analizan algunos riesgos presentes en Fukushima Daiichi, que serían causados por las medidas de emergencia tomadas para la refrigeración de los reactores. El documento de la NRC afirma que las centrales nucleares de Fukushima Daiichi se enfrentan a "una serie de nuevas amenazas que podrían persistir de manera indefinida, y que en algunos casos se esperan que se incrementen debido a las mismas medidas tomadas para mantener la central estable".

Por ejemplo, los volúmenes de agua que ahora ocupan algunas de las estructuras de las centrales podrían poner en peligro la integridad estructural de estas en caso de darse nuevos terremotos o réplicas. También se cita el riesgo de que el agua vertida en los reactores pueda disociarse en hidrógeno y oxígeno y causar nuevas explosiones, y que las barras de combustible semifundidas y la sal acumulada tras la evaporación del agua marina estén impidiendo la circulación de la agua para la refrigeración.

Otro de los problemas que expone el documento confidencial del NCR es si el vertido de agua para refrigerar los reactores puede continuar indefinidamente. Los expertos afirman que será necesario hacerlo durante muchos meses antes de que la temperatura baje lo suficiente, pero que esta misma operación presenta riesgos que solo se están empezando a comprender ahora.

Una de las cuestiones más alarmantes que incluye el documento es la posibilidad de que fragmentos de combustible gastado hayan sido lanzados a más de un kilómetro y medio de distancia, y otros, en las inmediaciones de los reactores.