Bienvenido(a) a Crisis Energética martes, 19 octubre 2021 @ 11:57 CEST

Según la OIEA las mediciones de radiación exigen ampliar la evacuación, Japón lo estudia

  • lunes, 28 marzo 2011 @ 16:57 CEST
  • Autor:
  • Lecturas 3.090
Noticias

Actualización 31/03/11, 9:15h: El OIEA afirma que la radiación encontrada en Iitate, 40 km al noroeste de Fukushima, "excede los criterios operacionales para la evacuación". Dicho en otras palabras, el radio de evacuación en torno a Fukushima debería ser ampliado. De momento, Japón afirma estar "estudiándolo". La contaminación encontrada corresponde a cesio-137, en unos niveles de 3,7 megabequereles por metro cuadrado (MBq/m2). La Union of Concerned Scientists recuerda que en la zona de exclusión establecida en Chernobyl se estableció un criterio de 1,48 MBq/m2 y que "ahora está muy claro que las autoridades japonesas fueron negligentes al restringir la zona de evacuación a solo 20 km de la central".

Actualización 30/03/11, 12:50h: Las nuevas lecturas de radiación en el agua de mar cercana a la central nuclear de Fukushima Daiichi revelan que la situación está lejos de estar controlada. La agencia de seguridad nuclear japonesa reveló que los niveles de yodo-131 en el mar son 3.555 veces mayores que el límite legal permitido, según lecturas efectuadas a 275 metros al sur de la central. En su actualización de ayer, el OIEA afirma que “la situación en la central sigue siendo muy grave”. La lucha se centra en seguir refrigerando los reactores pero al mismo tiempo evitar que el agua utilizada para esto, una vez adquiere altos niveles de radioactividad, no escape al exterior.

El diario The Guardian cita a Richard Lahey, que fue jefe de investigación en seguridad de los reactores de agua en ebullición en General Electric cuando se instalaron los reactores de Fukushima, afirmando que los técnicos en Fukushima Daiichi “parecen haber perdido la batalla” para salvar el núcleo del reactor nº2. Lahey afirma que “parte del núcleo fundido, incluyendo las barras de combustible fundidas y el recubrimiento de zirconio, parecen haberse hundido a través del acero, y se encontraría ahora en la base de la contención”. Si este fuese el caso, la masa fundida podría reaccionar con la base de cemento de la contención, lanzando gases radioactivos. Dado que se sospecha que el mismo edificio de contención está dañado, este podría ser el origen del agua altamente radioactiva que se está detectando en el exterior.

Según informa Kyodo News, el gobierno japonés se está planteando nacionalizar TEPCO y se estudia un plan para cubrir los reactores con fundas textiles especiales para contener las emisiones radioactivas, al mismo tiempo que se construyen fosas donde acumular el agua radioactiva, y construir así una suerte de circuito cerrado que evite nuevas fugas al exterior. También se estudia situar barcos capaces de transportar líquidos frente a la central para almacenar el agua radioactiva.

Respecto a las partículas de plutonio encontradas en diferentes lugares del exterior de las plantas nucleares, el OIEA afirma que las concentraciones de plutonio-238, plutonio-239 y plutonio-240 son similares a las que se esperaría encontrar como residuo de las pruebas con armas nucleares, pero que al menos en dos de las muestras se hallaron cantidades que podrían provenir de los reactores de Fukushima.

Las últimas noticias que llegan desde Japón hablan de que TEPCO da por perdidas las unidades 1, 2, 3, y 4 (algo que resulta tan obvio que obliga a preguntarse sobre las habilidades comunicativas de esta compañía eléctrica japonesa), mientras que el portavoz del gobierno japonés ha respondido afirmando que deberían ser los seis reactores los que quedasen desmantelados después de esta crisis. Y todo ello en medio de otra polémica por las malas condiciones de trabajo que están sufriendo los trabajadores de TEPCO, que según han relatado solo comen dos veces al día raciones de emergencia y duermen en los pasillos de la central sobre láminas de plomo para evitar la radiación.

¿De donde viene el agua con altos niveles de radioactividad que se está detectando en Fukushima Daiichi? Se han medido 1.000 milisieverts por hora en el agua en un túnel de derrame en el exterior del reactor nº2, un conducto que va desde este reactor (donde ya el sábado se detectaron altos niveles de radiación) hasta una abertura muy cercana al mar. También se ha encontrado agua radioactiva en túneles similares que parten de los reactores nº1 y nº3, aunque con menores niveles. El origen de este agua, o parte de ella, es aún incierto, dado que puede provenir de conducciones rotas dentro del reactor, de una fisura en la vasija contenedora del reactor o bien del propio recipiente del reactor donde se hallan las barras de combustible. Las últimas informaciones hablan de que el agua encontrada en el reactor nº2 podría venir del núcleo del reactor, que se hallaría parcialmente fundido. Por otra parte, en una información urgente publicada hace escasos minutos por Kyodo News, se habría hallado plutonio en cinco lugares diferentes dentro del recinto de la central nuclear, y este solo podría venir del reactor nº3, lo que reforzaría la teoría de que al menos los reactores nº2 y nº3 habrían sufrido una brecha en su contención y tendrían sus núcleos fundidos, al menos en parte.

La presencia de agua contaminada añade nuevos problemas a los trabajos de refrigeración y reparación, dado que impide o dificulta la presencia de trabajadores. Por otra parte, los propios esfuerzos, desesperados, por enfriar los reactores con agua marina, están provocando nuevos problemas por la acumulación de sal, que dentro del reactor podrían dificultar aún más la refrigeración al impedir que el agua circule entre las barras. Aunque se está utilizando ya agua dulce, los técnicos tienen que llevar a cabo un delicado equilibrio entre inyectar más agua (que disminuye la temperatura pero puede causar un aumento de la presión) o reducir su flujo (para evitar más presencia de agua contaminada en las instalaciones).

En medio de todo este panorama, destacamos un par de documentos gráficos. Uno es un vídeo rodado desde un helicóptero donde se pueden apreciar los graves daños sufridos en los edificios de los reactores, especialmente las unidades 3, 4, 1 y 2. Cuesta imaginar cómo va a ser posible recuperar algunas de las funciones básicas, como la monitorización, el fluido eléctrico o el control de los sistemas de refrigeración, con semejantes daños estructurales. El segundo documento gráfico lo ofrece la Union of Concerned Scientists a través de su blog All Things Nuclear. Se trata de una foto de la unidad de control del reactor nº2. En este blog se preguntan cómo es posible que puedan gestionar el accidente desde una sala en la que apenas funcionan los instrumentos. La imagen muestra monitores de ordenador apagados, un reloj fuera de servicio e indicadores apagados. De hecho, los informes periódicos de la Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear del Japón dejan claro que no se conocen datos de la temperatura del agua de las piscinas (nº1, nº3 y nº4), ni de la temperatura del agua en los reactores (nº1, nº2 y nº3).

Respecto a la radiación y su medición, la confusión también continúa. Dado que no siempre se especifica cómo y dónde se han realizado, es difícil para un observador externo saber cuál es la situación en realidad. Así, el blog nuclear de la Union of Concerned Scientists señala una de estas incongruencias en su entrada de hoy:

El 24 de marzo la OIEA reportó mediciones beta-gamma de 3,8 a 4,9 MBq/m2 al noroeste de Fukushima, dirección hacia la que se dirigía una gran cantidad de contaminación identificada por el Departamento de Energía de los EE.UU. unos días antes. El 26 de marzo se reportaron lecturas mucho menores, de 0,4 MBq/m2 o más bajas, tomadas hacia el sur o el suroeste. Así que es posible las altas lecturas de 3,1 MBq/m2 reportadas el 27 de marzo hayan sido tomadas al noroeste, aunque la OEIA no lo haya indicado.