Bienvenido(a) a Crisis Energética viernes, 06 diciembre 2019 @ 09:07 CET

Ganadores y perdedores de la subida de la luz

  • Autor:
  • Lecturas 1.500
Artículos

Ladislao Martínez López, miembro del Consejo Asesor de la revista política VIENTO SUR, escribe el artículo "La subida de la electricidad":

Resumiendo anticipadamente esta subida estratosférica se debe a varias causas: un irracional mercado mayorista que permite a las grandes compañías, incluso en periodos de crisis, conseguir beneficios espectaculares (aunque difíciles de materializar, como después explicaremos), la subida de los precios internacionales del gas natural que determina el precio de dicho mercado, unos apoyos al consumo de carbón nacional más caro que el importado, una subasta de futuros (Subasta CESUR que fija el precio de la tarifa de último recurso) manifiestamente inflacionista y una legislación de impulso a las energías renovables pésimamente diseñada que ha dado pie a un desarrollo truculento de estas fuentes de energía. Como se ve un conjunto de causas claramente distintas de las invocadas por el ministro Miguel Sebastián que se ha limitado a culpar de la misma a “un desarrollo demasiado rápido de las energías renovables”. (...)

Como la mayor parte del tiempo son las centrales de gas en ciclo combinado las que fijan el precio, es fácil entender que la subida en los precios internacionales del gas ha traído aparejada una subida del precio de la electricidad en España. En ese contexto ha tenido también especial relevancia la pugna legal sostenida entre Gas Natural-Unión Fenosa y la compañía Argelina que comercializa el gas, que se ha resuelto a favor de la segunda y que obliga a la primera a aumentar en un 20% el precio al que adquiría el gas.

Esta subida del precio del mercado mayorista conlleva un aumento espectacular en los márgenes de beneficio de centrales como las hidroeléctricas o las nucleares, construidas hace muchos años y amortizadas dentro del llamado marco legal estable que rigió hasta 1997 en condiciones muy favorables. Dichas centrales sólo incurren en unos costes variables muy bajos, pero cobran igual que las centrales de gas.