Bienvenido(a) a Crisis Energética martes, 10 diciembre 2019 @ 11:12 CET

Economistas: se ha subestimado la demanda en 30mbd para 2030

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Informes

El efecto de la crisis del sistema financiero internacional y la consiguiente recesión puede ser observado en el descenso del consumo de petróleo. Según estadísticas de BP, el mayor consumidor (22,5% de todo el consumo mundial), los Estados Unidos, consumió un 6,4% menos en 2008 respecto a 2007. Japón, tercer consumidor mundial de petróleo, redujo su consumo en un 3,5%, Canadá, noveno consumidor, un 1%, Corea del Sur, décimo consumidor, un 4,9%, Reino Unido, el decimocuarto mayor consumidor, vio bajar su consumo de petróleo un 1%. Italia, decimoquinto en el ranking de consumo petrolero, redujo su consumo en un 3,9%.

En total, el mundo consumió en 2008 un 0,6% menos petróleo que en 2007.

¿Qué nos pueden decir estas cifras de la futura evolución del consumo de petróleo? ¿Es cierto, como afirma CERA, que lo que ha llegado es el cenit de la demanda de petróleo, en vez del cenit de la producción de petróleo?

CERA se basa principalmente en el análisis del consumo estadounidense, cuyo impacto en las cifras globales es ciertamente significativo (los EE.UU. consumen tanto petróleo como los siete principales consumidores que le siguen en el ranking). Pero volviendo al primer párrafo de esta entrada, hay que notar que, de entre los quince mayores consumidores de petróleo del mundo, solo seis disminuyeron su consumo de petróleo. De hecho, China, el segundo consumidor (9,6%), aumentó su consumo un 3,3%, India, el cuarto (3,4%), aumentó también un 4,8%. Le sigue Rusia (3,3% del consumo global) con un aumento del 3,1%. Sorprendentemente, Alemania, sexto consumidor mundial, aumentó su consumo un 4,9%, mientras que Brasil, séptimo, aumentó su consumo un 5,3%.

Las estadísticas de la Agencia Internacional de la Energía, en su último World Energy Outlook de 2008, muestran un panorama en el que los países industrializados (OCDE), ralentizan su ritmo de consumo energético en las próximas décadas, señalando el petróleo como la única de las fuentes primarias cuya demanda disminuye. Al mismo tiempo, y en términos globales, esta disminución de la tasa de crecimiento en el consumo energético, y en términos de consumo absoluto en el caso del petróleo, se ve más que compensada por el crecimiento de la demanda en el resto del mundo.

Recientemente, un estudio (fichero PDF, 385KB) de dos economistas de la Universidad de Nueva York, ha afirmado que tanto la Agencia Internacional de la Energía, como la Energy Information Administration (EE.UU.), como la OPEP, han subestimado gravemente el crecimiento de la demanda futura, ¡casi en una tercera parte!

Si las tasas de crecimiento anual de la demanda per capita de petróleo hasta 2030 fuesen nulas en la OCDE, de un 1% en la antigua Unión Soviética, y al ritmo histórico del periodo 1971-2008 (2,5% anual) en el resto del mundo, la demanda total de petróleo será de 138 mbd en 2030, alrededor de 30 mbd mayor de lo que proyectan la AIE, EIA y OPEP.

Según este estudio, la mayor parte de la reducción de la demanda de petróleo desde 1973 ha sido debida al abandono del petróleo como combustible en la generación de electricidad, mientras que los aumentos en la demanda se deben casi exclusivamente al aumento en la demanda de combustibles líquidos para el transporte, que además han sido mayores en regiones de gran crecimiento económico, menos sensibles a los aumentos del precio del petróleo.

Los dos economistas afirman que si bien la demanda per capita mundial ha sido de aproximadamente dos litros diarios de petróleo durante los últimos cuarenta años, un análisis más detallado muestra un panorama mucho menos estable: mientras que en la zona OCDE y en la antigua URSS la demanda per capita se ha reducido, en el resto del mundo casi se ha triplicado, hasta más de 1l/día. Y como además la población ha crecido mucho más rápido (1,85% para el resto del mundo frente a 0,74% anual en la OCDE y la antigua URSS), el crecimiento de su consumo ha sido siete veces más rápido que en los países industrializados.

La clave, pues, está en saber si las tasas de crecimiento de la demanda en los países en vías de desarrollo, incluyendo gigantes demográficos como China, India y Brasil serán sostenibles en el futuro, atendiendo a dos variables. Por un lado, la misma variable económica, si la crisis económica (recesión en algunos países, disminución de las tasas de crecimiento económico en otros) será pasajera o mucho más profunda. Por otro lado, si la capacidad de producción va a poder seguir creciendo para acomodar el crecimiento de la demanda.

Respecto a este último aspecto, y teniendo en cuenta que la misma Agencia de la Energía ya ha reconocido que la producción de petróleo en los países no OPEP ya ha llegado a su cenit, y que esta representa el 60% de la producción de la producción mundial, ¿cómo se las va a apañar un mundo cada vez más sediento de petróleo para aumentar de manera significativa la producción?