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Chile paga por el GNL casi el doble del precio internacional y complica al sector eléctrico

Noticias Les envío esta noticia que es el precio que se paga para que Chile no dependa del Gas Natural proveniente de Argentina, (noticia publicada en el Diario la Tercera en diciembre de 2009).

Mientras Chile compra el gas natural licuado a casi US$ 10 por millón de BTU, los precios de referencia en el extranjero están en US$ 5.
Cinco años debió esperar Chile la llegada del gas natural licuado (GNL). A seis meses del arribo del primer embarque este hidrocarburo se ha convertido en un respaldo para los hogares de Santiago, pero está lejos de convertirse en protagonista de la matriz energética del país.

¿La razón? El GNL está llegando al terminal de Quintero a un precio más alto que el valor que le hubiera gustado pagar al sector eléctrico, y al doble de lo que cuesta comprarlo en mercados internacionales. Mientras el Henry Hub, que es el índice de referencia del GNL para Estados Unidos y Europa, está en torno a los US$ 4 ó US$ 5 por millón de BTU (unidad de medida estándar que se usa en el negocio del gas), a Chile está llegando a US$ 10.

Este precio inquieta a la industria energética, sobre todo a Endesa, que tiene el 20% de la propiedad del terminal de la V Región. Los otros socios son Metrogas (20%), Enap (20%) y British Gas (BG, 40%). Esa preocupación la planteó José Venegas, gerente Regional de Trading y Comercialización de Endesa, en un seminario sobre GNL a fines de noviembre. El ejecutivo reconoció que les gustaría tener precios más bajos y alertó que los valores actuales afectan la competitividad del GNL frente a combustibles como el carbón. "Con la entrada en operación de centrales carboneras eficientes en 2010, el despacho económico con GNL será mínimo en condiciones hidrológicas normales", dijo. Y advirtió: "Mientras no haya precios más competitivos, prevalecerá la generación térmica a carbón".

LA FÓRMULA DE LOS CONTRATOS
Los altos precios locales responden a la fórmula que negoció el pool de consumidores con BG, quien construyó el terminal y es el proveedor del gas. Los contratos a 20 años consideran un modelo de cálculo que indexa el GNL al Henry Hub y al petróleo Brent, entre otras variables. El petróleo opera como una banda que le pone piso y techo al precio del GNL.

La fórmula permitió que los primeros barcos que llegaron a Chile lo hicieran a US$ 7 por millón de BTU. Pero como la cotización del crudo subió, mientras el Henry Hub bajó, el precio del GNL ya está en casi US$ 10, y en el pool se espera que pronto suba a US$ 11. Un elemento relevante es el contexto en que se dio la negociación con BG. Con la creciente presión que significaban los cortes de gas de Argentina, el gobierno de Ricardo Lagos tomó la decisión política de diversificar la matriz y encomendó a Enap sacar adelante el proyecto de traer GNL. La prioridad era asegurar el suministro del combustible.

Hoy, la diversificación de la matriz es menos clara. "El GNL ha sido una solución para hacer funcionar la infraestructura de gas existente, pero es cara para generación eléctrica", dijo Venegas en el seminario.

Otros expertos coinciden y aseguran que con las condiciones actuales está en riesgo el rol que tendrá el GNL en la matriz energética. "Las actuales condiciones no son ventajosas para la industria eléctrica", dice María Isabel González, ex secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía. "El carbón seguirá marcando el desarrollo del sistema eléctrico", agrega.

"El GNL está llegando caro y no es un combustible que vaya a servir para ampliar la oferta del parque generador", afirma Hugh Rudnick académico de la Universidad Católica. Añade que "el GNL es un combustible muy demandado en el mundo y Chile es un consumidor muy pequeño, por eso, es posible que esos factores hayan influido en la capacidad de negociación de los precios". Hoy el costo medio de una central con GNL varía de US$ 95 y US$ 98 por megawatt hora (MWh), y en una termoeléctrica a carbón es de US$ 81, detalla González.

LA OPCIÓN DE FLEXIBILIZAR
Al interior del pool dicen que en el contrato de abastecimiento con BG existen opciones de flexibilización, tanto en precio como en proveedor. Una de las cláusulas considera que una vez que comience a operar en su totalidad el terminal, lo que se estima ocurrirá entre agosto y septiembre de 2010, el pool tiene la facultad de buscar un nuevo abastecedor de GNL.

"El contrato contempla que en el mediano y largo plazo no estemos amarrados a un único proveedor. Pero si BG iguala las condiciones que ofrezca un proveedor alternativo sigue sirviendo el contrato", dijo en septiembre el gerente comercial de Metrogas, Mauricio Russo.

El gerente general de Enap, Rodrigo Azócar, confirmó que "hay distintas opciones que los socios pueden ejercer en determinados momentos y que están ligadas a la fórmula de precios, su referente y el tipo de contrato. El contrato a 20 años con BG estipula la posibilidad de comprar a proveedores distintos. Es una fecha que depende de condiciones técnicas que se van a producir, esperamos, en el segundo semestre de 2010".

Una de las adecuaciones es que tras dos años el precio del combustible dejará de estar indexado a la variación del Brent. Tras esa fecha, los embarques empezarían a reflejar en un 100% los valores internacionales del GNL que marca el Henry Hub.

EL CAMINO PARA LAS ELÉCTRICAS
Considerando los precios de US$ 10 que paga Endesa, ejecutivos de la industria explican que podría ser competitivo para Gener y Colbún, que no se incorporaron al proyecto, importar barcos de GNL a Chile y pagar por el uso del terminal. Ejecutivos estiman que, en total, podrían acceder a un menor valor de lo que se paga con BG y tener la flexibilidad de operar con GNL sólo en las épocas en que el sistema eléctrico requiere una mayor oferta para cubrir la demanda.

Por ejemplo, el modelo de traer un barco con GNL es usado por Argentina para cubrir sus necesidades en invierno. Este país paga US$ 15 por millón de BTU. Se estima que a las eléctricas chilenas les saldría más barato, dado que el modelo argentino incluye pagar por tener un barco regasificador varios meses instalado en la costa, lo que se compara con regasificar en la planta chilena.