Bienvenido(a) a Crisis Energética domingo, 19 mayo 2019 @ 08:36 CEST

Detener el despilfarro y no el desarrollo

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Economía Excelente artículo que presumo será del agrado de aquellos que ven en el despilfarro la fuente de la mayoria de nuestros problemas y ven como solución el Decrecimiento. Como carta de presentación de este artículo y a modo de acicate para estimular su lectura cito tres párrafos del mismo:
El momento es por tanto propicio para exacerbar la que Leff denomina inquietud por el decrecimiento, resultante directa de la angustia ante la evidencia del cataclismo ecológico y de la bancarrota moral de la lógica economía de mercado. El llamado al decrecimiento viene a ser una variante radical de la idea lanzada por los años 70 del pasado siglo, de la necesidad de hacer el crecimiento igual a cero, o de lograr una "economía de estado estacionario". Esa idea surgió precisamente de la constatación de los efectos nocivos al entorno asociados al crecimiento económico cuantitativo. Un notable estudioso, N. G. Roegen, publicó su famoso libro "La Ley de la Entropía y el Proceso Económico" en el cual logró establecer de manera categórica el vínculo fundamental entre el crecimiento económico y los límites de la naturaleza. En esencia, su conclusión fundamental es que no es posible mantener una economía en crecimiento que se alimenta de una naturaleza finita.

Esto es tanto más evidente, como ha apuntado Leff, para una economía fundada en el uso del petróleo y el carbón, los que son transformados en el metabolismo industrial, del transporte y de la economía familiar en dióxido de carbono, el principal gas causante del efecto invernadero y del calentamiento global que hoy amenaza a la vida humana en el planeta tierra.

El desarrollo tecnológico no puede por sí solo resolver esta contradicción de fondo. Por ejemplo, todo proceso productivo (como todo proceso metabólico en los organismos vivos) se alimenta de materia y energía que en su proceso de transformación generan bienes de consumo con un residuo de energía degradada, que finalmente se expresa en forma de calor. Y este proceso es irreversible. No obstante los avances de las tecnologías del reciclaje, el calor no es reconvertible en energía útil.