Bienvenido(a) a Crisis Energética martes, 22 octubre 2019 @ 18:01 CEST

World Democratic Corp.

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Artículos Llevo inmerso en el análisis de la problemática energética mundial un cierto tiempo. He pasado por las diferentes fases del duelo en la asimilación del histórico y gravísimo problema, como muchos de vosotros. Mi trabajo de análisis se fue centrando en los flujos mundiales económicos y en el problema sistémico de la necesidad de crecimiento exponencial, concluyendo que otra economía “biofísica” sería la solución.

Además, como muchos de vosotros, he intentado seguir una dinámica positiva en la dirección de la comunicación del problema que genera para nuestra economía mundial la reducción del flujo del principal input energético.

En su día, como muchos de vosotros, concluí que una economía localista, y democrática, basada en los recursos locales sería la respuesta real. Confrontada a la aglutinación de la economía global y de concentración de recursos en manos de corporaciones de estructura jerárquica imperante.

Al ver la propuesta de la huelga de usuarios de banca estuve meditando sobre qué posibilidades de éxito tendría, encontré algunos problemas en esta propuesta que la hacen difícil de llevar a cabo con éxito. El principal problema es la confrontación con las leyes por impago de deudas y pensé en proponer una simplificación de la acción en la huelga igualmente efectiva con la intención inicial de la misma. Esta es proponer una acción coordinada de una masa crítica de usuarios que no implicase problemas con la ley, como es la simple retirada de ahorros del banco, dejando el líquido necesario para los gastos corrientes de cada activista, y la compra de oro con el dinero retirado. Generando dos efectos; el desplome de la banca y la garantía de los ahorros de los activistas, ya que si se genera una desproporcionada demanda de oro, su precio, en papelitos de colores, tendería al alza por encima de la inflación y las deudas medidas en papelitos de colores en poco tiempo tendrían poco valor con respecto al valor en el mercado del oro, dando pie a aquellos que suscribieron deudas a poder liquidarlas, y garantizando el valor del ahorro a aquellos que no adquirieron deuda.

Además llevo tiempo pensando en cuál sería la estrategia con más posibilidades de revertir el actual despropósito de la economía de mercado global actual. Pese a mi desprecio moral por el fascismo, el capitalismo y su figura más representativa que es la corporación, no he dejado de analizar a este “enemigo”, como muchos de vosotros. Una frase de un político de la transición española calo en mi; “El régimen solo puede cambiarse desde dentro”. El Sr. Fraga dio en el clavo, en mi humilde opinión.

Los activistas anti globalización, intelectuales, artistas, científicos, trabajadores, estudiantes, etc.. luchamos y hemos luchado contra la figura titánica de la corporación y su despropósito, en los últimos tiempos, en una batalla infructuosa contra un ente que está protegido por la jurisprudencia de cada país, de cada región.

La pregunta que surge es; ¿Por qué no aprovechar esa figura jurídica? ¿Por qué no crear una corporación que tenga estatutos donde cada hombre o mujer tenga voto, sin distinciones de raza, religión o riqueza? Una corporación que sus estatutos sean los derechos del hombre, y que para ser propietario de ella cada cual aporte su riqueza material o de trabajo, y que se confronte de igual a igual con las corporaciones jerárquicas capitalistas.

No soy quien para pormenorizar los detalles de estas dos propuestas. Aunque si espero despertar interés sobre ellas.