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Argelia y Marruecos: cárteles de gas natural, comercio de fertilizantes y tensiones crecientes.

  • martes, 15 julio 2008 @ 03:44 CEST
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Artículos Artículo original en inglés del usuario jeffvail en TheOilDrum de 14-7-2008

Argelia es uno de los exportadores de petróleo y gas más importantes del mundo. Marruecos no tiene una producción significante de petróleo y gas, pero tiene alrededor de dos tercios del total mundial de reservas de fosfatos de roca, un componente crítico para el suministro global de fertilizantes (que incrementaron el pasado año su precio un 300 % (.pdf) y que puede alcanzar el cenit a la vez que la producción de petróleo). Las dos naciones han estado históricamente de morros, especialmente por el territorio del Sahara Occidental, rico en fosfatos. Ahora, más que nunca, sus exportaciones son esenciales para el suministro de energía y alimentos a nivel mundial. Y aumentado la importancia de este tema, las tensiones entre los dos están creciendo así como EEUU y Rusia provocan la situación con enormes acuerdos opuestos sobre armas y comercio. Este artículo se fijará en las fuerzas latentes tras esa creciente tensión y considerará los temas del comercio de fertilizantes, la vulnerabilidad de las infraestructuras y la potencial formación de un cártel de gas natural.

¿Llevará la demanda de gas y fertilizantes a un Nuevo conflicto entre Marruecos y Argelia?

Datos de los países
Argelia: Argelia es un importante exportador tanto de petróleo como de gas natural (ver Suministros de GN a Europa, en inglés, .pdf 4MB). Es el tercer mayor exportador de gas natural a Europa y suministró 30 bcm a través de gaseoductos y 20 bcm a través de barcos de GNL (gas natural licuado). Grandes proyectos están en marcha para expandir las infraestructuras de gaseoductos a Italia a través de Tunicia, y a España a través tanto del mar como de Marruecos y para aumentar la capacidad de exportación de GNL. Argelia espera expandir sus exportaciones totales de gas hasta 85 bcm/año en 2010, equiparando su producción a la de Noruega (el segundo mayor proveedor a Europa). El potencial de aumentar el suministro de gas a Europa, incrementa significativamente la importancia de Argelia como suministrador alternativo, a la vista de la actual dependencia de un incierto gas ruso. Argelia también alberga una activa insurgencia islamista, una rama aparte del emergente Al Qaeda del Magreb Islámico, además de serios retos demográficos en la forma de un 1,22% de crecimiento poblacional (gráfico) y agudas divisiones étnicas (mapa).
Argelia y las reservas africanas de gas natural

Marruecos: La importancia de Marruecos en la economía global se debe al control de al menos 2/3 de las reservas mundiales de fosfatos de roca. El Servicio Geológico de EEUU ha afirmado que no hay sustitutos para los fosfatos de roca en la agricultura. Con el crecimiento sostenido de demanda de agrocombustibles y la escasez mundial de alimentos en los titulares, el suministro de fosfatos resulta tan importante para la situación mundial como el suministro de petróleo. Reseñable es que Patrick Dery ha trazado una Linearización de Hubbert sobre la producción mundial de fosfatos y estima que ya hemos pasado el cenit mundial de fósforo (ver gráfico abajo). Aunque la importancia del fosfato de roca ya se ha discutido anteriormente en el enlace anterior, su impacto en la situación entre Marruecos y Argelia no lo ha sido. Adicionalmente, el suministro de fertilizantes es crítico en muchos de los proyectos de agrocombustibles, creando una interdependencia entre fosfatos y suministro de energía. Como Argelia, Marruecos enfrenta una insurgencia islamista interna (actualmente algo menos problemática que la argelina), y significativos retos demográficos con un crecimiento poblacional del 1,6% (gráfico) y profundas divisiones étnicas (mapa).


¿Cénit del fósforo? Linearización de Hubbert sobre la producción global de fosfatos.

Tensiones: la Guerra de las Arenas, Sahara occidental e insurgencias islamistas.

Hay varias fuentes de tensión entre Marruecos y Argelia. Los dos estados lucharon en la Guerra de las Arenas de 1963 a 1964 por un territorio fronterizo rico en minerales. En 1975, cuando Marruecos tomó el control del Sahara Occidental, Argelia comenzó a apoyar encubiertamente al Frente Polisario en su insurgencia hasta el alto el fuego de 1991. Ambos países sufren además de insurgencia islamista interna, exacerbada por los crecientes problemas demográficos. La situación en Argelia es más severa: tras la independencia de Francia el Frente para la Liberación Nacional gobernó el país hasta que los islamistas ganaron las primeras elecciones libres de 1991, cuando los militares tomaron de inmediato el control. Más de 160.000 personas fueron asesinadas en la subsiguiente guerra civil entre 1992 y 2002. Aunque el país está relativamente en calma hoy día, restan facciones de rebeldes islamistas operando en regiones fronterizas con Malí y el resto del Sahara que se han fusionado con Al-Qaeda para formar Al-Qaeda del Magreb Islámico. El grupo ha llevado a cabo recientemente ataques en Argelia, como los de 11-4-07 y 11-12-2007 en Argel, o los de septiembre de 2007 en Batna y en Dellys, así como quizás esté involucrado en el atentado en 2007 en Casablanca, Marruecos. El ritmo de los ataques no ha aminorado, con al menos cinco ataques en sólo los últimos dos meses.

¿Las infraestructuras como objetivos?
Aunque los islamistas argelinos han copiado la selección de objetivos del resto de grupos islamistas, un ataque en diciembre de 2006 específicamente perseguía trabajadores de Halliburton en Argelia. Esta táctica, el ataque a infraestructuras esenciales para la industria energética, ha ido aumentando en el resto de mundo así como grupos en todas partes se dieron cuenta de que podían maximizar el retorno de la inversión con estos objetivos. Con amenazas internas crecientes y conflictos esponsorizados por Estados, y el potencial de conflictos militares directamente estatales ya no remotamente descartables, es preocupante que ambos, Argelia y Marruecos, presentan unas infraestructuras energéticas y de recursos con una Tasa de Retorno extremadamente altos como objetivos.

La cinta transportadora marroquí de Fosbucraa, la más larga del mundo, que transporta fosfatos desde la mina de fosfatos más grande del planeta en Bucraa, más de 100 kilómetros hasta el puerto de El Aaiún. La vía fue atacada con éxito varias veces por el Frente Polisario. Aquí una imagen satelital.

Los gaseoductos y las infraestructuras de GNL argelinos. Argelia está atiborrada de objetivos altamente vulnerables que tendrían tremendas repercusiones. Argelia firmó recientemente un contrato de 100 millones de euros con la firma francesa de defensa Thales para asegurar los conductos de petróleo y gas. Con 16.200 kilómetros de grandes ductos a proteger sólo en Argelia (programados para crecer hasta 21.000 kilómetros en 2010), la tarea es titánica. Adicionalmente, dos proyectos futuros podrían representar objetivos apetecibles. El propuesto gaseoducto transahariano, que llevaría gas natural desde Nigeria hacia Europa a través de 4.550 km de tubería, sería un largo y vulnerable objetivo multiplicador de grupos si alguna vez acaba construyéndose (se ha apuntado su inicio para 2015). Además, planes especulativos (como el TREC por sus siglas en inglés, la Cooperativa Mediterránea de Energías Renovables) para aprovechar la alta insolación del Sahara para suministrar electricidad a Europa requerirían enormes infraestructuras de transporte eléctrico que serían tanto altamente vulnerables como muy atractivas. Ninguno de los dos proyectos tiene visos de ser puesto en marcha en un futuro inmediato.

Cara al futuro: Guerras por poder y por mercados
Recientemente el frágil acuerdo de cese de hostilidades de 1991 con el Frente Polisario del Sahara occidental se ha vuelto cada vez más inestable. Complicando la situación con el Sahara occidental, el presidente francés Sarkozy anunció su apoyo a la decisión de Marruecos de posponer indefinidamente el referéndum de autodeterminación prometido en el acuerdo de 1991, coincidiendo con un aumento del apoyo argelino al Frente Polisario. Todo esto que además va en contra del aumento de la tensión militar entre Marruecos y Argelia. En 2008 los EEUU doblaron su ayuda militar a Marruecos y anunció acuerdos en armas por valor de miles de millones de dólares. AL mismo tiempo, varias fuentes confirmaron que Rusia concluyó un acuedo de 7.500 millones de dólares para poveer de armamento avanzado a Argelia.

¿Hay razones más profundas tras estos movimientos? Al menos deben ser consideradas dos posibilidades. La primera es mercantilismo de poder por parte de EEUU para asegurar el control del suministro de fosfatos. EN 2004 los EEUU entraron en un acuerdo bilateral de libre comercio con Marruecos. Esto puede ser explicado como una extensión natural de la larga historia de cooperación económica y militar entre EEUU y Marruecos, pero a la luz de los programas de agrocombustibles propuestos, los precios astronómicos del fosfato de roca, el posible cenit de la producción de fosfatos y los movimientos mercantilistas de otras grandes potencias, deben ser consideradas las posibilidades más viles. La segunda posibilidad es que Rusia espere provocar influencia sobre Argelia para crear un poder dentro de los mercados globales de gas natural. Dado que Argelia es una de las alternativas reales para Europa al gas natural ruso, especialmente dadas las expectativas de un gran aumento de las exportaciones de gas de Argelia, ésta puede representar, o bien una amenaza para la influencia de Rusia en el marcado global de gas, o bien una oportunidad para crear un cártel gasista. Como mínimo sabemos que Rusia y Argelia están entablando conversaciones de forma activa sobre el tema. También una reciente oferta de Gazprom para comprar toda la producción adicional de Libia de petróleo y gas, apoya la idea de que Rusia espera controlar las fuentes alternativas europeas de gas natural.

Ambas nociones, mercantilismo de fosfatos y cárteles de gas, son meras especulaciones en este momento, pero no dejan de ser posibilidades muy a tener en cuenta. Así como puede no haber motivos más profundos para los recientes movimientos entre Marruecos y Argelia, los intereses y la tensión crecen. Porque ambos, Argelia y Marruecos son naciones-Estado frágiles, con movimientos islamistas separatistas activos, significativas amenazas internas terroristas y complicados problemas étnicos y territoriales, el potencial para la interrupción de las imprescindibles exportaciones de fosfatos, petróleo y gas está creciendo.