Bienvenido(a) a Crisis Energética lunes, 09 diciembre 2019 @ 19:28 CET

La revuelta de los hambrientos

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Artículos Hoy ha aparecido este artículo en El País. Permitiéndome tomar la expresión usada por Birol, se podría traducir el titular por este otro: "No faltan alimentos, falta dinero".

Pero las bajadas de tipos para frenar la recesión ya cantada por todos lados aumentan la especulación sobre lo tangible: los alimentos y el petróleo. No hay dólar, ya está casi muerto, el capital lo sabe y acapara los bienes que posibilitan la vida.

Pues sí señores, las altas tasas de inflación no son un fenómeno nacional, como ya sabemos en esta web, es un fenómeno global: China, India, África, Europa.

Aunque sí vemos realmente que las cuentas de las clases más bajas sean en realidad muy diferentes de la contabilidad nacional, dado que la alimentación y trasporte son vitales, y los otros elementos un tanto menos. Y si esta es la realidad estadística de hoy, la social es la que relata el artículo en El País:

México fue de los primeros, el pasado año, con la protesta por el precio del maíz. Pero en los últimos meses la desesperación de muchos ciudadanos por el coste de productos básicos ha derivado en protestas virulentas en países de todo el mundo.

"Hay comida en los mercados pero la gente no puede comprarla".

Rusia ha congelado precios y Afganistán ha pedido ayuda a la ONU.

Indonesia, Mauritania, Marruecos, Yemen, Guinea, Mozambique, Senegal y, en la pasada semana, Camerún y Burkina Faso. Marchas del hambre que han acabado con cientos de detenidos y decenas de muertos por enfrentamientos con la policía. Dos en Mauritania, 12 en Yemen y más de un centenar en Camerún, según las organizaciones de derechos humanos, a falta de un recuento oficial desde que comenzó la revuelta hace unos diez días. Y contando.

La ONU ha pedido ayuda a la comunidad internacional para lograr 500 millones de dólares (325 millones de euros) que ayuden a los países más pobres a hacer frente a la carestía. Josette Sheeran, directora del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas en Bruselas, ha advertido de que, si los precios siguen tan elevados, la agencia será incapaz de continuar con su programa, que alimenta a 73 millones de personas en 81 países, el 10% de los desnutridos del mundo.

Mientras tanto surgen iniciativas como esta: "Por una moratoria para los biocombustibles".

A partir de todo esto, ¿qué se puede esperar que será necesario para que las potencias actúen?