Bienvenido(a) a Crisis Energética lunes, 17 diciembre 2018 @ 11:37 CET

Simmons: el cenit pudo ser en mayo de 2005

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Artículos Juan Jesús Bermúdez, de "Canarias ante la crisis energética", nos hace llegar algunos fragmentos traducidos del último ensayo de Matthew R. Simmons, un banquero de inversiones energéticas tejano que se ha convertido en una de las voces, desde el stablishment, más críticas con el discurso oficial sobre el futuro del petróleo. De hecho, no es arriesgado decir que Simmons ha abierto una brecha que ha permitido que ese discurso oficial esté cambiando ahora, como lo demuestra los últimos artículos del Wall Street Journal.

El artículo de Simmons se titula "Another nail in the coffin of the case against peak oil" (fichero PDF, 2,9MB), es decir, es un texto que se presenta como el último argumento en contra de los que niegan el cenit del petróleo. Simmons pone de manifiesto que durante los dos últimos años la producción mundial de petróleo se ha mantenido plana, con tendencia a disminuir, mientras que la demanda ha continuado aumentando, una combinación que ha afectado a los inventarios de crudo, cuyas estadísticas no son ni siquiera fiables para el banquero. Simmons repasa los países que han podido aumentar su tasa de extracción de crudo (Angola, Azerbayán y Rusia), comparándolos con los que han visto disminuir la extracción (Noruega, EE.UU., México y el Reino Unido), concluyendo que "probablemente, el cenit del petróleo ya es cuestión del pasado".

A continuación ofrecemos una selección de fragmentos de este texto, traducidos al español por Juan José Bermúdez, y donde se señala la página donde se encuentra el fragmento (las negritas son del traductor):

p. 2: Una serie de hechos de primera importancia están comenzando a poner en evidencia que, no sólo es un riesgo real el cenit del petróleo, sino que el Mundo podría haber pasado ya el cenit del petróleo en la primavera de 2005.

p.2 y 3: Hace dieciocho meses comencé a seguir de cerca los Informes del Departamento de Energía del Gobierno de los EE.UU. (U.S. DOE/EIA) sobre producción de crudo y de condensados, de carácter mensual, por cuanto mostraban un cenit en la producción de petróleo en el año 2005. (…). A lo largo del tiempo, los hechos han puesto de manifiesto la inconveniente realidad de que mayo de 2005 supuso el dato de mayor producción de petróleo de todos los tiempos, 74.298.000 barriles de petróleo al día, según la EIA. Abril, mayo y diciembre de 2005 fueron los tres primeros meses de los 150 años de la historia del petróleo en que el Mundo produjo más petróleo. En Julio de 2006 la producción nuevamente superó los 74 millones, pero ningún otro mes anterior o posterior desde entonces ha superado esa cifra de los 74 millones.

p.3: Conforme nos acercamos a finales de 2007, mayo de 2005 se mantiene aún como el momento mágico en el que la producción mundial de petróleo alcanzó su cenit con 74.3 millones de barriles al día. Alguna milagrosa serie de nuevos yacimientos podría descubrirse de forma repentina, y trasladarse rápidamente a la producción, pero cuanto más tiempo pasa, menos probable parace que ésto ocurra.

p.3: Al mismo tiempo, la demanda mundial de petróleo continúa creciendo y se ha proyectado que podría alcanzar o estar cerca de los 88 millones de barriles de petróleo al día, en los próximos meses. Para poder llenar ese hueco entre el suministro declinante de petróleo y la demanda creciente de uso de petróleo, se recurre a un cierto número de “recursos petroleros no sostenibles”. Encabezando esa lista se encuentran los “líquidos del gas natural”, que provienen principalmente de yacimientos de petróleo maduros. Cuando la presión de las reservas del yacimiento declina, estos yacimientos gigantes muestran depósitos de gas. Este producto necesita procesarse pero finaliza siendo uno de los más valorados combustibles fósiles que se obtienen. Nadie ha sugerido nunca, sin embargo, que el Mundo pudiera satisfacer su insaciable demanda de petróleo a través del crecimiento permanente de los líquidos del gas natural”. Las ganancias en el procesamiento de hidrocarburos, o ganancias de refinería, que son obtenidos a partir de la destacable “alquimia” de introducir un barril de petróleo en una refinería y obtener más de un barril de productos finalizados a la salida de la misma, es la segunda fuente con la que se llena ese hueco de demanda. Sin embargo, este recurso es finito porque conforme las refinerías envejecen y pocas nuevas son construidas, esta fuente podría empezar a debilitarse. Los bio-fuels, petróleo sintético, alcoholes y otros representan la loncha final para rellenar ese hueco. Sin embargo, este porcentaje es difícil que crezca, en un mundo que espera usar uno o dos millones de barriles adicionales de petróleo más en el próximo año.

Los inventarios de petróleo.

p.4: Una vez que se utilizan completamente las fórmulas anteriores para tener más petróleo, la única manera de que pueda mantenerse el crecimiento de la demanda es mediante la liquidación de los importantes depósitos de “stock de petróleo” o “inventarios de petróleo”. Los stocks mundiales de petróleo son inmensos debido a que son necesarios para proveer a todos de petróleo que fluye mientras éste fluye de las cabezas de pozo a la relativamente pequeña cifra de refinerías que hay en el mundo, y desde allí a la enorme red mundial de venta de combustible que suministra al consumidor, preparado para su uso.

p.4 y 5.: Los inventarios de petróleo son un misterio para la mayoría de los observadores de la industria del petróleo (…). El sistema usado por la EIA para medir los mismos fue improvisado de forma apresurada como una secuela más de la crisis del petróleo de 1973. En ese proceso precipitado, la decisión adoptada fue la de tomar en cuenta a un grupo de almacenadores “primarios” de petróleo, destilados, jet fuel, etc. “Primario” fue definido como aquellos propietarios de un depósito de petróleo mayores de 50.000 barriles. Stocks secundarios o terciarios fueron los restantes, desde los vendedores a los consumidores finales. Así pues, lo que inclinó a diseñar esta recopilación de datos fue el recopilar una muestra de “reservas primarias” y asumir que representan una aproximación veraz también para los inventarios secundarios o terciarios.

p.5 y 6: Lo que se hace para recopilar los datos de los inventarios es, por parte de la EIA, dirigirse a un grupo voluntario de industrias participantes para que aporten semanalmente los datos. Después de recopilarlos los viernes, a las 07:00 h. de la mañana (en teoría, individuos alrededor de todo el país realizan esa medición de forma precisa), son enviados a la Agencia donde, tras procesarlos, se ofrecen públicamente cada miércoles. Con toda la imprecisión que se quiera, sin embargo, estos datos, que vienen a representar no sólo los inventarios primarios sino el conjunto de stocks de petróleo existentes, suponen el único informe a tiempo real de lo que queda por usar del recurso natural más importante del Mundo, aunque los mismos se refieran exclusivamente a los EE.UU. Nunca ha habido una auditoría gubernamental para comprobar la recogida de esos datos.

p.6 y 7: Pero lo que resulta más desorientador acerca de estos informes semanales es que no hay manera de distinguir entre el suministro que se requiere para mantener el flujo de nuestro inmenso sistema petrolero, y el colchón remanente de crudo listo para usar. Cuando el EIA informa que nuestro sistema dispone de 310 millones de barriles en los stocks de crudo, incluye aquí cada barril de petróleo que ha entrado en los EE.UU. a través de petroleros. También incluye el que fluye del North Slope de Alaska y de las refinerías de la Costa Oeste. Todo el crudo de nuestros oleoductos y depósitos forma parte de este masivo stock de crudo.

p.7: Por otro lado, los inventarios de productos terminados son aún más escurridizos. Los EE.UU. tienen aproximadamente 170.000 gasolineras a lo largo y ancho de sus 50 Estados. Cada estación tiene aproximadamente una capacidad en sus tanques para abastecer la demanda de 2 a 3 días. La cantidad completa de productos de gasolina semiprocesada en las refinerías y sus componentes, y todo lo que se encuentra en los oleoductos, tanques, etc. se incluyen en lo que se denomina “stocks de gasolina”. Uno de los misterios más grandes del petróleo es saber cuándo los citados stocks se acercan a los “niveles mínimos operativos”.

p.7: Conforme el suministro mundial de crudo se frena lentamente, y la “liquidación de stocks” se convierte en nuestra principal fuente para “añadir” combustible, la definición de “nivel mínimo operativo” cobra un carácter crítico, como el conductor de un vehículo que ve la señal roja que le señala el tanque vacío de su vehículo. Lo que el desconcertado conductor no sabe (y yo me he encontrado en esa situación en muchas ocasiones) es “¿me quedará gasolina para 3 ó para 25 millas antes de que se me termine? Lamentablemente, los EE.UU., la economía más avanzada del Mundo, no dispone de un cómputo adecuado de su combustible para saber cuánta capacidad excedentaria de petróleo tiene, y cuándo la disponibilidad de productos petrolíferos acabados se acerca al mínimo. Y eso que los datos de stocks de los EE.UU. son los datos publicados mejores del Mundo.

Cenit del petróleo, en mayo de 2005.

p.8: Todo ello no sería alarmante si quedaran décadas para el cenit del petróleo. Los datos de la EIA no son perfectos, pero pueden ser considerados mucho mejores que los de muchos de los Informes de nuestras grandes compañías públicas.

p.8. Veintisiete meses después de que la EIA informara del record de producción de petróleo, que se situó en 74.3 millones de barriles al día, en Mayo de 2005, el mismo Informe registra que la producción se encuentra en los 72.5 millones de barriles al día. Estos números podrían ser revisados, pero el hecho de que el hueco entre el mes de mayor producción (que coincidió con el mes de publicación de Twilight in the desert) se encuentre ahora cerca de los 2 millones de barriles al día, debería ser lo suficientemente alarmante para cualquiera que quisiera evitar un shock petrolero.

p.8. Cuando uno indaga en los Informes de producción de petróleo de cada país, los números iniciales nos llevan a una conclusión aún más inquietante. En los 27 meses que han transcurrido desde mayo de 2005 a agosto de 2007, un puñado de países ha protagonizado un estimable incremento de su producción. Angola ha encabezado la lista, seguido de Azerbayán y Rusia. En conjunto, esos países han añadido 1.5 millones de barriles de petróleo al día más, lo que equivale al incremento del consumo energético de China e India conjuntamente.

p.9: Encabezando la lista de países con producción declinante, se encuentran el Reino Unido y Arabia Saudí. Pese a las justificaciones que están dando, parece que este declive tiene que ver con la imposibilidad que tienen de incrementar su producción. El resto de los países declinantes son extractores de petróleo que, claramente, han pasado el cenit del petróleo. Noruega, EE.UU., Méjico y el Reino Unido han visto cómo, en conjunto, su producción caía casi 2.4 millones de barriles al día, en sólo 27 meses. Los EE.UU. han tenido un pequeño respiro en su implacable caída de producción desde que fuera el primer productor mundial de petróleo, una vez que llegó al cenit en diciembre de 1970, con la puesta en marcha del petróleo de North Slope de Alaska, y una vez más cuando comenzó la exploración del petróleo del Golfo de Méjico. Lamentablemente, ambas fronteras se encuentran ya maduras y en estado de declive. Prudhoe Bay (Alaska) tuvo su cenit en 1989, con 1.5 millones de barriles al día de producción, y ahora lucha por mantener los 300.000 barriles al día.

p.9: Ram-Powell fue uno de los principales yacimientos de aguas profundas en ponerse en producción a finales de 1999, cuando la era de las “aguas profundas” aún era nueva. Sin embargo, como muchos otros yacimientos de aguas profundas del Golfo de Méjico, Ram – Powell nunca alcanzó sus objetivos máximos previstos, y rápidamente declinó a niveles inferiores de producción. A mediados de 2007, la producción de Ram-Powell había declinado hasta apenas 12.000 barriles al día. Este perfil de producción es típico de la mayoría de los yacimientos de aguas profundas del Golfo de Méjico. Un comportamiento similar se estima pueden tener los yacimientos de aguas profundas de África Occidental.

La caída del Mar del Norte.

p.10: Por su parte, el yacimiento del Mar del Norte es un caso típico de estudio de cenit. A partir del análisis, campo por campo, de los datos de producción del año 1995, era ya manifiestamente claro que el cenit de producción del Mar del Norte se estaba aproximando rápidamente. Sin embargo, la opinión colectiva de los operadores de ese yacimiento a mediados de los 90 era que, aunque el cenit de producción se estimaba podía tener lugar alrededor del año 2000, se mantendría una meseta ondulante de producción de alrededor de 7 millones de barriles al día durante una década. Desafortunadamente, el Mar del Norte, en un mundo con una creciente sed de petróleo, llegó al cenit de producción en el año 1999, en una fecha perfectamente predecible para quien hubiera estudiado las cifras de producción de cada uno de sus yacimientos. En los 27 meses tras los que la producción mundial de petróleo parece que, aparentemente, ha pasado su cenit, tan sólo el Mar del Norte ha declinado en alrededor de 1.23 millones de barriles al día. Esto no es una aberración, sino una tendencia que se mantendrá hasta que la producción del mismo sea de alrededor de 500 mil a 700 mil barriles de petróleo al día. Una vez llegado a ese umbral, y gracias a las técnicas de recuperación de petróleo y la moderna tecnología petrolera, su producción podría mantenerse durante varias décadas, en lo que apenas puede ser considerado el modelo de “meseta ondulante” como el que se predijo en su momento.

El declive de Cantarell, México.

p.10: De todos los grandes productores que ahora se encuentran en declive, la situación más alarmante se corresponde con la de Méjico, cuya producción ha caído en 598 mil barriles al día desde mayo de 2005. El milagro petrolero de Méjico vino dado esencialmente debido a su gran yacimiento Cantarell, que continúa siendo el segundo en producción del Mundo, representando durante las pasadas 3 décadas el 60% de la producción del país.

p.10 y 11: Lo que llevó al descubrimiento de Cantarell por parte de Pemex (Petróleos mexicanos) fue una oleada de protestas de enfadados pescadores mejicanos de la Bahía de Campeche, que se quejaban de un “pozo invisible de petróleo” que estaba arruinando todas redes de pesca, que se quedaban engrasadas. Uno de esos enfadados pescadores era Pedro Cantarell, y condujo a Pemex al descubrimiento, para su sorpresa, de una de las mayores acumulaciones de petróleo concentrado, en un cráter de menos de 20 millas de ancho. La contaminación de las redes estaba siendo causada por filtramientos de petróleo que escapaban de lo que resulto un yacimiento gigante de petróleo. La formación del yacimiento tenía una permeabilidad de mayor magnitud que cualquier otro yacimiento de petróleo, con la excepción de la maravillosa “Super K Zone” correspondiente a la parte norte del yacimiento de Ghawar, en Arabia Saudí. Rápidamente, comenzó la perforación y, en 1977, cuarenta pozos de petróleo en el complejo Cantarell ya producían un millón de barriles de petróleo al día, así durante 2 décadas. Este miraglo no sólo permitió a Méjico convertirse en una relativamente moderna economía, sino que le convirtió en el más importante país vecino suministrador de un aún más hambriento de petróleo EE.UU. Después de 20 años, la producción de Cantarell comenzó a menguar, conforme caía la presión de las reservas. Apresuradamente, PEMEX perforó 400 pozos adicionales más y además, de forma simultánea, instaló el sistema de inyección de nitrógeno mayor de Mundo, una controvertida técnica de recuperación terciaria de petróleo. Una vez finalizó ese proceso, funcionó sorprendentemente bien. El nuevo sistema implantado equivalía a coger un casi agotado tubo de pasta de dientes, pincharle 100 agujeros y entonces sacudirlos con un percutor. La producción de Cantarell, tras la puesta en marcha de ese sistema, recuperó rápidamente su producción máxima de un millón de barriles al día, y siguió incrementando su producción de record en record hasta finalmente llegar a su techo de producción con 2.2 millones de barriles de petróleo al día.

Cenit del petróleo, en primera fila.

p.12: El Mundo se enfrenta, en primera fila, a la dura situación del cenit del petróleo, debido a que disponemos de transparencia en los datos de producción de los EE.UU., de la producción yacimiento a yacimiento de los campos del Mar del Norte y a la encomiable transparencia de datos de PEMEX.

El porqué el Mundo se mantiene, así con todo, tan complaciente y cree a pies juntillas a otros productores de petróleo, incluyendo a todos los países de la OPEP, permitiendo que se oculte la producción de los yacimientos importantes de nuestras compañías petroleras, tiene tanto sentido como si decidiéramos abolir el sistema de control del tráfico aéreo y dejáramos a los pilotos que se guiaran por señales manuales.

Lo que no tiene sentido es ignorar la creciente cantidad de datos que, de forma también creciente, nos permiten afirmar que el petróleo ha pasado su cenit de producción.

p.13: En este contexto, es importante que la gente se dé cuenta de que los precios del petróleo no son caros. En términos económicos reales, los precios del petróleo han sido demasiado bajos durante demasiado tiempo – 100$ el barril equivale a 15 céntimos la copa. Si exceptuamos el agua pública de abasto, no existe nada de tanto valor en el Mundo tan barato como el petróleo que suministran las refinerías. El petróleo a 100$ el barril no hará fallar a ninguna economía de las significativas. Conforme los precios del petróleo van subiendo, que lo harán, si los extraordinarios ingresos obtenidos de su venta se dirigen hacia la inversión en la reconstrucción de lo que es hoy una oxidada infraestructura energética global, puede emerger el proyecto de construcción mayor del Mundo, y crear, al tiempo que una escasez de empleos de cuello azul, un boom de ingenieros y en muchos sectores de la industria manofacturera.

p.13: Los países productores de Medio Oriente, igualmente, también necesitan entender que, conforme su producción llega al cenit, tienen una oportunidad para transformar por completo sus economías creando economías sostenibles que no dependan enteramente de su petróleo y gas. Si su explosiva riqueza es reinvertida de forma rápida y responsable, podría generar una clase media sostenible para los cerca de 500 millones de personas que viven en la región, así como prosperidad en los países de la OCDE, conforme los bienes de consumo son pagados con petrodólares. Por último, a través de esa prosperidad en Medio Oriente, se podría conseguir el milagro final: que se instituyera una paz sostenible en esa volátil parte del Mundo. La prosperidad trajo, finalmente, la paz a Irlanda. Puede ocurrir también con el Medio Oriente.

p.14: Probablemente, el cenit del petróleo ya es cuestión del pasado. No tenemos plan B. El cenit del Gas Natural y del carbón y uranio de mayor calidad podrían estar acechando a la sombra del cenit del petróleo.

p.14: Al tiempo que nuestro apetito energético crece, la era de la energía de los hidrocarburos de alta calidad ha entrado en su ocaso. La clave del más importante problema del Mundo es si podremos mantenernos en el Siglo XXI sin experimentar el caos social y, en última instancia, una generalización de los conflictos geopolíticos y guerras. Este es, en esencia, lo que encarna el extraño debate de lo que se ha dado en llamar cenit del petróleo.

En el documento original aparecen diversas gráficas, cuya consulta es de interés: en primer lugar, una gráfica donde se observa, con datos de la EIA, los países que habían perdido producción y los que la habían ganado, con fecha de mayo de 2005, fecha hasta ahora del cenit del petróleo. El apéndice A muestra las gráficas usadas por el Energy Watch Group, que recientemente advirtió de un cenit de producción en el año 2002 y un rápido declive posterior. En el Apéndice B se exponen las importantes gráficas presentadas por el Dr. Sadad Al – Husseini en la reciente Conferencia de petróleo y dinero celebrada en Londres (2007), donde él presentó su escenario más optimista, en el que considera que la producción mundial de petróleo mantendría una década de meseta en su producción antes de iniciar el declive. En opinión de Mat Simmons, el Dr. Sadad Al – Husseini es el científico mejor informado sobre la situación de petróleo en Oriente Medio.