Bienvenido(a) a Crisis Energética sábado, 07 diciembre 2019 @ 20:11 CET

¿Recogiendo opiniones o creándolas?

  • Autor:
  • Lecturas 2.718
Artículos Titular en Público.es:
"El ecologismo español es femenino y progresista. La última encuesta del CIS revela diferencias entre sexos e ideologías políticas."
Y un párrafo del artículo, de contenido menos anodino que el título:
"El barómetro del CIS señala que el 79,4% de los españoles cree que la escasez de energía puede ser uno de los problemas más importantes en la agenda de los países occidentales. En la misma línea, el 49% de los consultados supone que España tendrá dificultades para cubrir sus necesidades de energía en el próximo decenio."
Comprobemos estas novedosas noticias, dificilmente creíbles por un particular, en el propio Barómetro del CIS..

Según el avance de resultados de noviembre de 2007 del Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) dependiente del Ministerio de Presidencia, en el que se atiende a un universo (muestra) de algo más de 2.400 personas, el español medio, al ser preguntado sobre estas cuatro preguntas, todas ellas de respuesta libre (no a elegir de una lista),
"¿Cuál es, a su juicio, el principal problema que existe en España? ¿Y el segundo? ¿Y el tercero?".

"¿Cuál es, a su juicio, el principal problema que existe en España?".

"¿Y cuál es el problema que a Ud., personalmente, le afecta más? ¿Y el segundo? ¿Y el tercero?".

"¿Y cuál es el problema que a Ud., personalmente, le afecta más?"
En ningún caso aparece, entre las 30 respuestas espontáneas más repetidas por los entrevistados, alguna relacionada con la energía (ver aquí las respuestas a la primera de las preguntas anteriores)... Otras respuestas diferentes a esas 30 llegaron a sumar, en alguna de las anteriores preguntas, un 3% del total de respuestas: quizás entre ese 3% sí haya respuestas relacionadas con la energía; no puede saberse por los datos presentados en el avance del Barómetro..

Pero como nada indica hasta este punto que la energía no sea, por ejemplo, el cuarto problema más importante tenido en cuenta por el ciudadano medio español, el CIS dejó caer esta pregunta en la última edición del Barómetro, así como quien no quiere la cosa:
"¿Durante 2007 ha visto, oído o leído en algún medio de comunicación o libro, algo sobre el futuro de la energía o la utilización de energía solar, eólica u otras alternativas?"
De un total de 2.462 respuestas, un 7,4% dijeron "No, en ningún medio" y un 92,3% dijeron que sí; resultaron llevarse la palma informativa la radio y televisión, con un 88% de entrevistados que decía haber oído sobre el tema en esos medios, un 45,1% en prensa, 15,8% en Internet, 8,4% a través de libros y un 11,2% por otros medios..

No quiero imaginarme qué habrán visto en la tele, oído en la radio y leído en la prensa, Internet y los libros, que en ningún caso aparecía el tema energético como una de las principales preocupaciones del español de la calle. Prosigamos..

Preguntado cada entrevistado sobre si él suele -aquí va una lista larga de acciones para ahorrar, como reciclar basuras, cambiar bombillas, etc.- y ofrecidas las respuestas "Habitualmente", "Algunas veces" o "Nunca", a la pregunta "Va a pie o en bicicleta para desplazarse por su localidad" respondió un 50,3% de los entrevistados que "Habitualmente"..

Aquí no puedo más que imaginar que los entrevistados han mentido o ha habido un error en la recopilación de datos, pues no existe lugar en España donde la mitad de la población vaya a pie o en bicicleta habitualmente. Debo llegar a esa conclusión máxime cuando solamente un 2,3% de la muestra aparece en el grupo de los que "No procede / no es posible en su localidad": no es posible ir en bicicleta (de una manera segura y cómoda, por eso no va la gente en bicicleta normalmente) en la inmensa mayoría de las grandes ciudades españolas. Si el CIS quiere saber realmente cuánto va la gente en bicicleta no tiene más que hacer un recuento de los coches y las bicicletas que recorren en un rato cualquiera la Avenida Diagonal de Barcelona, Blasco Ibáñez en Valencia o la Castellana en Madrid. Pretender saber eso preguntándole a la gente es como si la policía pretendiera multar según la gente reconociera que tiene los papeles en regla, sin revisarlos: tonto..

Tras separar la muestra gracias a la pregunta "¿dispone usted de panel para obtener energía solar en su vivienda o edificio?", a aquellos que respondieron que no -el 97,8%- se les preguntó:
"Suponga que tiene la posibilidad de instalar un panel solar para obtener energía. Por lo que sabe o ha oído, ¿cree Ud. que…?.

¿...se puede obtener agua caliente?"
Uno de cada cinco entrevistados contestó erróneamente "No" o "No sabe" o "No contesta".
"¿...se calentaría agua en cantidades suficientes?"
Teniendo en cuenta, imagina uno, que "...en cantidades suficientes" se refiere a "...en cantidades tales que el entrevistado pudiera consumir tanto como que venía consumiendo", el 92,6% respondió erróneamente que "Sí" o que "No sabe" o "No contesta". Cabe pensar que ninguno de los entrevistados recordó que la ley únicamente ha sabido obligar a instalar en las nuevas construcciones un 30% de las necesidades básicas (según una tabla, no según los consumos de la vida real) de agua caliente sanitaria. Y es que en un edificio donde el tejado lo comparten 15 plantas o más de viviendas, dificilmente se puede obtener el 100% del ACS con sistemas de solar-térmica.
"¿...la instalación sería muy costosa?"
Un 45,8% responde erróneamente que "No" o que "No sabe" o "No contesta". Erróneamente, a no ser que sea uno el que está en un error al ver como un gasto notorio el desembolso de los 3.000 euros que cuesta un sistema básico de ACS solar-térmico (cantidad que tampoco garantiza el 100% de las necesidades más modernas, incluso de una familia más bien pequeña). Y erróneamente, claro está, teniendo en cuenta los parámetros habituales con los que se mide el precio de las cosas: el desembolso inmediato y nunca los costes a largo plazo; porque entre el lector y el que redacta: ya sabemos los dos cómo piensa la mayoría de la gente sobre la inclusión hoy de los costes ambientales que surjan mañana por lo que hicimos ayer..

Al cruzar todas estas frecuencias en las respuestas con aquel 92,3% de consultados que decía haber recibido de alguna manera información respecto a la cuestión energética y las energías alternativas, a uno le falla algo..

Lo más curioso es lo que viene a continuación. Otra pregunta, así como dejada caer, era:
"A continuación me gustaría que me dijera si, en su opinión, la escasez de energía puede ser uno de los problemas más importantes que tendrán que afrontar en el futuro los países occidentales."
Un 79,4% dijo que sí. Los que dedicamos nuestro tiempo a que esa cifra sea una realidad no podemos salir de nuestro asombro. ¡Si fuera verdad que la gente creyera realmente eso y comprendiera el significado que puede llegar a entrañar...!.

Y es que luego responde un 71% de los entrevistados, a otra pregunta, que el transporte por carretera no es ni la principal ni la segunda causa de nuestro consumo de energía y la sitúan por detrás de actividades como los servicios (donde están incluidos por ejemplo los hospitales, superfluamente gastones ellos). Lo mismo piensa la mayoría respecto al transporte aéreo..

A la pregunta:
"¿Y cuál de estas mismas actividades debería, según Ud., adoptar medidas de ahorro de energía en primer lugar? ¿Y en segundo lugar?"
Un 90,4% excluía el transporte por carretera como parámetro principal donde poder ahorrar y un 81,2% ni tan siquiera lo contemplaba como la segunda opción. Las cifras sobre el transporte aéreo son aún más absurdas..

La mezcolanza de incoherencias que va surgiendo a lo largo de esta encuesta las responde, según el CIS, el ciudadano medio, recordemos que de un país que depende de la energía exterior en más de un 80% del total consumido pero en cuyo imaginario cabe responder a la pregunta
"Y, ¿de dónde cree Ud. que procede la mayor parte de la energía que se consume en España, de otros países o de nuestro propio país?"
con respuestas como "De nuestro país", "No sabe" o "No contesta" un 54,8% de las veces. Ese ciudadano medio que, recordemos también una vez más, dice en un 92,3% de los casos estar informado sobre el asunto..

Ese ciudadano medio entre cuyas 30 principales preocupaciones no aparecía la energía por ningún sitio. Así resulta soprendente que a la pregunta
"¿Cree Ud. que en los próximos diez años, en nuestro país, se podrán cubrir sin dificultad las necesidades de energía, o por el contrario, cree que tendremos dificultades para ello?"
un 49% responda que "Tendremos dificultades". Resulta muy sorprendente. Y a la pregunta
"¿Por qué motivo cree que tendremos dificultades?"
sólo una quinta parte alegaba "Se van a acabar los recursos naturales", sólo una cuarta parte "Se gasta en exceso", sólo un 3,6% "Hay superpoblación" y el resto se excusaban en variopintos razonamientos circulares, como "falta de desarrollo de energías alternativas" con un 13% de las respuestas, "Cada vez hay más demanda" con un 5,8%...

Un 73,6% de los entrevistados estuvo "Más bien de acuerdo" con la frase "La energía que proporciona el petróleo, el carbón y el gas, podrá ser sustituida a largo plazo". No se sabe en qué largo plazo pensaba cada entrevistado, pero se nota cierto optimismo entre el tendido.

Un 59% de los mismos estuvo también "Más bien de acuerdo" con la frase "Las energías alternativas (solar, eólica, biomasa) son eficaces y baratas". A uno le hubiera gustado un poco más de concreción, quizás a través de otra pregunta que añadiera al final "... a la hora de sustituir el parque móvil de coches, camiones, aviones y barcos", pero no se encuentra tal pregunta en el Barómetro del CIS.

Y ya para acabar el colofón, si a las dos últimas cifras se le añade la siguiente: un 72,8% estuvo "Más bien de acuerdo" o no se atrevió a estar en desacuerdo al no contestar o contestar "no sabe" ante la frase "Las energías alternativas (solar, eólica, biomasa) no pueden suministrar toda la energía que se necesita en un país" .

Y es que desde que se reconoce (implícita o explicitamente) que eso no es posible para un país, se debe reconocer que eso sigue siendo igual de imposible para un conjunto de países o para la suma de todos los países a la vez. Pero no se reconoce, como se ve en las dos primeras de las tres últimas cifras.

El resto del Barómetro pasa del Pinto energético al Valdemoro religioso -mientras se pasea por los cerros de Úbeda del calentamiento global- al contarnos que todo esto lo dice una población entre la que únicamente reconocen no profesar creencias irracionales -en la pregunta "religiones"- un 14,6% de la población total.

Todo el mundo miente pero no importa, porque nadie escucha. Ley de Lieberman