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Francia elimina los informes sobre energía nuclear.

  • sábado, 14 octubre 2006 @ 13:35 CEST
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Artículos Traemos a las páginas de Crisis Energética la traducción de un artículo de Bloomberg con el título de referencia que por su importancia sobre el futuro de la energía nuclear comentamos entre líneas y en negrita. Se trata de un paso de una trascendencia mucho más importante de lo que la noticia marginal aparenta, dado que contradice gravemente los principios de transparencia que defensores de la energía nuclear aseguran tiene esta industria, y pone en entredicho la capacidad de la iniciativa privada para gestionar estos peligrosos e irreversibles complejos, si es que van a quedar exentos del juicio y conocimiento público de sus actuaciones.

Francia elimina los informes sobre energía nuclear. Los comerciantes de la energía lo ven como un retroceso.

Por Lars Paulsson y Tom Cahill

12 de octubre (Bloomberg) – Francia, el mayor productor mundial de energía nuclear, dejó de informar con carácter semanal sobre las actividades de sus 58 reactores, acabando con la publicación de datos que los comerciantes de la energía utilizaba para comprar y vender energía y los grupos ecologistas para hacer un seguimiento de la seguridad de los mismos.

La Autoridad para la Seguridad Nuclear de Francia, conocida como ASN, ha dejado de publicar sus datos a finales de septiembre y no tiene planes para volverlos a publicar, dijo ayer en una entrevista Evangelie Petit, la portavoz de la agencia. Electricité de France, SA, propietaria de los reactores, dijo también que no piensa hacer pública esa información.

Los comerciantes de la energía han utilizado durante años esta información para seguir los cierres de plantas y estimar las paradas futuras, que cortan el suministro eléctrico y amenazan con elevar los precios en todo el continente. El estado de las plantas nacionales, que proporcionan alrededor del 84 por ciento de la electricidad francesa, se hacía pública hasta ahora con carácter semanal en la página web de la agencia.

“Toda retirada de los datos de generación que sea de dominio público es evidentemente un retroceso”, dijo Meter Styles, presidente del comité de la electricidad en EFET (European Federation of Energy Traders) , un grupo industrial de comerciantes de energía europeos.

CE: Está claro que una de las principales preocupaciones por la falta de datos es la económica de los grandes compradores y vendedores de energía, que ya no van a poder jugar tan cómodamente a la compra y venta de la energía en los momentos cruciales, buscando el máximo beneficio por cada kilovatio con el que comercian, en función de los desequilibrios entre la oferta y la demanda, que es a lo que ahora juegan con tan pingües beneficios, con un suministro tan esencial. El problema ambiental o de seguridad de las plantas, parece que sólo preocupa a Greenpeace.

Algunos países europeos, como España, el Reino Unido y Suecia tienen páginas web que publican informaciones sobre cada planta en particular. Las cifras de la capacidad de generación de energía pueden ayudar a calcular los precios a los compradores.

“Enorme preocupación”

Greenpeace de Francia, un grupo ecologista, dijo que los ciudadanos tendrán a hora más difícil saber si los reactores están o no en funcionamiento.

La falta de información es una fuente de gran preocupación, aquí en Francia”, dijo Frederic Marillier, un activista nuclear de Greenpeace. “Es totalmente ridículo”

En países en los que no hay información pública sobre las plantas, los comerciantes que trabajan para las empresas de energía gozan de ventaja, porque saben de antemano cuando cierran los generadores y cuando arrancan.

El pasado junio, cuatro grupos industriales eléctricos en Francia, Holanda, Bélgica y Luxemburgo propusieron regulaciones que exigían una mayor transparencia, incluyendo datos generales por tipo de combustible. Los grupos dijeron entonces que esperaban hacer cambios hacia el cuarto trimestre.

CE: Curioso ejercicio de cinismo. Por un lado, los europeos, entre los que se encuentran incluso miembros relevantes de ASPO, con toda su buena intención, pidiendo y hasta exigiendo que los productores mundiales de petróleo y gas publiquen sus datos de reservas y producción con toda exactitud y por el otro, nada menos que los gestores de las 58 centrales nucleares de Francia, que empiezan a ocultar los datos de sus propias producciones y estado de sus centrales. Muy ejemplarizante.

Compañías de energía holandesas, entre las que se encuentran Essent NV y Nuon NV, tienen pensado ofrecer datos con carácter diario sobre la producción a partir de este mes, dijo ayer Sjoerd Marbus, un portavoz de EnergieNed, un grupo industrial holandés. Los datos mostrarán las fuentes de combustible combinadas y no las de las plantas individuales, dijo.

“Campo de juego equilibrado”

La declaración de junio decía que la propuesta intenta crear “un campo de juego equilibrado” para todos los actores del mercado. Las cuatro grandes empresas de energía alemanas publican los datos generales de las plantas.

“Cualquier solución para aumentar la disponibilidad de los datos tendrá que incluir a los principales generadores franceses y alemanes”, dijo Styles. Alemania y Francia son el primer y segundo mercado de la energía europeo, respectivamente. La organización de Styles representa a bancos como Morgan Stanley, Merryl Lynch & Co. Deustche Bank AG y Barclays Capital, así como a productores de energía que incluyen a E.OM AG y a Electricité de France.

CE: De nuevo afloran en el artículo las preocupaciones económicas y financieras por la falta de datos “para hacer negocio”. Y así se va quedando Greenpeace en solitario como única entidad preocupada por los datos (por la falta de ellos), aunque sólo se la cita preocupada por el carácter informativo y no de seguridad o de un mejor conocimiento del estado de las entrañas de esas tremendas instalaciones, que son las centrales nucleares. Esto no es sino un secuestro de la información que se supone que los ciudadanos, supuestos últimos y exclusivos beneficiarios de la producción de energía de todo tipo, deberían conocer. Se vuelve al Estado tutelar, que ofrece a los ciudadanos pan, pero sin permitirles saber de dónde sale la harina. Se vuelve a tiempos de crisis, en los que las informaciones de todo tipo de instalaciones “sensibles”, entran en secreto de riguroso sumario. Adiós a la luz y taquígrafos para la energía nuclear, sin que eso impida que se sigan haciendo campañas multitudinarias sobre la conveniencia de multiplicar el número de plantas en varios órdenes de magnitud. En definitiva, la soberanía popular, especialmente en un tema que le concierne y muy mucho, a la basura.

Las estadísticas de ASN se han estado publicado como recopilación del funcionamiento de cada reactor durante los últimos cuatro años.

“Hemos tomado la decisión de dejar de publicar los datos de producción”, dijo Petit, la portavoz de ASN con base en París. “Nuestra misión es el control y el funcionamiento, no la producción. Ese es el cometido real de EDF”

`Ping Pong'

Petit dijo que la página web se actualizaría por plantas individuales cunado la agencia tuviese alguna información que transmitir.

Electricité de France, que es la mayor compañía de generación europea, por valor de mercado, dijo que no pediría cambios en la ASN y que no piensa ofrecer una distribución más amplia de los datos de sus plantas.

“EDF sigue entregando información sobre su producción a la ASN, pero la ASN ha decidido dejar de publicarla”, dijo Agnes Nemes, una portavoz de EDF en París, en una entrevista hace dos días. “EDF no tiene planes para publicarlos. Para nosotros se considera información confidencial”. Y repitió ayer a última hora que los planes no habían cambiado.

La Unión Francesa de Electricidad, un grupo comercial, dijo que no tenía planes para publicar más datos de plantas, fuesen éstos de los reactores de EDF o de otras fuentes de combustible, según su portavoz Muriel Soubeyrand. El regulador francés de la energía tampoco tiene acceso a la información y tampoco tiene planes para publicar los datos, dijo su portavoz Christophe Feuillet.

“El problema concreto que tiene Francia es que no tenemos ningún recurso legal de dónde obtener la información, si la ASN no la proporciona”, dijo el portavoz de Greenpeace Marillier. “Si deciden que no es de interés publico, entonces no será publicada”

CE: Obsérvese el baile al que se somete a estos dos periodistas, en su afán por intentar ver quien debería aportar datos sobre el estado de las centrales nucleares y de sus parámetros de producción (y por ende, de seguridad): la ASN dice que ellos son “el control y el funcionamiento” y tira la pelota a EDF, porque según ASN se encarga de “la producción”. EDF, a su vez dice que ella entrega la información a la ASN y que no quiere saber nada. Y la Unión Francesa de Electricidad se pone en plan Pilatos y se lava las manos, con una curiosa declaración: primero dicen que no tienen acceso a la información y luego que no tienen planes para publicar datos (¿¿??). Por último, recogen unas declaraciones de Greenpeace, que o han sido gravemente mutiladas o carecen también de sentido. Se limitan a decir que si otros “deciden que no es de interés publico, entonces no será publicada”. Pues muy bien. Menos mal que antes dijeron que estaban muy preocupados por la supresión de los informes.

El portavoz de la Comisión Europea de la Energía, Ferrán Tarradellas Espuny dijo no poder comentar sobre la marcha, cuando ayer se le contactó telefónicamente en Praga.

CE: Otro que tal. Esperamos ansiosamente a saber si este portavoz tiene algún ratito libre para comentarnos si van a adoptar alguna decisión en el marco de la Unión Europea para meter mano a las democráticas empresas europeas del sector nuclear (y de otros, pero dada la trascendencia y la importancia de la seguridad en estas instalaciones, todavía más en las nucleares) y exigirles que hagan públicos los datos. Porque si va a resultar que estas centrales son tan delicadas y estratégicamente y militarmente tan vulnerables y de efectos potenciales tan catastróficos, que hay que secuestrar al público al que se deben y para el que en el fondo trabajan proporcionando energía, las informaciones sobre sus operaciones y la información misma de sus actividades, quizá lo que haya que pensar es en cerrarlas lo antes posible.

EDF dijo que proporcionará la información a particulares que pidan una “línea verde” dedicada para cada planta. Se podrá llamar, pero será un juego de ping pong antes de tener una respuesta, que puede o no ser cierta”, djo Marillier. “Un ciudadano debería saber si el reactor cercano está funcionando o no” Para contactar a los periodistas sobre este artículo: Lars Paulsson en Londres en [email protected] ; Tom Cahill en París en [email protected]