Bienvenido(a) a Crisis Energética lunes, 06 julio 2020 @ 19:12 CEST

Tiempos nuevos, tiempos salvajes.

  • domingo, 27 agosto 2006 @ 22:46 CEST
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Artículos El tablero geoestratégico-económico-energético está prácticamente definido. La guerra contra Irán por sus recursos energéticos está casi preparada, faltan tal vez algunos flecos. Cuestión de tiempo. Y de hígados también. Pues éstos van a ser de difícil factura.

Al hilo, y dentro de poco, Francia, Italia, España, con miles de soldados y Alemania y otros con medios, por parte de Europa, van a estar en primera línea de fuego. Entre judíos y musulmanes (amigos éstos de Irán), implicados también en la próxima guerra energética. En una "franja de seguridad" que occidente ha inventado para disimular el genocidio israelita cometido contra el pueblo del Líbano. El asesinato impune de más de un millar de inocentes habitantes (entre ellos demasiados niños) de un país indefenso, que ha visto como sus pueblos, ciudades e infraestructuras básicas eran bombardeados diaria y sistemáticamente ante la pasividad de miles de millones de congéneres, testigos en directo, vía televisión.

Claro que, un par de generaciones atrás, millones de judíos europeos fueron exterminados como insectos, después de ser explotados hasta límites infrahumanos, en empresas comerciales de primer orden, por los progenitores de la actual locomotora económica europea. La situación en Oriente Medio es una especie de calentamiento previo al partido, en el que se implica al público; "- Si quieres la copa, baja a calentar tú también." (Léase energía por copa y guerra por partido).

Quien mueve los hilos es EEUU, sus cárteles del petróleo, empresas de ingeniería y logística, NYSE y etcétera. También UK tiene intereses claros en esos mismos asuntos. Así como las tramas semitas de comercio y finanzas.

La cuestión es que algunos ya nos hemos dado cuenta, de que nos hallamos inmersos en la necesidad infinita de una energía, cada vez menos disponible. Todos nosotros consumimos varios litros de petróleo diarios, sin ni siquiera pestañear. Como si nada tuviera que ver con la ineludible Crisis Energética que tenemos ya a la vuelta de la esquina, ni con el tan cacareado cambio climático. Como lo más normal del mundo mundial. Incluso aunque para ello haya que asesinar a unos cuantos miles de inocentes... ¿Verdad? Total, si queremos no verlo, cerramos la TV y listo. Ojos que no ven, corazón que no siente.

Consumo de varios litros de petróleo diarios decía, que marca la diferencia entre país rico y país pobre. Entre disponer de electricidad, transporte, climatización y demás comodidades ya imprescindibles, o tener que emigrar para luchar por ellas. Porque resulta que solo una minoría de la humanidad dispone de la energía de esos litros diarios. Los demás no disponen de ello. Ni de tantas otras cosas que para nosotros son tan naturales como la vida misma. ¿Sobreviviríamos acaso con un solo euro al día, como hacen miles de millones de personas?

Los países ricos que no disponen de fuentes de energía propias suficientes, que son todos, deben comprarla en el mercado internacional, a sus propias empresas, que apoyadas por la presión política-económica-militar, extraen de los países que sí tienen recursos energéticos "propios". Pero ¿Qué sucede si la demanda supera la oferta? Pues que las potencias hacen uso de la fuerza para asegurarse el suministro. Roban impunemente los recursos a sus propietarios legales, asesinándoles descaradamente si no consienten, para revender los restos, a precio de oro, a sus compinches (nosotros, sí).

Cuestiones como la legalidad de tal situación, la moralidad de saquear la energía a sus legítimos propietarios, para derrocharla uno mismo. El coste en vidas humanas. En desequilibrio entre razas y pueblos, que algún día tendrá que re-equilibrarse. El inmenso coste ecológico. El deterioro irreversible de la naturaleza y del medioambiente, que no solo harán mucho más difícil la vida de los humanos en La Tierra, sino que terminarán con muchas otras especies animales y vegetales, de las que ya hemos extinguido buena parte (nosotros, sí).

Esas y otras cuestiones, decía, quedan en segundo término, cuando se trata de asegurarse de seguir disponiendo de energía para usarla y derrocharla tanto como nos venga en gana. Tal cual.

En esta época en la que los acontecimientos devienen tan deprisa que apenas da tiempo a entenderlos, parece que asistimos pasivamente al deterioro terminal del crecimiento humano, coincidiendo con el final de la energía asequible, las luchas por su control y la destrucción del medioambiente que su uso y esas luchas derivadas producen.

Aquello de "la era del conocimiento" ha quedado solo para los románticos más progres, porque en realidad, la era está resultando ser del "consumo desaforado" y sus consecuencias tendrán que ver con el próximo desarrollo de otra nueva era en la que imperarán la decadencia y el desmoronamiento de la sociedad tal como la entendemos. Las venideras generaciones se encontrarán con una Tierra agotada, enferma y hostil, con la especie humana inmersa en luchas fraticidas por el control de los últimos recursos energéticos e hídricos.

Aunque se veía venir, nadie pudo evitar el colapso del Imperio Romano. El cual dejó paso a oscuros siglos de retroceso. Lo mismo ha sucedido con tantas otras culturas y civilizaciones, desde que el mundo es humano. Por lo que es de lógica suponer que no vamos a cambiar sustancialmente. Así pues, evitar no es probable, el destino de la sociedad de la energía.

Aún así, puede que tal como algunos sugieren en este sitio, exista la posibilidad de articular algún tipo de sociedad evolucionada, en la que las personas puedan convivir en armonía con la naturaleza y consigo mismas. De forma sostenible.

En tal caso, quisiera estar en contacto con las personas que tengan esa intención. Suerte.

Por si alguien duda del talante perverso de la situación, adjunto un fragmento de un artículo publicado ayer, en el que puede hacerse a la idea de hasta donde llega la desfachatez. Mientras el presidente es investigado por forzar sexualmente a su secretaria, el primer ministro lanza a perfectos inútiles, incapaces de manejar un vehículo blindado, a una guerra que no es tal, pues el presunto enemigo no puede ni defenderse. Por lo tanto, podría definirse netamente como invasión, como abuso inaceptable. Abominable. Un pecado capital.

¿Quizá con el ánimo de provocar a sirios e iraníes, hermanos culturales y religiosos de los palestinos y libaneses masacrados, para que en su respuesta se convirtieran abiertamente en enemigos de Occidente? ¿Un debo? ¿O para mostrarles lo que les va a pasar a ellos si no dejan de poner trabas a Occidente y permiten que nuestras compañías les extraigan sus recursos, sin rechistar? ¿Acaso para intimidarles, para que no fabriquen armas nucleares de esas que el mismo Israel, EEUU y Europa tienen a miles?

26/8/06:

De cada diez tanques israelíes que entraban en el sur de Líbano, cinco se quedaban parados porque los soldados reservistas no sabían manejarlos. ¡Era un fenómeno! Hubo cientos de tanques así", explicaba un reservista israelí de 34 años, cuya unidad de ingenieros tuvo que ir, en vehículos blindados, a recuperar los carros de combate y a recoger decenas de heridos. "Los reservistas de hecho son civiles de uniforme, y casi nadie tuvo ni una semana de entrenamiento".
Aunque robáramos todo el petróleo del mundo, todo el uranio, incluso el carbón, nada de eso solucionaría la Crisis Energética. Ésta terminará imponiéndose. Es inevitable. Es producto de la propia actitud humana frente a su existencia en La Tierra. Y no parece que vaya a cambiar.