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¿Faltarán aeropuertos, o combustible?

  • viernes, 16 septiembre 2005 @ 10:21 CEST
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Noticias La maquinaria burocrática de la Unión Europea sigue con paso firme hacia el abismo, bordeando primero el camino del ridículo más espantoso. En un comunicado difundido ayer, la Comisión Europea advirtió de los resultados de un estudio que dice que, a causa de la congestión, en el 2025, los aeropuertos europeos dejarán de satisfacer un 17% de la demanda. Los responsables de transporte de la Comisión Europea creen que el tráfico aéreo crecerá dos veces y media sobre los niveles de 2003, y que a pesar del incremento del 60% en la capacidad de los aeropuertos, los veinte aeropuertos más importantes estarán saturados de ocho a 10 horas al día.

Sin esperar de la Comisión nada más que proyecciones basadas en el business as usual, y teniendo en cuenta el alto coste y la dificultad de ampliar o construir nuevos aeropuertos, esta advertencia se me antoja extremadamente irresponsable. Especialmente si enfrentamos el informe de la Comisión con el breve pero clarificador artículo publicado aquí como ítem 582 del boletín ASPO de agosto de 2005. Su autor, John Busby se ocupa en su análisis del tráfico aéreo en Gran Bretaña y cómo se vería afectado por un cenit del petróleo en 2007, pero sus conclusiones son fácilmente extrapolables:

Lo que esto significa es que en los próximos 25 años que nos llevarán al 2030, sólo se podrán cumplir alrededor de un 60% de las expectativas de mercado de tráfico de pasajeros y el 45% de las del tráfico de carga, aunque el déficit de combustible se hará más evidente hacia el final del periodo. Bastante antes, se cancelarán los pedidos de aviones y las mejoras esperadas en la eficiencia de los combustibles no se llevarán a cabo ya que la proporción de aviones viejos aumentará, exacerbando la escasez de combustibles.
Parece que, en cualquiera de los casos, va a ser difícil coger un avión en las próximas décadas. O nos ahoga la congestión, o nos deja en tierra la falta de combustible.