Bienvenido(a) a Crisis Energética lunes, 26 septiembre 2022 @ 06:06 CEST

Por qué el auge de los precios de la energía todavía no frena el crecimiento mundial

Artículos El WSJ publica hoy un análisis donde explica (?) porqué el alza de los precios del barril no afecta aún la economía global. En realidad centra el análisis en la peculiar coyuntura norteamericana, donde se supone que la burbuja inmobiliaria mantiene fuerte la demanda de bienes. Lo transcribimos a continuación: Por Bhushan Bahree
The Wall Street Journal

El pronunciado aumento del precio del petróleo, que prácticamente se duplicó a $68 el barril en 24 meses, ha tenido un impacto sorprendentemente bajo en el crecimiento económico global, a medida que otros factores han contribuido a atenuar el daño causado por el auge del crudo.

El boom inmobiliario global y la avalancha de bienes baratos de Asia no han detenido el gasto de los consumidores, particularmente en Estados Unidos.

El mercado de bonos ha mantenido las tasas de interés de largo plazo bajas, compensando los estragos que los precios elevados del petróleo habitualmente provocan en el crecimiento económico. A su vez, la Reserva Federal de EE.UU. y otros grandes bancos centrales, que disfrutan de la credibilidad que les ha deparado un exitoso control de la inflación, han mantenido sus tasas de corto plazo relativamente bajas, un marcado contraste con las crisis petroleras de los años 70 y 80.

Además, el aumento actual del crudo difiere de crisis anteriores en un aspecto crucial: no es el resultado de una restricción de la oferta dirigida por la OPEP, ni se debe al temor a que una guerra en Medio Oriente afecte el suministro. Es, en cambio, el resultado de una fuerte demanda de crudo, en parte proveniente de China, pero también de una economía estadounidense en recuperación.

\"El costo del persistente crecimiento económico será el incremento en los precios del petróleo\", señala Philip Verleger Jr., economista del Instituto de Economía Internacional, con sede en Washington. El crudo podría superar los US$100 el barril, pero eso por sí solo no desataría una recesión, en opinión de Verleger. El aumento de la cotización del petróleo \"terminará cuando reviente la burbuja inmobiliaria\", dice.

El consumo de combustible en EE.UU. se elevó un 1,6% en el último mes con respecto a un año atrás, aunque los precios subieron un 39% en lo que va del año. Se espera que en China, el segundo mercado mundial del petróleo, el consumo crezca cerca de un 5%, según la Agencia Internacional de Energía.

Los dos mayores consumidores de crudo están elevando los precios del mundo entero: más de la mitad de las alzas del crudo el año pasado provino de China y EE.UU. según la AIE, y está previsto que este año ambos países sean responsables de un tercio de los aumentos. El crudo, que cerró el viernes a US$ 66,13 en el New York Mercantile Exchange, ha dado un salto de 57% en lo que va del año.

El precio del crudo está elevándose por dos razones bien conocidas: la cantidad de petróleo que la industria puede bombear y refinar es limitada, tras años de baja inversión, y la demanda está viviendo un boom con la creciente sed de países en rápido crecimiento.

El enigma para los economistas ha sido por qué el alza del precio no ha frenado el crecimiento económico. Los aumentos repentinos del petróleo pueden afectar a las economías actuando como un impuesto al consumo, forzando a la gente a gastar menos en otros bienes, elevando los costos y obstaculizando las ganancias de las compañías. Pero en estos dos ámbitos, están actuando fuerzas económicas más amplias que compensan el shock petrolero.

La competencia global, por ejemplo, ha ayudado a mantener la inflación a niveles moderados, a pesar de la brusca alza en los precios del crudo.

Asimismo, el auge de los precios de las propiedades ha permitido a los hogares estadounidenses financiar el aumento de la energía y seguir gastando más en todo, desde ropa a automóviles y vacaciones. Este año, al menos, se espera que la tendencia continúe.

El viernes, el presidente de la Reserva Federal de EE.UU., Alan Greenspan, sugirió que no le preocupa el alza en los precios de la energía.

\"La flexibilidad de nuestra economía de mercado nos ha permitido, hasta ahora, capear bastante bien la abrupta alza en los precios al contado y a futuro del petróleo y el gas natural\" de los últimos dos años, dijo. Pero advirtió acerca de los riesgos del auge inmobiliario, uno de los motores que ha mitigado el aumento de la energía.