Bienvenido(a) a Crisis Energética viernes, 06 diciembre 2019 @ 08:33 CET

La energía de fusión cambiará el mundo

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El diario El País hace una entrevista al director general de la Comisión Europea (Investigación) sobre la energía de fusión.

Dada la relevancia del asunto y el interés para los lectores de Crisis Energética, se reproduce a continuación con nuestros comentarios (CE) en negrita.

Dos aspectos conviene resaltar: el primero es que le director general no ve ningún problema de suministro energético para los próximos 50 años, que son los que , sin especificarlo con claridad admite, una vez más, son los que se tardarían en poner este invento en funcionamiento comercial

ALICIA RIVERA - Bruselas

El griego Achilleas Mitsos, 62 años, economista, director general de la Comisión Europea (Investigación), está feliz con el acuerdo alcanzado recientemente para construir el reactor experimental ITER en Europa. Él ha dedicado varios años a las delicadas negociaciones con los otros socios del proyecto (Japón, Rusia, China, EE UU y Corea del Sur) y ahora está feliz. Está satisfecho, dice, porque se ha alcanzado por fin un acuerdo respecto a la sede; y "muy satisfecho" porque sea Europa (en concreto Cadarache, en Francia) y no Japón, que quería construir el enorme reactor en Rokkasho-Mura. El proyecto durará 30 años (diez de construcción y 20 de explotación tecno-científica), con un coste total de 10.000 millones de euros, de los que la UE aporta la mitad.

Al final, si todo va bien, se conocerán los secretos de la fusión nuclear hasta tal punto que debería ser posible empezar a pensar en centrales eléctricas que usen el muy abundante hidrógeno como combustible y sin generar residuos peligrosos. "Puede ser el sueño de este siglo", dice Mitsos, en su despacho, en Bruselas, donde ha recibido a El PAIS.

CE: Si todo va bien....hay que esperar 50 años. Dennos tiempo ( y mucho dinero) y moveremos el mundo. Y antes de cazar la piel del oso de fusión, ya estamos haciendo cuentos de la lechera con el hidrógeno que va a sacar la electricidad ingente que va a producir la fusión. El director general griego está feliz, no porque finalmente haya parido la sede del ITER (el ITER todavía no está ni engendrado), sino porque ha sido en Europa. Tres años de retraso en la decisión de dónde sería y nadie pide excusas, por una lucha que va, fundamentalmente, a quedarse con el negocio de los fondos y los empleos de alta cualificación, así como los beneficios industriales que de ello se deriven. La generación de energía eléctrica, bien gracias.

"Si la fusión llega a ser una realidad, el mundo será diferente, no sólo la situación energética, sino las relaciones entre las diferentes partes del mundo", afirma Mitsos. "La dependencia del petróleo tiene repercusiones políticas que todo el mundo conoce, por lo que un cambio en el panorama energético supondrá un cambio mundial".

CE: No se sabe bien a qué mundo diferente se refiere. Ahora la producción de petróleo, las fuentes de producción (fundamentalmente en el golfo Pérsico) y su ocupación militar y la distribución y el control de precios mundial, están totalmente en manos de los mismos países occidentales que van a financiar el ITER. Podría haber sido algo más explícito sobre qué es lo que va a cambiar en las relaciones entre esas diferentes partes del mundo. Si hoy hay dependencia del petróleo, no es porque los señores de la OPEP sean muy malos, como se hace creer al común de los occidentales, sino porque los principales consumidores, que son poco más del 15% de la población mundial, se han atado ellos mismos la soga al cuello con el 65% de los 80 millones de barriles diarios que consumen ellos solos y han hecho de ello una forma de vida “innegociable” a decir de Bush. La única dependencia que tienen, por tanto, es la de su propia soga y la de un consumo desaforado que ellos mismos generaron y lideraron y que pensaron iba a ser eterno. Mal empezamos, si lo primero que se le viene a la mente al responsable de los usos de la energía de fusión es hablar de “cambiar las relaciones” y “las dependencias”

Pregunta: ¿Cuál es su argumento preferido a favor del ITER?

Respuesta: Me ha explicado Chris Llewellyn Smith, responsable del programa británico de fusión nuclear, que con el litio contenido en la batería de mi teléfono móvil y el hidrógeno del agua que cabe en una bañera, la fusión podría satisfacer las necesidades energéticas de toda mi familia durante 30 años. Es un argumento muy convincente.

CE: La pena es que no le haya explicado que la fusión, al contrario que la fisión, tiene una naturaleza explosiva, desde el primer átomo fundido, mientras que la fisión, no explota hasta que hay millones de átomos de uranio soltando neutrones en cadena en sus respectivas fisiones y que por eso, la fisión se puede controlar, de forma relativamente sencilla, con moderadores de neutrones, mientras que la fusión, es inherentemente EXPLOSIVA desde la primera fusión de un átomo de deuterio y otro de tritio. Esa explosión, sumada a las condiciones de confinamiento con plasma a millones de grados y la evacuación ordenada de una explosión nuclear de dos átomos seguida de la siguiente y la siguiente y así sucesivamente, es lo que hace que las costosísimas cámaras de confinamiento, a pesar de estar hechas con materiales ultrarresistentes (y por tanto escasos y carísimos), se vayan al garete a las pocas explosiones. Así que el ejemplo del litio (por cierto, el metal alcalino más ligero, que es muy escaso en la naturaleza y del que se obtiene el tritio, esencial para la fusión y del que no se dice nunca que no es infinitamente abundante, como se hace cuando se habla del otro elemento de la fusión, el deuterio) de la batería y el agua de la bañera, no van a resolver la vida energética del director general, si antes no cuenta con una parafernalia monstruosa y carísima, cuyos costosísimos revestimientos internos se van ahora al garete, con cada pocas explosiones nucleares y que quedan contaminados y hay que sacar con robots, no se van reemplazando continuamente. Unos solo ven la pila del móvil y la bañera y otros vemos lo de alrededor y no nos gusta nada, ese enorme aumento de la complejidad.

P. ¿Cuándo se empezará la construcción del reactor?

R. Quedan pendientes de fijar algunos puntos para firmar el acuerdo legal que determinará los detalles del proyecto y la estructura de su gestión. A finales de año o principios de 2006 podrá comenzar la construcción.

P. Y durará diez años.

R. Sí, pero serán también años importantes por los avances científicos y tecnológicos.

P.Se dice, con ironía, que la energía de fusión ha establecido una nueva constante universal: los 50 años que siempre faltan para verla convertida en la anunciada fuente de energía.

R. Da la impresión de que esto se alarga siempre, pero se avanza. Incluso dentro de cinco años, no digo ya 20 o 30, no estaremos en el mismo punto que ahora. Me temo que tenemos aún 30 años para completar el ITER y no habrá antes energía de fusión comercial. Pero es importante, y la política debería ocuparse del largo plazo, no sólo de lo inmediato.

CE: Agradecemos a la periodista que haya utilizado la misma expresión que colocamos en Crisis Energética hace tiempo, que aunque no es un invento nuestro, es una realidad que parece que finalmente se abre paso. Los 50 años son una constante universal y el director general contesta de forma oblicua. Dice que en 20 ó 30 años “no estaremos en el mismo punto que ahora", por toda respuesta. Estaría bueno, después de 10.000 millones de euros invertidos. La pregunta sobre la constante de los 50 años para ponerlo en funcionamiento comercial, sigue siendo totalmente vigente.

P. ¿Es seguro el reactor?

R. No creo que exista ningún otro proyecto con tantos análisis y exámenes profundos de todos los aspectos, en particular de la seguridad, como éste.

P. ¿No puede provocar un accidente como el de Chernóbil?

R. No. No hay riesgo de perder el control del reactor. La fusión es completamente diferente de la fisión y de Chernóbil. Hablamos de energía nuclear, pero sólo es parecida la palabra, porque se trata de un proceso diferente, una lógica distinta. Es un error comparar la fusión con la fisión.

CE: Es cierto que con fusiones de pocos átomos, la cantidad de energía que se puede desarrollar en la explosión está limitada y que el contenido o cantidad y vida media y peligrosidad de los productos radioactivos es mucho menor (no es cierto que no exista, como se da a entender)

P. Se han alzado críticas desde las filas de los ecologistas por dos cuestiones: los residuos de la fusión y el efecto negativo que puede generar la financiación del ITER en las energías renovables.

R. Hay defensores del medio ambiente que critican el proyecto y muchos otros que pensamos justo lo contrario. No hay razón para decir, desde el punto de vista medioambiental, que sea un peligro. En cuanto a la financiación, nadie ha sugerido siquiera que el ITER deba ser la inversión exclusiva para el futuro, al contrario. Se ha invertido ya mucho en investigación de energías renovables y proponemos que se invierta mucho más. La fusión no puede solucionar los problemas energéticos inmediatos que tiene nuestra sociedad, mientras que las renovables pueden ayudar, aunque no sustituir completamente al petróleo y sus derivados. El ITER supone un porcentaje pequeño del total de dinero dedicado a investigación en la UE, en general y en investigación energética en concreto.

CE: Eso serán algunos ecologista. En Crisis Energética no hemos hecho ni la crítica de que la fusión deje residuos muy peligrosos (comparados con los de la fisión nuclear), ni hemos dicho que los 10.000 millones de euros vayan a dejar a las renovables sin fondos, porque con retirar parte de los presupuestos militares habría para todo de sobra. Pero sí queremos hacer constar que el 80% de la energía de la fusión se pierde en forma de calor por la emisión de neutrones rápidos, que no se pueden aprovechar y que dejan el entorno muy caliente, porque 8 de cada 10 vatios generados en una explosión se van a ir en evacuación. Eso es l oque hace que el personal del ITER se tenga que ir muy lejos cada vez que experimentan una fusión de unos poquitos átomos. Cuando eso sean explosiones encadenadas (si es que llegan a ser algún día), no habrá quien pare. Por mucho que algunos de los neutrones se utilicen para atacar la manta de litio que rodea la cámara de confinamiento y hacer más tritio con esos bombardeos. Si hoy la fisión en Almaraz genera cerca de 2 MW eléctricos y suelta a la atmósfera (a las piscinas de refrigeración y al aire) unos 4 MW en forma de calor, una futura central de fusión que generase 2 Mwe liberaría 8 MW en forma de neutrones rápidos. Aten esa mosca por el rabo

P. ¿Y los residuos?

R. No hay un problema real de residuos en este reactor porque no producirá ninguno de alta actividad ni de larga vida media, como la fisión. La mayoría de los residuos de fusión se clasifican como de baja o muy baja actividad, y una pequeñísima cantidad son de media actividad.

P. ¿Cómo se ha logrado que se construya el reactor en Francia?

R. El anfitrión no es Francia sino Europa. Hemos contado con varias ventajas: primero, Cadarache es, desde todos los puntos de vista, una sede excelente. En segundo lugar, la labor continuada tanto de la investigación como de la política europea ha sido determinante. El tercer factor muy influyente ha sido el apoyo prestado por Rusia y China desde el principio. Además, nunca hemos negociado con Japón como enemigo o competidor, sino como socio, de manera que al final nuestras relaciones son más fuertes que al principio. Quiero destacar el papel de los comisarios europeos de investigación: Primero [Philippe] Busquin y luego [Janez] Potocnik, pero también el apoyo unánime de los países de la UE. En concreto, España ha jugado un papel extraordinariamente positivo.

P. España propuso construir el ITER en Vandellòs (Barcelona), y era una opción más barata que Cadarache. ¿Por qué se eligió la segunda?

R. Evaluamos las dos propuestas y las discutimos. Si una hubiera sido mala, la decisión habría sido fácil. Pero las dos eran muy buenas y al final hubo que evaluar los méritos. No es que España perdiera, es que hubo que poner el énfasis en la opción más probable [de ser elegida por los socios mundiales del proyecto]. España va a jugar un papel muy importante en el ITER.

P. ¿De qué se encargará la oficina que habrá en Barcelona?

R. No será una oficina, o una sucursal... A través de la organización -todavía no tenemos una definición formal- con sede en Barcelona se coordinará toda la contribución europea en el proyecto, incluido el presupuesto. Cada uno de los seis socios tendrá un centro de coordinación, pero como Europa contribuye con el 50% del total, desde Barcelona se gestionará la principal participación en ITER.

P. ¿Por qué EE UU no propuso una sede?

R. Nos satisface mucho que EE UU esté en el proyecto, después de que lo abandonara unos años y volviera a entrar. Pero el líder, en términos de contribución científica y técnica, es Europa. No digo que sea exclusivo, pero desde luego los científicos europeos juegan un papel fundamental en la fusión a nivel mundial.

P. ¿Por qué es importante para Europa tener la sede: por razones tecnológicas o políticas?

R. Es un proyecto costoso que durará muchos años, y es importante que Europa esté en el centro del mismo, tanto por razones técnicas como geopolíticas. No subestimamos las aportaciones japonesas o estadounidenses, o chinas o coreanas, pero si no hubiera sido por el esfuerzo constante y fuerte de Europa y de Rusia, no creo que estuviéramos ahora con el ITER donde estamos.

P. ¿La tecnología de fusión que se domine será libre para otros países?

R. No puedo saber ahora lo que pasará. Pero hemos optado por un enfoque internacional y global, lo que es un indicador de que no estamos compitiendo sino colaborando. Otros países que no son ahora miembros del proyecto han mostrado su interés en participar y esto es una garantía de que lo que estamos creando no es para unos pocos, sino que es para toda la humanidad.

CE: Mal asunto. Se empieza diciendo que se beneficiará toda la Humanidad y nada más ponerse en marcha los trabajos de investigación, el responsable dice que no sabe lo que pasará con la disposición de la tecnología. Habría quedado mucho más elegante decir que iba a hacer lo que el Sr. Linux con su software, pero no. Lástima de oportunidad perdida. Más de lo mismo.

P. Han pasado 20 años desde que nació la idea del ITER en las conversaciones entre Reagan y Gorbachov. ¿Por qué tanto tiempo para concretarla?

R. No olvide el papel jugado por Mitterrand en sus conversaciones con Gorbachov. Pero el proyecto que entonces tenían en mente no era el mismo que ahora, que es más pequeño pero mucho más rápido para alcanzar los objetivos. Además, no es verdad que en estos 20 años no se haya hecho nada. Se ha hecho mucha investigación sin la cual no sería posible la madurez y el optimismo que rodean ahora el proyecto. Además, no debemos ver la investigación como un gasto sino como una inversión. Con la investigación progresa el conocimiento, algo que tiene repercusiones directas e indirectas imposibles de predecir de antemano, pero que son positivas casi por definición. Por eso, todo el trabajo realizado en fusión hasta ahora y el que se hará en el ITER, esperamos que logre hacer realidad la energía de fusión, pero también impulsará el progreso del conocimiento en física, en ciencias de materiales, en tecnología... Se trata de un experimento muy avanzado en sí mismo.

CE: En CE nos alegramos mucho de que en estos últimos veinte años haya progresado mucho la madurez y el optimismo que rodea al proyecto. La clave de este negocio, de la que nos suelen hablar, está en las “ciencias de materiales”, esto es, en descubrir algo que no se reviente a cien millones de grados y que aguante como mínimo unos 25 años, como aguantan ahora las grandes centrales de generación de todo tipo. Y no sólo unos “cuantos disparos” de bastante láseres de altísima potencia sobre el “pellet” o bolita minúscula de deuterio y tritio, a la que se fusila con estos dispositivos, capaces de chupar la energía de una ciudad con cada disparo, eso si, solo durante una fracción de milisegundo. El hombre a la búsqueda del sueño de los materiales incorruptibles, indeformables, indestructibles y de duración infinita.

La fusión de átomos ligeros produce energía, como en las estrellas, pero es muy difícil mantener la reacción para generar energía aprovechable. Si se lograra, se podría solucionar el problema energético que afronta la humanidad. Para aprender a controlar esa fusión nuclear, seis potencias tecnocientíficas mundiales se han unido en ITER, un reactor experimental que se ubicará en Europa (Cadarache, Francia). Achilleas Mitsos, por parte de la UE, ha sido clave en esas delicadas negociaciones.