Bienvenido(a) a Crisis Energética sábado, 07 diciembre 2019 @ 07:36 CET

La primera señal de George W. Bush

Artículos George W. Bush hizo pública su preocupación por el déficit energético de los Estados Unidos. Las señales y las declaraciones se sucedieron con increíble simultaneidad. Su reunión con el principe saudí Aziz Abdalá estuvo centrada en presionar al reino wahabita para que baje los precios internacionales del barril. Sólo pudo conseguir una tibia promesa de que se incrementará la producción... a partir del 2009. Demasiado tarde para el principal consumidor de crudo, teniendo en cuenta, además, que el cenit de producción se acerca dramáticamente. No es casual, por tanto, las últimas declaraciones, asombrosas, por provenir de un ex especulador petrolero, hijo dilecto de la petrocracia texana. Ayer, por primera vez, Bush II fue claro: destacó la preocupante dependencia norteamericana de las importaciones de petróleo -según las últimas informaciones llegan al 63% del total consumido- y presentó un plan energético de cinco etapas diseñado para reducir la dependencia de Estados Unidos de los combustibles fósiles. El presidente espera que se llegue a una fuente alternativa de energía gracias a las nuevas tecnologías, pero subrayó que el proceso no será inmediato. Explicó que a lo largo de 10 años se otorgarán US$2.500 millones en subvenciones para que los estadounidenses puedan comprar automóviles propulsados por células de hidrógeno. "Tenemos que encontrar un camino alternativo al combustible fósil", concluyó. Sin duda, las declaraciones muestran que la situación energética imperial es más que preocupante y que la Casa Blanca se enfrenta, por fin, al verdadero reto de la baja de sus recursos energéticos. Es muy probable que, en realidad, Washington tenga información de primera mano sobre la realidad energética mundial y la llegada del cenit, así como de la pronta decadencia en los abastecimientos. Asimismo, las palabras del presidente muestran que el negocio petrolero que se intentó implementar con la invasión de Irak no dió los resultados esperados. Las declaraciones de Bush son un síntoma de crisis y no una propuesta alternativa. Podés leer una síntesis del discurso en la BBC: "Bush preocupado por energía".