Bienvenido(a) a Crisis Energética viernes, 13 diciembre 2019 @ 12:31 CET

¿Qué sucede cuando el petróleo se acaba?

  • Autor:
  • Lecturas 11.714
Artículos Kenneth Deffeyes, ya conocido en Crisis Energética, es profesor de geología retirado de la Universidad de Princeton. Trabajó con M. King Hubbert y acaba de publicar un artículo en The New York Times (suscripción exigida) que publicamos por su evidente interés, convenientemente traducido. Los grandes medios de información comienzan a abrir resquicios al concepto del cenit. Parece una señal inequívoca de que el cenit se encuentra realmente cerca.

The New York Times

25 de marzo de 2005

Por KENNETH S. DEFFEYES

Princeton, N.J.

El presidente Bush espera desde la semana pasada que la Reserva Natural Nacional del Ártico se vaya acercando a la realidad. Aunque el Congreso tiene todavía que aprobar una ley para permitir que se pueda perforare en el refugio, el Senado votó para incluir los ingresos de esas perforaciones en el presupuesto, haciendo más probable la aprobación del presidente.

Pero el debate sobre la perforación en el Ártico va más allá de este extremo. De hecho, nos puede estar distrayendo de un problema más importante: una amenazante escasez mundial de petróleo.

Los debates medioambientales respecto de las perforaciones en la reserva se han calificado con frecuencia como de “abrazadores de árboles” frente a “sucios perforadores” (aunque de hecho, la planicie costera de la costa norte de Alaska no tiene árboles a los que abrazarse)

Aunque se admita que esto es una simplificación excesiva, deberíamos también preguntarnos cómo el éxito de los trabajos de perforación podría afectar a la producción de petróleo estadounidense

La Oficina de Información Geológica de los EE.UU. (United States Geological Survey) ha estimado que el campo petrolífero del Ártico parece ser la mitad del campo petrolífero de la Bahía de Prudhoe, casi unos 160 Km. hacia el oeste. La apertura de este campo fue como acertar un pleno: la Bahía de Prudhoe, que ya ha producido más de 13.000 millones de barriles, es el mayor campo estadounidense de petróleo. (Estaba una vez en una reunión con un grupo de geólogos de Mobil Oil, cuando surgió la pregunta: ¿quién descubrió -el yacimiento de- la bahía de Prudhoe? Todo el mundo excepto yo levantó la mano)

Lamentablemente, no se acierta un pleno cada dos por tres. La Oficina de Información Geológica estima que la reserva del Ártico podría producir al menos la mitad del petróleo que la Bahía de Prudhoe. Sin embargo, también es posible que la reserva no produjese ningún petróleo; sucede a menudo en el sector petrolífero. En el otro extremo, la parte superior de las estimaciones geológicas asciende a 16.000 millones de barriles. Aunque los geólogos de la oficina son bastante respetados, las estimaciones superiores de la reserva han levantado críticas, expresadas algunas veces como simples, por otros geólogos del petróleo

A pesar de su tamaño, la Bahía de Prudhoe no fue lo suficientemente grande como para revertir el declive de la producción estadounidense del petróleo. El año de mayor producción estadounidense en los EE.UU. fue 1970. La Bahía Prudhoe comenzó a producir petróleo en 1977, pero nunca fue suficiente para colocar a la producción estadounidense por encima del nivel de 1970. El refugio del Ártico tendrá posiblemente un efecto incluso menor. Cualquier pizca ayuda, pero incluso el proyecto de perforación más exitoso en la reserva del Ártico, no dejaría de ser una pizca.

Pero si la cuestión de perforar o no en la Reserva Nacional Natural del Ártico es la equivocada, ¿cual es la adecuada? En 1977 y 1998, unos cuantos geólogos del petróleo comenzaron a examinar la producción mundial de petróleo utilizando los métodos que M. King Hubbert utilizó para predecir, en 1956, que la producción de petróleo en los EE.UU. llegaría a su cenit a comienzos de los años 70. Esos geólogos señalaron que la producción mundial de petróleo alcanzaría su cumbre en esta década, unos 30 ó 40 años después del cenit del petróleo estadounidense. Casi nadie les prestó atención.

Trabajé con Hubbert en Shell Oil y mis propias investigaciones sitúan el cenit de la producción mundial de petróleo a finales de este año o a comienzos de 2006. Incluso una pronta y exitosa perforación en la reserva del Ártico no comenzaría a bombear petróleo antes del 2008 ó 2009.

Una caída permanente de la producción mundial de petróleo tendrá consecuencias serias. Además del golpe económico, habrá un efecto psicológico en aceptar que hay límites para un importante recurso energético. ¿Qué podemos hacer? Automóviles más eficientes de diesel y un mayor apoyo de las energías eólica y nuclear son soluciones con bastante experiencia en ingeniería que ay están disponibles.

La conservación, aunque es costosa en la mayoría de los casos, tendrá una repercusión más importante.

Los EE.UU. tienen también carbón para su consumo de 300 años y se están desarrollando métodos para utilizarlo sin añadir dióxido de carbono a la atmósfera.

Después de que la producción mundial de petróleo comience a declinar, podría suceder que un pequeño grupo de geólogos se reuniese en mi cuarto de estar y todos ellos reclamasen haber descubierto el cenit del petróleo.

”Ya se lo dije”, podríamos añadir. Pero esta no es la cuestión. LA controversia sobre la Reserva Nacional Natural del Ártico es una cuestión marginal. El problema al que tenemos que hacer frente es la inminente escasez mundial de petróleo.

Kenneth S. Deffeyes, profesor emérito de geología en Princeton, es autor de "Mas allá del petróleo: la visión desde el cenit de Hubbert" ("Beyond Oil: The View from Hubbert's Peak.")