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Salarios y petróleo

  • jueves, 18 noviembre 2004 @ 20:49 CET
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Artículos La conciencia de un petróleo caro va calando y van apareciendo análisis económicos en los que el factor del precio del crudo es el protagonista. En este sentido, el diario La Vanguardia publicó el pasado miércoles el artículo "Salarios y petróleo", que reproducimos a continuación: Salarios y petróleo

TRAS el primer impacto de la subida del petróleo, que se ha saldado con un aumento general de precios que ha colocado la inflación en el 3,6%, las autoridades económicas temen ahora el segundo choque. Es decir: que el encarecimiento de precios adicional que ha provocado el crudo se traslade a los salarios y, de esta forma, la economía entre en una peligrosa espiral inflacionista que afectaría gravemente a la competitividad y, por tanto, al mantenimiento y la creación de empleo. En una situación de práctico estancamiento económico en los principales motores de Europa, como Francia y Alemania, los agentes económicos y sociales deben calibrar muy bien sus decisiones.

El ministro de Economía, Pedro Solbes, ha puesto sobre la mesa de los sindicatos la siguiente propuesta: que para el incremento de los salarios del año próximo se tome como referencia la inflación subyacente, que es la que viene definida por el índice de precios al consumo (IPC) sin contabilizar los carburantes ni los alimentos frescos. A día de hoy, esto significaría negociar los convenios con la referencia del 2,9% (inflación subyacente) en lugar del 3,6% alcanzado por el IPC en octubre, frente a una previsión del 2% de inflación para todo 2005. Faltará saber, finalmente. cómo quedan estas cifras en diciembre. Pero con esta fórmula, que supone moderación salarial a cambio de empleo, las autoridades económicas, así como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que es el padre de la idea, creen que la economía soslayará sin tantos riesgos el segundo impacto de la crisis petrolera.

Son cinco mil convenios, que afectan a nueve millones de trabajadores, los que deben renovarse el año que viene. El principal problema estará en modificar las cláusulas de revisión salarial establecidas en dichos convenios. Las actuales reuniones para la revisión y renovación por un año más del Acuerdo Nacional de Negociación Colectiva parecen el marco ideal para que el Gobierno y los sindicatos lleguen a un acuerdo. Los contactos ya han empezado y cabe desear que, en bien del mantenimiento y de la creación de empleo, puedan llegar a buen puerto.