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Escasez general de materias primas

  • domingo, 28 marzo 2004 @ 19:00 CEST
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Noticias Un interesante articulo sobre la escasez actual de acero se publicó en el periodico Clarin de Argentina.
No solo habla de acero sino tambien de otras materias primas.
La causa: CHINA.
Escucho comentarios. El articulo completo: Se avecina una escasez de acero
Una demanda de acero superior a la oferta era impensable hace sólo un año. Pero las compras chinas de materias primas están alterando el panorama.
Un año atrás, nadie habría osado imaginar un vuelco semejante: la economía mundial padece una escasez de acero.
Mientras hace apenas 18 meses los países se disponían a reducir la producción siderúrgica mundial y proteger así a los productores locales, ahora todas las industrias de los EE.UU. y Europa están buscando donde los haya productos siderúrgicos.
Los industriales se inquietan por el aumento de los precios. En menos de tres meses los precios aumentaron, en promedio, cerca de un 30% , sin posibilidad de negociar. Los profesionales de la construcción se alarman. Hasta las varillas de hierro para el hormigón se hacen más difíciles de conseguir. Los compradores se sacan de las manos las pocas existencias de hierro y chatarra, pagándolas a precio de oro. El precio de la chatarra metálica se duplicó en un año.
La situación es tan crítica que la Federación francesa de la construcción le pidió al ministerio de finanzas que prohibiera las exportaciones de acero, acusando indirectamente al sector siderúrgico europeo de alentar las tensiones en los mercados.
"Somos las primeras víctimas de la situación," se defiende Guy Dollé, presidente de Arcelor. Nos enfrentamos a una escasez física de materias primas. No tenemos suficiente hierro, ni coque. Los medios de transporte escasean y el costo del flete se fue a las nubes."
Según un estudio del banco Macquarie, citado por la agencia Bloomberg, la demanda mundial de acero superará a la oferta en por lo menos 30 millones de toneladas. "De aquí en más entramos en tierra incógnita en materia de precios", advierte el banco.

Demanda china

Esta situación excepcional tiene una explicación: China. Aunque está en pleno desarrollo desde hace varios años, la economía china sólo pisó fuerte en los mercados de commodities en el tercer semestre del 2003. Desde entones, la demanda de materias primas industriales ?níquel, cobre, estaño, plomo? y la de productos agrícolas ?algodón, caucho y hasta soja, de gran consumo en la China? ha hecho explosión. Los índices de crecimiento pueden llegar a 20% o 30%, según los productos.
Por el contrario, el cacao, por ejemplo, que no forma parte de los hábitos alimentarios chinos permanece estable.
En pocos meses, China se ha afirmado como el primer consumidor mundial de todas las grandes materias primas: consume más del 40% de la producción mundial de carbón, 25% de la de acero y níquel, 19 % de la de aluminio. Esa irrupción echó por tierra todos los equilibrios. Sobre todo porque los productores, habituados desde hace casi treinta años a vivir con precios de liquidación y con crecimientos anuales del 1% ó del 2%, limitaron voluntariamente su capacidad, para preservar sus márgenes.

Faltan barcos

Ahora, numerosos actores descubren las limitaciones que pesan sobre sus aprovisionamientos. Sucede que los grandes países productores de hierro ?Brasil, Sudáfrica, Australia? carecen de capacidades portuarias capaces de hacer frente a la demanda. No hay suficientes barcos para transportar la mercadería. La cantidad de mineros es insuficiente. En ese contexto, el menor accidente de tren o demora de barco, la menor inundación de una mina toma proporciones de catástrofe.
Esas tensiones físicas alimentan una inflación galopante. El precio del platino está en su nivel más alto en veinticuatro años, el del coque aumentó un 80% en un año, el del níquel, un 55%. El costo del flete marítimo se cuadruplicó desde septiembre del 2003 y a veces es más caro que la carga que transporta.
La especulación agranda aun más los costos: los fondos de inversión descubren el interés de esos mercados. La caída del 30% del dólar permitió limitar los efectos de las subas. Pero la cuenta sigue siendo muy alta.
Según la opinión de muchos involucrados, no se espera a corto plazo que la situación se calme. Harán falta al menos dieciocho meses para construir embarcaderos suplementarios para carga y descarga, abrir nuevas minas, relanzar proyectos de explotación que aumenten la oferta. Mientras tanto, la economía mundial debe acostumbrarse a vivir con materias primas muy caras, períodos de estrangulamiento de la producción, e incluso riesgos de escasez.

Recuerdos del 73

Para todos los productores, el golpe es duro. Desde hace más de veinte años se habían acostumbrado a vivir con una oferta excedentaria de materias primas, a precios ultrabajos.
"Hay que remontarse al primer shock petrolero de 1973 y a la corrida de los precios de los commodities que le sucedió para encontrar una situación comparable", sostiene el economista Philippe Chalmin, de "Cyclope", anuario de referencia para materias primas.
La comparación no tranquiliza para nada al mundo económico. Los industriales sospechan que no podrán trasladar a los precios esos aumentos tan fuertes. Por su parte, los economistas temen que la algo endeble recuperación europea se debilite aun más con esas subas de costos.
Los observadores opinan también que es sin duda urgente repensar los métodos de producción. Desde 1980, se suspendió todo intento de ahorro, dada la desaparición de las limitantes de precio. El desarrollo de China y las tensiones que suscita obligan a reexaminar la situación.

Fuente clarin.com domingo 28 de marzo seccion economia