Bienvenido(a) a Crisis Energética martes, 24 enero 2017 @ 14:08 CET

Otra manera de ver la crisis española

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Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Secretaria de Estado de Comercio del Ministerio de Economía y Competitividad y del British Petroleum Statistical World Energy Review 2012.

Recientemente la directora del Fondo Monetario Internacional Christine Lagarde afirmaba que “las perspectivas de crecimiento mundial serán algo menores de lo que anticipamos hace tres meses (…) muchos indicadores de la actividad económica, la inversión, el empleo y la manufactura se han deteriorado, y no solo en Europa o Estados Unidos”.

¡Vaya fastidio! Justo ahora en que la única alternativa al desastre financiero que estamos viviendo es el crecimiento, resulta que este empieza a tambalearse, y no solo en los países donde llevamos unos años de crisis, sino también en los países que volvieron al crecimiento después de 2008. La debilidad del crecimiento se puede explicar a partir de muchas causas. En Europa estamos sometidos a un brutal proceso de desapalancamiento, toca pagar las deudas y mostrarse muy cautos en cómo nos gastamos el poco dinero que ganamos. En países como España la inversión se ha secado, y no solo eso, la balanza de pagos de inversiones desde 2011 muestra una enorme salida de capital neto. Y podríamos seguir hablando del papel de la política monetaria y fiscal europea, en fin, de todo de lo que se habla constantemente estos últimos tiempos en periódicos, radios y televisiones.

Pero de lo que menos se habla es de energía, del recurso que habilita todo lo demás, incluyendo cualquier producto financiero y cualquier emisión de moneda. Como se aprecia en la gráfica, exceptuando 2007 (debido a un año espectacular en las exportaciones españolas, que aumentan un 8,5%), la parte energética del déficit comercial español no ha hecho más que aumentar, incluso cuando el consumo de energía primaria aún no ha superado su récord absoluto en 2007. Aunque en el gráfico no se puede distinguir, la mayor parte de este déficit corresponde a la factura del petróleo. De ahí que incluso consumiendo menos, y como su precio no ha parado de aumentar en los mercados internacionales (exceptuando bajadas temporales en 2007 y 2009 debido a la crisis), la factura aumenta y aumenta. Mariano Marzo ya lo advirtió en La Vanguardia (20/3/2011, “La factura de la adicción al petróleo”):

En el año 1995, el déficit comercial de España en concepto de exportaciones-importaciones de petróleo y productos derivados se situaba en torno a los 4.380 millones de euros. Cinco años después, en el 2000, esta cifra rondaba ya los 12.000 millones para con posterioridad, en el año 2005, como consecuencia de la escalada de los precios del petróleo experimentada en los mercados internacionales, situarse por encima de los 19.150 millones. El déficit alcanzó su máximo histórico en el 2008, con valores próximos a los 30.000 millones de euros, para un año después, reflejando en toda su magnitud el impacto de la crisis económica global desatada a mediados del 2008, caer por debajo de los valores del 2005. Pero en el año 2010, el repunte de los precios del crudo en el mercado internacional ha situado de nuevo el déficit en una cifra próxima a los 25.512 millones de euros. Unos guarismos, muy cercanos a los registrados en el 2007, que resultan especialmente preocupantes de cara a la recuperación de una economía que todavía está convaleciente.

Y es que si algo tenemos en común los tristemente famosos PIIGS es que somos los países europeos con una mayor porcentaje de consumo de petróleo en nuestro mix energético: en Grecia supone el 58% de su consumo total de energía, en Irlanda y Portugal el 55%, en España el 48% y en Italia el 46% (datos de 2010), cuando la media de la UE es del 37%. Y no es gran consuelo que Italia y España tengan una menor dependencia que Irlanda, Grecia y Portugal, puesto que a la hora de pagar la factura pesa mucho el hecho de que tanto Italia como España consumen el doble de petróleo que Irlanda, Grecia y Portugal juntos. Desde 2007 los PIIGS han disminuido su consumo de petróleo en un 15%, pero no por haberse hecho repentinamente más eficientes, sino porque el PIB ha caído también.

Para que nos hagamos una idea, en 2010 el déficit comercial energético supuso un 4,5% del PIB español…

Así que si yo fuera presidente, me aseguraría de que algo se está haciendo para disminuir la factura petrolera española y nuestra dependencia del oro negro. Seguir este camino solo nos puede traer ventajas. ¿Será duro y difícil? Bueno, echad un vistazo a vuestro alrededor, YA ES DURO Y DIFÍCIL (y también indignante, pero eso ese es otro tema en el que saldrían gruesas palabras como “ALTA TRAICIÓN” y lo dejo aquí…).

En este país se han hecho muchos progresos en el campo de las renovables, pero eso afecta muy poco o casi nada al consumo de petróleo, y no, el camino no es el coche eléctrico (no nos engañemos, no nos podemos permitir ahora la inversión necesaria para que el coche eléctrico haga mella en el consumo de petróleo, además de que en mi opinión ese tampoco es el camino, la solución no es el cambio de motorización sino el cambio en el modelo de movilidad). El camino es reducir drásticamente las necesidades de movilidad y apostar por el transporte ferroviario y marítimo. ¿Os acordáis cuando al principio de la crisis se hablaba de un Green New Deal? Pues incluso desde una óptica antikeynesiana sería mejor que lo actual, si simplemente dejásemos de gastar dinero en cosas como autovías y aeropuertos fantasmas.

Cuando entramos en nuestro coche nos deberíamos preguntar, ¿lo que voy a conseguir con este desplazamiento va a pagar el combustible que voy a gastar? En la mayoría de los casos la respuesta es no, y el dinero se resta de otras actividades que sí son rentables.

El ahorro energético debería ser el centro de las políticas europeas y nacionales, y los juegos monetarios deberían orientarse exclusivamente al mantenimiento de los servicios esenciales y no a las actividades que desperdician recursos, si nos endeudamos, que sea para ahorrar en el futuro, no para poder gastar más en el futuro, el crecimiento tal y como lo hemos conocido en nuestras vidas SE HA ACABADO, FINITO, KAPUT, estamos en otro ciclo, en el mejor de los casos de estancamiento, en este ciclo se hará bueno el dicho de que “el más rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.

Iberdrola y Endesa amenazan con dejar Garoña ante el 'impuestazo' de Soria

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Lo que grupos antinucleares no han logrado durante años al parecer lo va a conseguir las nuevas reglamentaciones que el ministro prepara para las electricas. Poco acostumbrados estamos a noticias buenas, aunque esta sea provocada por las nuevas políticas de ajustes y recortes. Se ve que no deben de ser tan rentable en estas condiciones.

La noticia:

Garoña afronta un futuro incierto. La pelea de años mantenida por Iberdrola y Endesa para evitar su cierre podría encallar con la tasa que maneja el Ministerio de Industria para las centrales nucleares y hidráulicas. Según aseguran fuentes del sector, los impuestos en ciernes hacen que los números ya no salgan tan claramente para la instalación. Al punto, ambas eléctricas –que comparten la titularidad de la planta- se plantean no solicitar la ampliación de su vida útil hasta 2019, como preveía una reciente orden ministerial. Si ese requerimiento no se produce, Garoña dejará de producir electricidad en julio de 2013.

“Endesa e Iberdrola se plantean no solicitar la prórroga si se aprueba el paquete fiscal. Piensan que sería una iniciativa no rentable, casi ruinosa”, aseguran estas fuentes. La decisión supondría una irónica –y última- vuelta de tuerca para la central. No en vano Garoña, desahuciada por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, afrontaba una segunda vida con el cambio de gobierno. El Partido Popular, tradicional partidario de la energía nuclear, se manifestaba a favor de prolongar la vida útil de la instalación al menos hasta 2019, en línea con las recomendaciones lanzadas en su día por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Ahora a ver cómo termina esta nueva fotonovela nuclear: son tan pocas las buenas noticias o esperanzas de ellas que merece la pena, ¿verdad?.

¡Que siga la fiesta, el Peak Oil es un mito!

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Fuente: gráfica utilizada en el informe de Leonardo Maugeri sobre la capacidad productiva global de petróleo en 2020.

Cuando en 1998 los dos geólogos retirados Colin Campbell y Jean Laherrère publicaron el artículo "El fin del petróleo barato" en Scientific American, el precio medio del petróleo ese año fue de 12$/barril (unos 17$/barril en dólares de 2011). Al año siguiente, The Economist publicaba su famosa portada con el titular "Drowning on oil" (ahogados en petróleo) y un artículo en el que proclamaba que el precio del petróleo podría llegar a caer hasta los 5$/barril. Ese mismo año la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su World Energy Outlook 1999 (WEO 1999) afirmaba que "los precios del petróleo se mantendrían planos hasta 2010, en la media de 17$/barril del periodo 1991-1995, para después incrementarse gradualmente hasta 2015, reflejando una esperada transición hacia el petróleo no convencional" (página 26).

Pero lo que sucedió a partir de ese momento dió la razón a Campbell y Laherrère: el petróleo dejó de ser barato (el precio medio anual del petróleo Brent aumentó un 774% entre 1998 y 2011), y también se cumplió la afirmación de la entradilla de su artículo en Scientific American: "la producción global de petróleo convencional empezará a declinar antes de lo que la mayoría espera, probablemente dentro de los próximos diez años".

De cuando se le dio la razón (discretamente) a ASPO
Muchas cosas han cambiado desde entonces. En su WEO 2010, la AIE reconocía que el pico del petróleo convencional ocurrió en 2006, con una media anual de 70 millones de barriles diarios (mbd). Hay que aclarar que el "petróleo convencional" comprende básicamente los hidrocarburos que se extraen como líquidos, para distinguirlos de petróleos no convencionales como las arenas asfálticas, las pizarras bituminosas, el petróleo ultrapesado (que tiene la consistencia de una melaza) o los biocombustibles. De un tiempo a esta parte, las estadísticas del petróleo suelen referirse a una nueva categoría, llamada "todos los líquidos", que incluyen no solo el petróleo convencional, sino también el petróleo no convencional, incluyendo también los condensados asociados a la extracción de gas natural (etano, propano, butano y otros que pueden sustituir al petróleo como matería prima en las refinerías) e incluso las llamadas ganancias de refinería (ganancias en volumen al refinar el petróleo, aunque el contenido energético sea el mismo). De esta manera, juntando en una misma categoría volúmenes de sustancias con contenidos energéticos muy diferentes (los líquidos del gas natural contienen entre un 60 y un 70% de la energía calorífica del petróleo convencional), obtenemos una medida correcta del volumen extraído, pero no de su contenido energético (ajustada a la energía calorífica los volúmenes de extracción podrían ser hasta 5 mbd menores que los actuales).

Por tanto, Campbell y Laherrère estaban en lo cierto en 1998, y las predicciones de la AIE y de The Economist de la misma época se demostraron erróneas. De hecho, la AIE inició en 2004 un importante cambio de actitud y de metodología en sus análisis. Si hasta ese momento habían calculado el futuro suministro de petróleo de acuerdo a las proyecciones de crecimiento económico, asumiendo que la demanda siempre sería satisfecha, a partir de ese momento empiezan a introducir requisitos para que se cumpliesen sus previsiones, como por ejemplo que las inversiones fuesen "las necesarias", o que se confirmasen las estimaciones de reservas de petróleo del United States Geological Survey (USGS), ya que de lo contrario, "el pico del petróleo podría llegar el 2015 o antes" (WEO 2004, página 102).

Se avecina un cambio de paradigma socioeconómico dramático

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En Rebelión han traducido una entrevista realizada a Nate Hagens (The Oil Drum) aprovechando su paso por las conferencias de ASPO en Viena de este año.

P: ¿Cuál es la razón por la que los economistas dominantes básicamente ignoran el rol macroeconómico de la deuda en la economía? Recientemente Paul Krugman publicó un artículo en el que mostraba que es la redistribución de la deuda lo que importa. ¿Por qué pasa esto?

Nathan Hagens: Porque la mayor parte del tiempo la teoría macroeconómica estaba de alguna manera alineada con la naturaleza humana, porque todo el mundo podía conseguir más y las vidas de todos eran mejores, pero los últimos 30 años cuando de alguna manera cambiamos a este modelo corporativo, con publicidad, haciendo que la gente compita por cosas que en realidad no necesitan o quieren, se les decía que lo necesitaban. La economía centrada en la oferta y la creación de deuda está demasiado incrustada en el establishment económico. La deuda no tiene por qué ser algo malo. Solo es mala cuando en lo que la gastamos no es suficientemente productivo para devolverla. Lo que necesitamos es un keynesianismo del pico del petróleo. Lo que tenemos es un keynesianismo turbofinanciero.

¿Ha perdido fuerza la teoría del pico del petróleo?

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Los entusiastas del pico del petróleo han vivido algunos años difíciles. Cuando el precio del petróleo aceleraba hacia su máximo histórico en el febril verano de 2008, el maltusianismo hacía furor –incluso a la inmutable Agencia Internacional de la Energía parecía preocuparle que la oferta no pudiera cubrir la demanda–.

El colapso de Lehman Brothers pocos meses después provocó una fuerte corrección del precio del petróleo. Pero este tocó fondo en torno a los 40 dólares el barril y después reanudó la escalada, volviendo a rebasar los 100 dólares conforme la Primavera Árabe cobraba fuerza en 2011.

Esta vez, sin embargo, no se habla mucho del pico del petróleo. Un rápido vistazo a la versión beta de la herramienta Insights for Search de Google muestra que las búsquedas de “pico del petróleo” tocaron techo a finales de 2005 y volvieron a repuntar junto con el precio del petróleo a principios de 2008. Desde entonces, sin embargo, se han reducido de forma espectacular: hasta el momento en junio, el número de búsquedas de “pico del petróleo” es menos de una décima parte del registro de mayo de 2008.

El resto en Expansión.

Presentaciones de ASPO X en Viena

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En perfecto cumplimiento con su compromiso de hacer públicas casi todas de las muchas presentaciones que tuvieron lugar en la X Conferencia Internacional de ASPO en Viena, los organizadores acaban de hacer públicas las mismas.

 

Traemos para nuestros lectores los enlaces a las mismas y una muy breve reseña, ya que las presentaciones son autoexplicativas. Confiamos en haber servido a nuestros seguidores habituales y haber contribuido a expandir el conocimiento de los asuntos relacionados con el cenit del petróleo, la crisis energética y las posibles alternativas.

 

Los puntos de vista reflejan lo abierto y libre del debate en ASPO y no significa que los editores de esta web estén de acuerdo con algunos de los postulados que en ellas se exponen, pero las ofrecen para ampliar el debate.

 

Las presentaciones están en idioma inglés, la lengua franca de esta organización internacional que tiene más de treinta asociaciones nacionales repartidas por todo el mundo y puede anunciar con orgullo que funciona y operación presupuesto cero, ya que cada asociación nacional funciona con sus propios y magros presupuestos propios de voluntarios. Dada nuestra limitada capacidad, no hemos podido traducirlas al castellano, por lo que se aceptan voluntarios para hacerlo.

 

El valor añadido

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Presentamos un artículo enviado por Rafael Iñiguez sobre el significado del "valor añadido" y lo que implica en relación al poder detentado en nuestras sociedades industriales tecnificadas.

Entre los Recursos limitados, los autómatas finitos y el “Valor añadido”.

Diariamente nos convencen de que estamos en un mundo permanentemente innovador, el ’y ahora más’ que cada día nos invade es un ‘credo’ que ha calado como la religión de la sociedad del mundo desarrollado. Cada año, nos presentan nuevas versiones de todo lo que nos acompaña en el día a día, nuevos modelos de móviles, de tablets-pc, de coches, de videoconsolas, de electrodomésticos, de moda, hasta de ropa interior que debe ser de carísima marca ‘chic’... todo pasa a ser ‘antiguo’ en unos meses, obsoleto... La semana pasada me cambiaron el contador de agua, que tenía pocos años y funcionaba bien, por otro con pantalla de lectura LCD. El contador de energía eléctrica, que también funciona bien, y que además no es ni mío, lo sustituirán pronto, y hasta pretenden obligarme a que el cambio lo pague yo. Tenemos que cambiar de coche o pagar y superar obligatoriamente una ITV que fiscaliza tanto o más las luces opcionales del cuadro de instrumentos, que la eficacia de los amortiguadores. La apariencia es lo más importante y rige muchas decisiones, además, detrás de todas estas tendencias y leyes que nos obligan a consumir y reponer constantemente, están las grandes empresas y sus cómplices que "por tres perras gordas", nos envían a sus ejecutores, esbirros y lacayos: Las impersonales e implacables subcontratas.

¿Porque se remodelan tantas cosas de nuevo y se convierten en desfasadas a las anteriores?, ¿Por qué nos presionan para estar a la última una y otra vez? ¿Que obtenemos de este permanente estado de estrés?  Nosotros realmente poco, pero los que nos proporcionan muchas de estas banalidades, nadan en la opulencia y ostentan el poder, el negocio es claro: Mucho beneficio y poca inversión, ya que la mayor parte de las veces solo compramos ‘humo’. Vamos tan rápido dando tumbos en el interior de la ola que no sabemos que es lo que pasa, aunque si pudiéramos pulsar el botón de pausa en el reproductor multimedia en que hemos convertido nuestra vida, y mirar detenidamente, quizás podríamos analizar la situación y ver que somos una ‘mercancía’ manipulable.

La FAO y el acaparamiento de tierras

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Presentamos un nuevo artículo de Vicent Boix, investigador asociado de la Cátedra “Tierra Ciudadana - Fondation Charles Léopold Mayer”, de la Universitat Politècnica de València. Vicent es también autor del libro "El parque de las hamacas". Este es un artículo de la serie “Crisis Agroalimentaria”.

Si hay un negocio que tiene el futuro garantizado, no es otro que el de la alimentación. Se puede prescindir de todos los objetos que nos rodean y que supuestamente nos hacen la vida mejor, sin embargo, llenar el estómago siempre será una obligación. Así lo han entendido esas pocas multinacionales que controlan el comercio de alimentos y los inversionistas que han volcado su dinero en los mercados agrícolas.

Pero en la búsqueda frenética de oportunidades dentro del agronegocio, se ha extendido el “acaparamiento de tierras”, en el que inversores, empresarios, estados, etc. están adquiriendo millones de hectáreas en diferentes países, sobre todo en los africanos, desde los subsaharianos hasta los mediterráneos. Algunos buscan especular con las tierras, otros sembrar agrocombustibles para los países ricos, y otros aprovechar el agua y la tierra ajena para cultivar alimentos y luego exportarlos a sus naciones.

Sea como sea, algunos cálculos ya establecen que en África se han tramitado proyectos por una extensión total de 67 millones de hectáreas (la superficie conjunta de Italia y Alemania).1 Los atropellos se han sucedido sin parar y aquellos maravillosos beneficios que gozarían los pueblos que se amoldarían a la nueva inversión agrícola, se han quedado en papel mojado. De esta forma, las personas desalojadas de sus tierras se cuentan por decenas de miles. Además se han reportado expulsiones violentas, encarcelamientos, procesos judiciales contra campesinos, precariedad laboral en los nuevos proyectos agrícolas, acaparamiento de otros recursos naturales como el agua, deforestación de bosques, alteración de cauces en ríos, etc.

Seguir leyendo "La FAO y el acaparamiento de tierras".

El yacimiento de Vaca Muerta en Argentina

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Un comentario sobre el supuesto yacimiento que motivó la confiscacion de YPF en Argentina:

Anteayer, el matutino Cronista publicó el artículo “Vaca Muerta la perla energética en el conflicto por YPF”, dando datos sobre este yacimiento. Por su parte, según evaluaciones de la auditora Ryder Scott, “los recursos y las reservas en Vaca Muerta, en un área ya estudiada de unos 8.071 kilómetros cuadrados, ascienden a 22.807 millones de barriles equivalentes”. En centenares de sitios web se reproduce el mismo texto y nadie parece haberse tomado el trabajo de verificar si esa cantidad es posible.

De acuerdo con el “Oil Market Report” publicado por la International Energy Agency el 19 de marzo pasado, la producción mundial de petróleo es de 87,5 millones de barriles por día, lo que hace una producción anual de 31937,5 millones de barriles. Si bien la distribución del “shale” en el subsuelo no es uniforme, se podría hacer un cálculo aproximado de cuánto sería el potencial para los 30.000 km2 de toda la zona de Vaca Muerta: Si 8.071 km2 rinden 22.807 millones de barriles, los 30.000 km2 rendirían 22.807 × 30.000 / 8.071 = 84.773,9 millones de barriles. Es decir, podría reemplazar la producción mundial de petróleo durante casi 3 años. Además, con un precio actual oscilando alrededor de los 100 u$s/barril, la explotación de ese yacimiento rendiría 84.773.900.000.000 u$s, es decir, más de 84,77 BILLONES de dólares.

¿Fueron tontos los españoles? Cabe preguntarse entonces si los directivos de Repsol eran tan tontos que, teniendo la posibilidad de explotar el yacimiento de shale más grande del mundo lo publicitaron a fines de 2010 para luego intentar vender en el NYSE el 6% del paquete accionario de YPF (cosa que no pudieron).

Vencer al hambre comiendo menos

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Presentamos un artículo de Vicent Boix, investigador asociado de la Cátedra “Tierra Ciudadana - Fondation Charles Léopold Mayer”, de la Universitat Politècnica de València. Vicente es también autor del libro "El parque de las hamacas", que explica las consecuencias del uso del Dibromo Cloro Propano (DBCP), un agroquímico usado en las plantaciones bananeras a pesar de que se conocían sus efectos negativos sobre las personas.

El artículo, "Las estrategias de superación del hambre, según el Banco Mundial", con la hambruna del Cuerno de África de 2011 como telón de fondo, pone en evidencia el criterio del Banco Mundial a la hora de enfrentar estos hechos:

En un reciente informe del Banco Mundial, se mencionan las denominadas “estrategias de superación” para combatir el hambre. Estas mal llamadas “estrategias” no son más que sacrificios que, de manera obligatoria ante una situación de crisis alimentaria, deben realizar las personas para saciar mínimamente sus necesidades nutricionales. Para dar más luz sobre este controvertido tema, el propio organismo indica que “Los mecanismos de superación no son universales, pero normalmente involucran respuestas comunes entre las familias y los países. En primera instancia, la respuesta implica alguna forma de ajuste en el consumo (comer alimentos más baratos y reducir el tamaño y la frecuencia de las comidas) y conductas de normalización del consumo (pedir dinero prestado, comprar alimentos a crédito, vender activos y buscar más empleo)…”.