Bienvenido(a) a Crisis Energética viernes, abril 25 2014 @ 04:49 CEST

Los siguientes comentarios son de la persona que los haya enviado. Este sitio no se hace responsable de las opiniones expresadas por los participantes en los foros y secciones de comentarios, y el hecho de publicar las mismas no significa que esté de acuerdo con ellas.

  • ¿Está mejorando la intensidad energética mundial?
  • Escrito por: Carlos de Castro sobre lunes, diciembre 05 2011 @ 10:13 CET
Aunque reconozco una cierta relación causal (o mejor correlación) entre PIB y "bienestar", creo que ésta cada vez es menos importante, es decir, que la "intensidad" de bienestar (el bienestar de la sociedad por unidad de PIB producido) se está desacoplando, de tal forma que crece más rápidamente el PIB que la felicidad. Creo de hecho, que es mejor indicador (mejor correlación y más relación causal) el cociente entre el consumo de energía y el "bienestar" de una sociedad, aunque tampoco pongo toda mi fe en ello.
¿Qué significa que en China -con 100 millones de pobres pobrísimos-, aumente un 10% su PIB anual? Pues que en los últimos 14 años ha aumentado 4 veces su PIB. ¿Alguien se cree que lo importante, es decir, el bienestar de su población, ha aumentado 4 veces en 14 años? En cambio el crecimiento de la energía casi se ha triplicado en China, puede que su bienestar casi se haya triplicado, o puede que ni eso, pero es obvio que si queremos un indicador que mida cosas importantes, empecemos olvidándonos del PIB y utilicemos cosas como consumo energético, esperanza de vida, felicidad o cosas así. Se dirá que la energía es posible medirla, incluso mejor que el PIB, pero que la felicidad es más intangible. No creo que más que el PIB que no acabo de intuir qué mide y sin embargo si intuyo qué es la felicidad. Además, si hicieramos la mitad del esfuerzo que hacemos para medir el PIB desde hace muchas décadas, quizás podríamos tener indicadores válidos para medir lo importante.
Existen indicadores monetarios incluso mejores y más avanzados que el PIB (el índice de bienestar económico sostenible -IBES-, por ejemplo), que muestran que muchos países "avanzados" llevan décadas sin avanzar, incluso están en claro retroceso (los norteamericanos llegaron a su "peak hapiness" en los años 50 del siglo pasado). Es posible que la intensidad energética por unidad de IBES no indique un desacoplamiento, incluso que crezca más la energía que el bienestar.
Salud.
Carlos
  • ¿Está mejorando la intensidad energética mundial?
  • Escrito por: Amadeus sobre lunes, diciembre 05 2011 @ 16:42 CET

Carlos, estamos de acuerdo, creo que casi todos nosotros, en que el PIB nada tiene que ver con el bienestar. Cada índice es los que es, y mide lo que mide. Igual que el peso ideal no mide la salud de un individuo, el PIB no mide el bienestar ni la felicidad de una nación.

El PIB mide, de manera un tanto insatisfactoria, la PRODUCCION INDUSTRIAL (el término industrial debe interpretarse como cualquier actividad económica, esto es, que se comercializa o se distribuye en los mercados) BRUTA de un territorio (ciudad, región, país, continente o mundo).

A la mayoría de los mortales el PIB no les importa un pimiento, porque lo que les importa, lo que nos importa, no es el PIB de todos, sino nuestra renta (¡así somos de solidarios!).

Pero a quienes dirigen el sistema y se benefician del mismo, esto es, a las minorías dirigentes de verdad, a quienes poseen el poder fáctico, esto es el económico, les importa, ¡y mucho!, pues mide exactamente lo que a ellos les interesa: el crecimiento de sus ingresos brutos, y consiguientemente, una vez deducidos los costes, entre los que se incluyen, como no, las migajas que tienen que pagar a quienes realmente son los artífices de esa riqueza, los asalariados, sus ingresos netos, sus BENEFICIOS.

Y a ellos les da lo mismo que dichas actividades sean beneficiosas para la humanidad, como lo son la educación, la enseñanza, la alimentación, como que sean absolutamente nocivas, como las guerras, los gastos e inversiones en anticontaminación, el esquilmado de los bosques del Amazonas, la producción de productos cancerígenos, como el tabaco, …

Porque lo importante es obtener de dicha actividad el máximo provecho para unos pocos.

Y por eso nos hacen creer que el problema de nuestras sociedades, de nuestras economías es que no crecemos, que para poder solucionar el gravísimo problema del paro, y poder repartir unas migajas más entre los desheredados de la humanidad, es imprescindible que crezcamos a tasas superiores al 3%, para que ellos puedan seguir incrementando sus riquezas.

Aunque todos nosotros sabemos (y es nuestra obligación el divulgarlo en todo momento, con el gasolinero, la verdulera, nuestros amigos, el carnicero, la peluquera, el taxista (ese colectivo es muy importante, pues después de internet, o quizás, antes que, son uno de los mejores instrumentos de comunicación, en las aulas, ya sea como estudiantes o como profesores, en los mítines, en las asambleas, en las comunidades de vecinos, en resumen, en cualquier sitio, lugar y hora…), que el crecimiento del PIB, junto con el crecimiento de la población, son las dos causas que van a conducir a nuestra civilización, al menos que seamos capaces de impedirlo (y eso será necesariamente, alas bravas), al colapso. Y cuando me refiero y nos referimos al colapso, todos sabemos de lo que estamos hablando (unos 5.000.000.000 de seres humanos de los que habitan actualmente el planeta simplemente desaparecerán)...

El único país del mundo, que yo sepa, en el que sus dirigentes han optado por otro enfoque, es Bhutan, cuyo propósito constitucional es mejorar la felicidad de sus habitantes, para lo que han implantado el INDICE DE FELICIDAD, que todos conocemos y del que se ha tratado ampliamente en esta web.

A nadie más en el mundo, me refiero, por supuesto a sus dirigentes, le importa un pimiento la felicidad de sus ciudadanos.

Y así nos va.

Lo que hay que hacer es obvio: SUBVERTIR EL ACTUAL ESTADO DE COSAS. Cosa que se producirá sí o sí en los próximos años. Y no habrá que esperar mucho. Sólo hay que esperar a que la presión social llegue a su punto crítico, y añadir los catalizadores conceptuales, parte de los cuales se está, consciente o inconscientemente, elaborando en esta web y en otras muchas webs y blogs hermanos por todo lo ancho de la red.

Pero mientras no llegué la ansiada REVOLUCIÓN MUNDIAL, que yo hace muchos años, por razones meramente estéticas situaba en 2018, y que ahora, con muchos más elementos de juicio, especialmente los que he mamado en esta web y en otras similares, la sitúo entre 2017 y 2019, quienes rigen nuestros destinos seguirán empecinados en CRECER A LO BESTIA, para seguir haciéndose la ilusión de que cada día son más ricos, y por lo tanto seguirán tratando, creo que infructuosamente, de que el PIB siga creciendo, y con ello el consumo de energía, porque eso de la eficiencia energética, no son más que juegos florales, para tranquilizar sus conciencias, o mejor para seguir embaucando a gente de buena fe, que siguen profesando la fe del carbonero unamuniana. Y el CO2 en la atmósfera seguirá aumentando, y mal que les pese a los negacionistas, la temperatura del planeta seguirá su exponencial marcha ascendente de forma imparable, y los polos se derretirán, y muchas islas y tierras fértiles serán sepultadas por las aguas, y los cambios climáticos serán de tal envergadura que no habrá hijo de vecino que reconozca a este pobre planeta. De hecho mi tío, que ahora tiene 92 años, hace 40 que me advirtió que el campo se estaba muriendo, y sus únicos conocimientos, eran los que le habían proporcionado 45 años de accionar las layas, la azada y el trillo, ayudado alguna que otra vez por el Rubio, que así se llamaba el caballo de mi abuelo, y que él utilizaba en ocasiones, y el mirar todos los días y todas las noches a su alrededor, y contemplar cómo iban paulatinamente desapareciendo de su mundo una y otra especie de planta o animal y de cómo cada vez el ruido y la mierda de los coches y de las fábricas se iba adueñando de su realidad.

O sea que no nos creamos el mensaje de que gracias al crecimiento de la eficiencia energética vamos a ser capaces de hacer frente al peak-oil, porque eso es un solemne embuste.

Y ahí están los datos analizados fría y minuciosamente por Gail, que con ese hablar y razonar pausado, con un tono de voz nada estridente, con un lenguaje educado y sereno, es capaz de poner ante nosotros, sin que seamos capaces de refutarlo, por su razonada y documentada coherencia, un mensaje auténticamente REVOLUCIONARIO.

Así me lo pareció cuando la escuché en directo por primera vez en Barbastro, y así me lo sigue pareciendo cada vez que leo algún artículo suyo.

Solidaridad. Salud y Salu2,

AMADEUS

P.D.:  prometo seguir traduciendo artículos de Gail, por dos razones: para entenderlos mejor, y para que aquellos que no dominan el ingés, aunque sean pocos, puedan beneficiarse de sus análisis...


Bitácora

Novedades

NOTICIAS

No hay noticias nuevas

COMENTARIOS desde 2 días

No hay comentarios nuevos

SEGUIMIENTOS desde 2 días

Sin comentarios de seguimiento

ENLACES desde 2 semanas

No hay enlaces recientes

Funciones del(a) usuario(a)

Identificación